Cómo preparar una mochila para un gran viaje

Cómo preparar una mochila para un gran viaje como el que estoy a punto de emprender alrededor del mundo. En este post enumeraré de manera clasificada lo que no puede faltar en una mochila para un viaje, algo esencial para que no echemos demasiado en falta alguna cosa en el destino. Aunque, sin escatimar, siempre teniendo en cuenta la economía en todo los sentidos, tanto para no gastarse más dinero antes del viaje que durante el mismo, como para intentar ir lo más ligero posible.

mochila gran viaje

Tipo de mochila

Ni que decir, que lo más conveniente para un viaje de mucho movimiento y alternancia transportes ya alojamientos, sobre todo si se pretende salir de la ciudad, lo más conveniente es siempre una mochila tipo backpack. Dentro de estas encontraremos distintas marcas, modelos, precios y medidas, cuantificadas en litros. En cuanto a la elección, es importante decir que tanto para un viaje largo como para uno más corto que exceda una semana, el número de cosas a llevar suele ser casi siempre el mismo. Por lo que el tamaño no es exactamente proporcional al número de días. Hay verdaderos malabaristas, muy espartanos, que consiguen meter todo lo necesario en una mochila de menos de 35 litros (6-7 kilos). Sin duda, algo buenísimo para sus espaldas, aunque sinceramente dudo que no echen de menos alguna que otra cosa necesaria durante el camino. Yo creo que lo ideal es una de entre 55-60 litros (11-14 kilos), que además da con seguridad la medida para llevarla como equipaje de mano. Aunque debo confesar que yo he conseguido meter todo lo necesario solo en una de 65 litros (ampliable a 75), ya que decidí cargar mi portátil y una abultada réflex con 2 objetivos, lo cual ha subido considerablemente el peso.

Marcas y modelos hay muchos en el mercado, casi tantas como opiniones sobre ellas, pero por unos 100-150 euros se puede conseguir algo de muy buena calidad. Aunque parezca mucho dinero, es siempre un gasto bien hecho ya que suele ser una buena inversión en salud y comodidad a lo largo del viaje, ¡y además suelen durar muchos años!

Por lo demás, es importante tener en cuenta el sistema de sujeción a la espalda, el amarre a la cintura para aliviar peso de la espalda (recordad siempre abrocharlas con firmeza), que sea para mujer u hombre en cada caso y regulable en tallas, que tengan algún tipo de sistema de ventilación en la espalda y que la distribución de bolsillos, amarres y demás se adecue al uso personal de cada uno.

Ropa

¡Quizá la parte más importante a no ser que nos vayamos de vacaciones a una comunidad nudista! Dependerá mucho del clima que vayamos a encontrar a nuestro paso, que, tratándose de un gran viaje, serán casi todos los tipos existentes.

Hay ciertas prendas que no varían, como por ejemplo la ropa interior y las camisetas, en este sentido tendremos que plantearnos seriamente el número de mudas y, por tanto, cada cuánto vamos a estar dispuestos a vernos obligados a hacer una colada. Obviamente no podemos llevar una para cada día y así no tener que lavar, sería mucho peso y espacio en la mochila, por lo que creo que el número perfecto para un equilibrio entre todos los factores a tener en cuanta está entre 5 y 7 camisetas de manga corta, calzoncillos y pares de calcetines, a los que se le pueden añadir un par de calcetines de lana para el frío, alguna camiseta térmica de manga larga y una camisa informal para alguna ocasión algo más especial o para calentarnos durante alguna noche fresca. A ello habrá que añadir unos pantalones vaqueros (con un cinturón tela, que pesa menos), unos más finos que sean desmontables y, eventualmente, otros cortos. La cosa quedaría aquí tratándose de destinos calurosos, pero si contamos con pasar por lugares más invernales, habrá que añadir un par de jerseys o sudaderas y una chamarra acorde con el frío previsto, cuanto más ligeras y compactas, mejor.

En cuanto a los complementos, también dependiendo de los países a recorrer, se puede añadir una bufanda, guantes, mallas térmicas o bañador.

Por último, pero no menos importante, el calzado. Recomiendo llevar dos pares, uno más robusto y todoterreno como pueden ser unas botas de montaña y unos más ligeros y cómodos como puedan ser unas zapatillas de deporte. Además, no pueden faltar unas chanclas, para proteger nuestros pies de las múltiples duchas por las que pasaremos y para usarlas en zonas de baño y estivales. Recomiendo que sean cómodas y hechas de algún material que se seque rápidamente.

