cascada angel

Canaima: Tepuyes y saltos de la Gran Sabana

Canaima fue una de las mejores experiencias de mi vuelta al mundo, que se dice pronto. Los tepuyes y saltos de la Gran Sabana ocupan nada menos que el 2º puesto en mi lista de mejores experiencias en este viaje de 2 años. Me encantó recorrer Venezuela, país del cual hablé en el post anterior; pero mi paso por este país no hubiese sido lo mismo sin la visita al Parque Nacional de Canaima.

Me alegro de haber decidido visitarlo en el último momento. Recuerdo que estaba en Ciudad Bolívar, desde donde salen los tours, dándole mil vueltas a como hacerlo de modo que no fuese tan caro. Visitarlo por cuenta propia era prácticamente imposible. Por más que busqué información, la posibilidad se desvanecía en cuanto te dabas cuenta que no hay vía terrestre para llegar a Canaima. La única posibilidad era ir en avioneta y comprar los billetes por tu cuenta para encajarte allí y resolver sobre la marcha, acababa saliendo tan caro como contratar un tour organizado.

Otra opción para conocer la Gran Sabana era el trek del tepuy Roraima, pero salía igual de caro que el tour a Canaima y el Salto del Ángel. Así que me lancé a pagar los 95.000 bolívares que costaba el tour de 3 días, unos 150 euros al cambio paralelo del momento, y al día siguiente ya estaba cogiendo una avioneta rumbo a Canaima.

avioneta canaima

Canaima y el salto del Sapo

Canaima es un poblado con pocos edificios. Está conectado con el resto del país solo vía aérea, siendo el único punto de acceso al parque. Por allí pasa el río Carrao, única vía de acceso al salto del Ángel. Cerca del poblado el río salva un desnivel en el conocido como el salto del Sapo. Se trata de una ancha y caudalosa cascada que puede atravesarse por el interior. El caudaloso chorro de agua cae a apenas unos centímetros con una fuerza inimaginable. En la foto, en la que aparezco con mi amiga Roberta, se nota que nos mojamos mucho, ¿verdad?

salto del sapo

Río arriba rumbo al Auyantepuy

Si ya fue aventuroso el camino a Canaima, no lo fue menos el camino a Auyantepuy, donde se encuentra el Salto del Ángel. Hay que ir durante varias horas en una embarcación local a motor río arriba por el Carrao. Pero, lejos de ser un camino tortuoso, se trata probablemente de la mejor parte de todo el tour. Desde esa embarcación se disfruta de unos paisajes impresionantes con vistas a los majestuosos tepuyes de la Gran Sabana.

mapa tepuyes canaima

Dicen algunos locales, no sé si basándose más en la ciencia que en la leyenda, que fue aquí el primer lugar en el planeta donde comenzó a emerger la tierra. Y, desde luego, estas inmensas montañas cuadradas parecen muy viejas geológicamente hablando. De ahí que este virgen paisaje parezca casi jurásico. Me dejó sin palabras… La fotografías no hacen justicia a lo impresionantes que son al vivo.

tepuyrio canaima

El Salto del Ángel

A los pies del Salto del Ángel se llega en la tarde. Esa noche la pasamos en un austero refugio formado por un techo, unos baños y decenas de hamacas para dormir. Es mágico pensar que ante semejante maravilla de la naturaleza el turismo haya modificado tan mínimamente el entorno. ¡Es nada menos que la cascada más alta de todo el mundo! 979 metros de altura, ¡casi un kilómetro!

salto del angel

En esta foto se aprecia parte del Auyantepuy, la abrupta meseta característica de la zona desde la cual se precipita este afluente del Orinoco.

Totalmente aislada del resto del mundo. Algo realmente impresionante que mereció la pena el tour, por poco que me gusten los viajes organizados. Así como toda la visita, que de por sí me gustó, a Venezuela. Sin duda, uno de los rincones más especiales que aún hoy día pueden redescubrirse en este mundo donde el turismo de masas hace estragos con este tipo de lugares.