Atenas, cuna de la democracia

Tras ir de isla en isla durante varios días, el último salto me llevó a la capital de Grecia, Atenas; donde acabaría mi viaje por el país. Mentiría si dijese que no tenía muchas expectativas con la ciudad después de haberla estudiado tanto en mis clases de la universidad, pero las opiniones de otros viajeros que venían de estar allí no eran del todo positivas. Tenía que labrar mi propia opinión, me moría de curiosidad por hacerlo. Así, he de decir que la ciudad no me decepcionó. Disfrute tanto lo antiguo como lo moderno. Sus ruinas y el ambiente y la cultura de la gente que la habita.

atardecer Lykavittos

Ni que decir tiene que la crisis se nota y mucho en Grecia. No encontré mucha agitación esos días, un amigo local, Dimitris, me decía que se debía al calor del verano. La pobreza se palpaba en cada esquina. Jamás he visto tantos homeless, muchos jóvenes y heroinómanos, vagando por la calle. Increíblemente triste. El ánimo entre los jóvenes es muy bajo, casi tan bajo como los salarios de los pocos que tienen la suerte de estar trabajando. Aunque también hay que decir que el nivel de vida en Atenas es mucho más bajo que en el resto de países de la UE.

Para conocer Atenas hacen falta un mínimo de 3 días. No solo por el mucho patrimonio histórico y artístico que por visitar, sino también por las numerosas vivencias que se pueden experimentar en sus distintas zonas. A todos estos atractivos se llega sin dificultad alguna a pie, por lo que recomiendo caminar mucho en la visita de esta ciudad.

Acrópolis

El emblema de la ciudad y atracción más importante es la Acrópolis. Se trata de los restos arqueológicos del complejo religioso de la antigua polis ateniense, situado en la parte más alta y central de la actual ciudad. allí se pueden ver los Propileos, el templo de Atenea Niké, el Erecteion con sus famosas cariátides, el teatro de Dionisio… pero su edificio principal es el Partenón, un majestuoso templo de orden dórico que albergaba una colosal estatua criselefantina que representaba a Atenea, la cual llegó a atraer a miles de fieles. La única de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo que se conserva.

partenonacropolisteatro de dionisos

Ágora

En el costado norte de la Acrópolis se encuentran los yacimientos de la parte más política de la antigua ciudad: el Ágora. Allí se puede visitar la polémica reconstrucción de la Stoa y el templo de Hefesto o Hefestión, entre otros muchos edificios de la época. Un lugar privilegiado para observar la panorámica de esta zona y de toda la ciudad es el Areópago, a medio camino cuando se sube a la Acrópolis desde el Ágora. Un peñasco que cuenta con mitología e historia tanto pagana como cristiana.

vistas atenas agoratemplo hefesto atenastemplo hefestocolumnata hefesto Lykavittos

Y hablando de vistas, imprescindible es también ver el atardecer desde el monte Lykavittos. Con tan solo 300 metros de altura ofrece la mejor panorámica de Atenas. Además del mirador, en la cima hay una bonita capilla ortodoxa y un teatro.

Lykavittos acropolisatardecer atenas

Museo Arqueológico

El Museo Arqueológico Nacional de Atenas es otra de las grandes joyas de la ciudad. Con importantes piezas del período griego y romano, las pocas, que ha conseguido conservar el país después de tantos saqueos extranjeros. Estupendas esculturas en bronce que bien le hacen merecer una visita.

museo arqueologico atenas

Barrios auténticos

Atenas está repleta de barrios por los que poder pasear, degustar la auténtica gastronomía griega, hacer alguna adquisición interesante o incluso salir de fiesta. El más céntrico es Plaka, a los piés de la Acrópolis y repleto de rincones con milenios de historia. Junto a él se encuentra Monastiraki, con su mítica plaza, el monasterio al cual debe su nombre y un interesante mercado de cosas usadas. Las zonas de Ermou y Gazi son una seria oferta de ocio nocturno, con bares y locales de lo más originales. Tomando la avenida Athinas hacia el norte, una parada en el mercado será agradecida para probar el auténtico yogurt griego, gran protagonista de la gastronomía helena, perfecto si se come  con miel. Continuando en dirección al Museo Arqueológico se pasa por el barrio de Axarchia, el más reivindicativo y uno de los más degradados. ¡No se puede decir que a Atenas solo se puede ir a ver ruinas!

monastiraki

ermou atenas

Por desgracia, no tuve suficiente voluntad para visitar lugares en los alrededores de la ciudad, como el oráculo de Delfos o el teatro de Epidauro. ¡Habrá que volver!