Chefchaouen, la nota celeste del Rif

Chefchaouen, o simplemente Chaouen, es una pequeño pueblo del norte de Marruecos, situado en las montañas del Rif a 560 metros de altura. Su nombre proviene de la lengua bereber y significa “cuernos de cabra”, en referencia a la forma de las montañas que la circundan. Desde su relativamente reciente fundación en el siglo XV, la localidad ha sido una pequeña fortaleza siempre disputada en las numerosas guerras acontecidas en la región, principalmente entre los vecinos de ambas orillas. De hecho, la localidad perteneció a España como parte del protectorado español durante más de tres décadas, hasta que Marruecos se independizó en 1956. Estos siglos de historia en común, así como su proximidad geográfica, hará que encontréis muchas similitudes con otros pueblos de la sierra de Andalucía, aun estando separadas por el mar y en dos continentes de culturas tan diferentes.

chefchaouen monteChefchaouen

Chefchaouen se ha ido convirtiendo en un destino turístico muy frecuentado por europeos, principalmente españoles y franceses. Gran parte de este turismo es atraído por la posibilidad de consumir hachís de muy buena calidad cultivado y producido en las montañas limítrofes. Aunque su verdadero atractivo y popularidad reside en el encanto de sus sinuosas calles de casas encaladas en infinitos tonos azules: celeste, turquesa, añil…

Chaouen azul

El pueblo está repleto de pequeños hoteles de gestión familiar que viven principalmente de los turistas que llegan durante los períodos vacacionales en Europa. A mí me tocó pasar por Chefchaouen de paso en mi vuelta a casa desde Senegal. Era final de Semana Santa y la aglomeración de turistas se hacía difícilmente soportable. Pero aunque me hubiese gustado mucho conocerla en un período más tranquilo del año, me pareció un lugar perfecto para pasar unos días sin hacer mucho y en buena compañía.

mezquita Chefchaouen

burro Chefchaouen

Por todo ello, pienso que merece mucho la pena su visita. Sobre todo para los que viven en el sur de España y la tienen a un tiro de piedra. A menos de tres horas desde que se coge el ferry en Algeciras o Tarifa, es un destino ideal para un puente largo si se visita junto a Tánger. Si se quiere visitar junto a Fez, se necesitarían más días o muchas ganas de hacer carretera, ya que serían otras 3 horas de trayecto. En definitiva, una parada obligada si se comienza a visitar Marruecos desde el norte.