Costa Rica ¡Pura vida!

Como os podréis imaginar, Costa Rica fue todo lo que pude esperar que fuera. Playas de un mar y de otro, muchas colinas y activos volcanes, gente amigable y ciudadanos hartos de tanto turismo (pese a que éste suponga dos terceras partes del PIB), generosa vegetación y abundante fauna, precios gringos y precios “ticos”… Verdaderamente un país de esos que hay que visitar, sobre todo por su máxima: la naturaleza. La única sorpresa negativa: una gastronomía que no hacía honor a uno de los países con mayor biodiversidad del mundo y una cultura propia poco arraigada en comparación con sus vecinos de Centroamérica.

Costa Rica es además uno de los países con mayor índice de desarrollo de todo el continente, cuenta con una de las democracias más antiguas del planeta, es pionera en la protección del medio ambiente e incluso se permite no tener ejército. Como imaginaréis, la influencia de los Estados Unidos en el país es más que notable. Esto no sólo se evidencia a nivel político, sino también cultural. Su capital, San José, parece realmente una ciudad estadounidense habitada por centroamericanos, con muy pocos atractivos turísticos, por cierto.

En este viaje contaba con 10 días para poder explorar Costa Rica al máximo. Aunque se trata de un país relativamente pequeño, las comunicaciones no son óptimas y se tarda mucho en los desplazamientos. Por lo que es importante estudiar bien los lugares que se desean visitar y trazar un buen itinerario que no te haga dar demasiadas vueltas. ¡Os cuento cómo lo hice yo!

Cahuita, la costa caribeña

Cahuita es una pequeña localidad costera del lado caribeño del país, al sur de Limón, la ciudad más importante de la región, y muy cerca de la frontera con Panamá. Nada más aterrizar en la capital cogí un bus que me llevó hasta aquí para comenzar mi itinerario desde uno de los extremo del país. Fueron tan sólo unas horas de viaje, ya que es uno de los trayectos mejor comunicados del país.

Son varios los atractivos de Cahuita: el primero de ellos son sus dos maravillosas playas, una de arena negra al noroeste y otra de arena blanca al sudeste. Ambas increíbles y muy diferentes pese a la cercanía, como sacadas del paraíso. Tras la playa blanca está el Parque Nacional de Cahuita, un bosque tropical protegido en el que se pueden ver monos, ibis, mapaches, nutrias y hasta perezosos. A nivel cultural, Cahuita y toda la región de Limón tiene gran influencia jamaicana debido a los movimientos migratorios pasados. Un hecho que le da un notable aire afroamericano a sus calles.

playa blanca cahuitaplaya cahuitacasa caribe cahuita

Parque Nacional Tortuguero

En la parte norte de la costa caribeña, cerca de la frontera con Nicaragua, se encuentra el Parque Nacional Tortuguero, una zona pantanosa conocida por la gran cantidad de tortugas marinas que desovan en sus playas durante el verano. Hay excursiones nocturnas para patrullar las playas junto a los protectores y observar de cerca la puesta de huevos de las tortugas o incluso el nacimiento de crías si se va al final del verano. A Tortuguero se accede en barca desde Limón en largo recorrido de varias horas a lo largo de un río. Para salir no es necesario volver a Limón, ya que hay una lancha que va tierra adentro dirección a Guápiles, opción por la cual opté para proseguir mi itinerario hacia el interior del país.