Electrónica

Aunque parezca mentira, este apartado puede llegar a concentrar gran parte del peso de nuestra mochila. Por supuesto no es imposible realizar un viaje libre de cualquier aparatejo electrónico, lo cual nos daría bastante libertad, pero quizá nos estaríamos perdiendo muchas de las maravillas que la tecnología ofrece. Hoy día, un buen móvil de última generación puede ofrecernos todo lo necesario al respecto: comunicación telefónica y digital, búsqueda de información, gestor de compras y reservas, gps, reproductor de música y video, etc. Aunque las limitaciones en algunos de estos servicios puede verse limitada, especialmente por sus reducidas dimensiones. En este sentido, recomiendo llevar también una buena cámara con la que inmortalizar, con cierta calidad, lugares y momentos irrepetibles, y otro dispositivo de mayor potencia para gestionar nuestros archivos digitales y navegar por internet. Lo ideal, sobre todo por su tamaño, es una tablet, aunque si queremos editar fotos y video o escribir, no tendremos más remedio que cargar con un portátil. Como tarde o temprano rebasaremos su límite de almacenamiento, deberemos recurrir también a un disco extraíble para ir metiendo todos los archivos generados. Merece la pena invertir unos euros más por uno de gran capacidad, 1 o 2 teras, sobre todo si se va a hacer videos en Full HD y fotos en archivos RAW. Por último, tampoco podemos olvidarnos del reproductor mp3 para ir bien acompañado de buena música. Por supuesto, también hay que añadir los cables, pilas, baterías y cargadores varios para cada uno de los aparatos.

Ya dependiendo de cada quién y de lo cargado que se quiera ir, podrá ser conveniente llevar una maquinilla de pelar o afeitar, un reloj de pulsera, etc. Yo, en lo personal, he optado por llevar en mi viaje un libro electrónico de pequeñas dimensiones y una mini radio para escuchar radios locales y amplificar el mp3, una elección poco habitual y compartidas que, sin embargo a mí, me parece de los más acertada.

Productos para el aseo

Gran parte de los productos de aseo los iremos adquiriendo palatinamente durante el viaje. Entiéndanse jabones, geles, champús, cremas, espumas o lo que use cada quien. Lo mejor es saber apañarse con un jabón válidos para cuerpo y pelo. Habrá que sumar la pasta de dientes y los utensilios básicos tales como el cepillo, cortaúñas o cuchilla de afeitar. Esta siempre la parte menos preocupantes ya que nada que podamos olvidar será difícil de encontrar durante el viaje.

Botiquín

No está de más proveerse de un botiquín básico para lo que pueda pasar. Si bien podemos encontrar gran parte de los medicamentos en casi cualquier lugar, sobre todo los más básicos, siempre está bien ir reparado con un mínimo de cada cosa para tenerlas a mano en cualquier momento. Los clásicos ibuprofenos, loperamida para cortar diarreas, algún tratamiento antibiótico, antigripales… y lo que cada cual crea conveniente según las enfermedades y dolencias que más suela tener. Tiritas, gasas, crema para las rozaduras, repelente de mosquitos y alguna venda nunca estarán de más. En caso de ir a zonas con riego de malaria, deberemos ir cargados con el profiláctico o, al menos, con la dosis necesaria para tratarse en caso de enfermarse.

Otros

Dentro de los muchos artículos inclasificables, destacaremos algunos  que pueden ser muy útiles en determinadas ocasiones. Para la seguridad,  un candado y un cable de los de amarrar bicis, si puede ser con contraseña y no llave. Estos nos servirán para cerrar la mochila o amarrarla en las habitaciones de hostales o mientras se duerme en medios de transporte, o para los lockers de los hostales.

Para llevar cosas en salidas o excursiones cortas, es recomendable llevar una mochila pequeña, de las que se pliegan. En este viaje estoy llevo una mochila normal que sobre todo uso para llevar conmigo todas las cosas de valor cuando cojo autobuses en los que tengo que dejar la mochila grande en el maletero. También una riñonerita para llevar el dinero, las tarjetas y los documentos bien escondidos en los desplazamientos.

Para dormir, sobre todo en transportes públicos y hostales, no podrá faltar una almohada de viaje inflable, un antifaz para dormir y, algo muy muy importante: tapones para los oídos. Tampoco podrá faltar un saco de dormir compacto, ligero y adecuado para las temperaturas nocturnas previsibles. Si no es suficientemente cálido se puede también comprar una sábana de seda que suben la temperatura en el interior del saco y, que además, también nos servirán para aislarnos en aquellas camas de hostales en las que sospechemos que las sábanas no han visto la lavadora en algún tiempo. Llevar un mini kit de costura con aguja e hilos, de esos que suelen dar en algunos hoteles, también nos puede ahorrar horas de búsqueda en caso de necesitarlo para un arreglo. También son útiles los cubiertos de plástico tipo camping y, eventualmente, un plato pequeño. Yo opté por llevar un tupper pequeño pero creo que para lo que ocupa, no me va a ser de mucha utilidad. Por último, no olvidarnos de la clásica y útil navaja suiza.

¿Crees que falta alguna cosa de vital importancia? ¡No dudes en incluirla en los comentarios!