Amalfi y la belleza italiana

Amalfi es una pequeña, aunque histórica, ciudad situada en la franja meridional de la península de Sorrento. A los pies de una profunda garganta montañosa de más de 1.000 metros de altura y a la orilla del Mediterráneo, Amalfi es un auténtico espectáculo escénico; y nada mejor para disfrutarlo que llegar en ferry desde Salerno. Además así evitaréis los embotellamientos que se forman en la angosta carretera peninsular en temporada alta.

Amalfi

Dado que no es un lugar idóneo para realizar el baño, recomiendo visitarla en primavera y evitar así la aglomeración de turistas durante los meses de verano, que en una ciudad tan pequeña se hace particularmente molesta. Además, a no ser que se quiera pasar un fin de semana romántico y tranquilo en pareja, para lo cual es ideal, diría que se puede visitar perfectamente en medio día. Está región tiene muchos otros lugares que visitar, como pueden ser Positano, Sorrento o Capri; por ello, lo ideal es marcarse una buena ruta de una par de días para saltar de uno a otro en los numerosos ferries públicos que conectan la península.

Dicho esto y volviendo a la ciudad que nos ocupa este post, Amalfi, nada mejor que disfrutarla tranquilamente paseando por sus calles, parando en alguna terraza para tomar limoncello local, comiendo pescado frito o pizza de estilo napolitano, tomando una helado o disfrutando de un buen café. Aunque si lo que se quiere es realizar alguna visita cultural, se puede entrar en su catedral del trecento y el adyacente Claustro del Paraíso.

iglesia escalinata Amalfi

En definitiva, Amalfi es una pequeña joya mediterránea que sintetiza espectacularmente el encanto y la belleza del sur de Italia.