tortuguero

Turrialba y el Pacuare

El volcán de Turrialba, actualmente activo y al cual desaconsejan subir, también da nombre a una pequeña localidad en el centro del país, a pie de montaña. El pueblo en sí tiene muy poco que ver, pero su principal atractivo es la cercanía al Pacuare, un pequeño río de 100 kilómetros considerado como uno de los mejores en el mundo para realizar rafting. Y sí, pagué los 60 dólares que costaba, era mi cumpleaños y me lo auto-regalé, y allí que me fui a echar el día al río con otros turistas atrevidos y un guía que presumía ser un antiguo campeón de este deporte de aventura. Era mi primera experiencia y comencé por todo lo grande, varias horas de descenso por tramos del río de nivel 3 y 4 (intermedio y avanzado) de un total de 6. Fue una de las experiencias más intensas de mi vida. Paisajes selváticos con increíbles cascadas y cañones inaccesibles de otra manera. Unos rápidos tan pronunciados y con tanta fuerza que nos hicieron caer hasta dos veces. Reconozco que pasé algo de miedo, os aseguro que impresiona ver volcar semejante barcaza bajo tus pies y quedar a merced de las fuertes corrientes.  ¡Una experiencia inolvidable! No cuento con fotos pero os comparto un vídeo que encontré en internet para que os hagáis una idea.

Cartago

Camino a los cafetales de Orosí, dirección sur, hice una parada técnica en Cartago, una de las ciudades más antiguas del país, la capital histórica del país.

cartago

Los cafetales de Orosí

Continuando por las montañas hacia el sur, aunque todavía lejos de la costa pacífica y siempre a pocas decenas de kilómetros de San José, llegué a Orosí. Una localidad situada en un valle del mismo nombre y dedicada al cultivo del café.

orosi

El pueblo es tranquilo y con un sencillo encanto, pero mi principal  motivación era conocer el cultivo y producción del café a pequeña escala. Así, dejando mis cosas en un pequeño hostal, me aventuré cerro arriba con toda la suerte de encontrarme con un humilde señor que vivía en una finca casi en la cima. No recuerdo su nombre, pero sí que la plantación se encuentra a las afueras del pueblo en dirección suroeste. Estoy seguro que no os será difícil encontrarlo, quién sabe si ya tenga listas las habitaciones que estaba habilitando en el momento de mi visita. De cualquier modo, ¡lo recomiendo! Como podéis ver a continuación, en su terreno hay incluso una pequeña cascada. Al final del tour siempre pide una aportación a voluntad que, satisfechos, seguro no dudaréis en darle. orosi cafetal

Volcán Irazú

El Irazú es el volcán activo más alto de toda Costa Rica, con 3.400 metros de altura, y se encuentra a pocos kilómetros al este de la capital, muy cerca de Turrialba. Se accede fácilmente en transporte público y en la cima se puede pasear por un pequeño altiplano que conecta los diversos cráteres.volcan irazu

Volcán Poás

El Poás es otro de los grandes volcanes del país, con 2.708 metros de altura y situado al noroeste de la capital. Mucho más turístico que el Irazú pero con una impresionante vista al activo cráter principal. También cuenta con otro cráter inactivo y repleto de agua, el cual se conoce como el lago de Botos.volcan poas

Flora y fauna

Y qué decir de la riquísima biodiversidad de Costa Rica, sin duda uno de los aspectos que más impresiona. Un pequeño país que cuenta con más de 500.000 especies, gracias a su singular emplazamiento entre dos océanos y la variedad de climas que van desde las playas a nivel del mar, a las altas montañas. A continuación veréis algunos insectos y plantas del Parque Nacional Braulio Carrillo, al nordeste de San José en la carretera rumbo a Limón, un coatí en la cima del Irazú y los monos en el Parque Natural de Cahuita. ¡Sólo me quedé con ganas de ver un perezoso!parque nacional braulio carrilloanimal costa ricamonos cahuita

Mi gran consejo para este viaje es alquilar un coche, cosa que no hice. Especialmente si se dispone de poco tiempo y muchas ganas de conocer a fondo el país. Pese a que las distancias son cortas y el transporte público es barato, se llega a perder mucho tiempo en los desplazamientos, ya que el relieve es muy cambiante y las infraestructuras son bastante justas. Precisamente por ello fue que me quedé con las ganas de conocer el Corcovado en la remota península de Osa, al sur del país, Monteverde y el volcán Arenal, al noroeste. ¡Razones de peso para volver!

Un viaje inolvidable del que no pueden hacer totalmente justicia las fotos que os comparto.

Como se dice en Costa Rica… ¡Pura Vida!