parque central

Breve paso por Guatemala

Esta fue mi segunda visita a Guatemala. Después de un largo mes de descanso en México, proseguí mi viaje alrededor del mundo rumbo al sur. Guatemala era el primer país a recorrer antes de llegara Sudamérica. Apenas estuve unos días, pese a ser uno de los mejores países que se pueden visitar en Centroamérica. El motivo fue simplemente que en mi primer viaje ya tuve oportunidad de conocer bastantes lugares. En el blog podéis encontrar posts que hablan sobre las asombrosas ruinas mayas de Tikal, el lago Atitlán, la ciudad colonial de La Antigua y el mercado de Chichicastenango.

ruta en guatemala

Frontera de la Mesilla

Entré a Guatemala por el paso fronterizo de la Mesilla, el mismo por el cuál regresé a México en mi primer viaje al país. Como veis en la foto a continuación, aunque el paisaje montañoso y verde de la región era bonito, la ciudad, como casi todas las que se precien en una frontera, era horrible. Al menos la sentí bastante segura para tratarse de una frontera caliente en la que muchos centroamericanos pasan ilegalmente a México en su camino a Estados Unidos, quizá porque la crucé durante el día. La nota simpática la puso el orador evangélico leyendo a gritos la biblia en medio del tráfico!

frontera guatemala

Quetzaltenango, “aka” Xela

Tras un largo día de viaje en los incómodos, pero baratos, buses canasteros (chicken bus), el medio de transporte en el que viajé por toda América Central, llegué a Quetzaltenango, comúnmente conocida como Xela. Pese a su aire pueblerino, se trata de la segunda ciudad más importante del país. En ella apenas pasé medio día, lo justo para reencontrarme con mi amiga guatemalteca Flor, tomarme un chocolate caliente típico de la región y pasearme por el centro de la ciudad en busca de alguna iglesia antigua.

catedral xelaquetzaltenango

Guatemala capital

Una de las cosas que siempre me llamó la atención de Guatemala es el hecho de encontrar tan pocas banderas del país por las calles. Esta bandera de la plaza central fue la primera que vi tras atravesar medio país. Esto es algo bastante raro en Latinoamérica, donde el patriotismo es siempre exagerado y las banderas y sus colores lo impregnan siempre todo. Una pena, ya que la bandera guatemalteca es bastante bonita.

parque central

No lo es tanto, sin embargo, Ciudad de Guatemala, la capital, una de las ciudades más peligrosas del mundo. Al menos tuve la suerte de conocerla con mi amigo español Víctor, que llevaba ya varios meses viviendo allí. Destacaría la plaza de la Constitución y la 6ª Avenida, una calle peatonal donde hay algunos edificios de principios del siglo XIX bastante interesantes.

catedral guatemalalux guatemala

De la capital me fui en bus a El Salvador. De Guatemala a “Guatepeor”, en lo que respecta a la peligrosidad, claro está. Todo fue tranquilo. Después de un día de viaje no solo llegué a la frontera, sino a la capital del país, San Salvador. Pese a que las carreteras son malas y la geografía no ayuda, estamos hablando de países tan pequeños que las distancias entre capitales son muy cortas. En Guatemala me quedan aún por visitar muchos lugares, así que, como no hay dos sin tres, seguro que el camino me llevará algún día de vuelta por este maravilloso país. Con diferencia el más rico cultural y étnicamente de todo Centroamérica.