Ecuador como introducción al mundo andino

Siendo sinceros, Ecuador no supuso para mí una introducción al mundo andino. Al menos no de manera estricta. En primer lugar, porque en esta etapa del viaje en la que estaba recorriendo Sudamérica de norte a sur, ya venía de haber visitado dos países también andinos: Venezuela y Colombia. Por otra parte, porque once años antes había visitado uno de los países andinos por antonomasia: Perú. Aunque, lo cierto es que al hacer tanto tiempo de ese viaje en Perú y a que Venezuela y Colombia tienen poco de esa tradición incaica (y preincaica) tan ligada a lo culturalmente andino; entrar en Ecuador fue, al menos, como una “re-introducción” a ese mundo andino que con tanta ilusión me disponía a recorrer de cabo a rabo.

indigenas ecuatorianas

Mi paso por Ecuador fue breve, de apenas una decena de días. Así como centrado en la cordillera, sin descender en ningún momento a la costa o a la selva. Mi idea era tomarle el pulso al país y conocer algunos de los rincones de su geografía. Eso sí, sin salirme demasiado de la panamericana. En el mapa a continuación podéis ver el trazado que dibujé en mi paso por el país.

itinerario ecuador

Otavalo, el mercado andino del mundo

¿Habeis visto alguna vez en vuestra ciudad a indígenas andinos vendiendo artesanía o tocando música? Seguro que sí. Pues bien, en el 99% de los casos, por no decir siempre, son provenientes de Otavalo, un pueblo al norte de Ecuador de amplia tradición comerciante. Se trata de una comunidad indígena que, sorprendentemente, ha sido capaz de exportar su música y artesanía a todo el mundo.
Esta es la vista de la plaza de los ponchos y el volcán Imbabura, de 4.600 m, imponente en el horizonte. Tras él, más al norte, se encuentra la ciudad de Ibarra, donde estuve de paso la noche anterior.

mercado otavalo

El ecuador en Ecuador

¡Y como estar en Ecuador (el país) y no ir al ecuador (geográfico) para ponerme en pié sobre ambos hemisferios a la vez! ¡Con el pie izquierdo en el hemisferio sur y el derecho en el hemisferio norte! ¿O fue al revés? mmmm jeje

El ecuador es esa línea imaginaria que divide el planeta en dos por la parte más alejada a los dos polos. Puede “visitarse” en muchos puntos del mundo o en ninguno, según como se mire. Todo depende de si se toma como referencia el polo magnético o el geográfico. Sí, un follón. Pasa por varios países del mundo, aunque en ninguno tan alto como en Ecuador, país al que da nombre. A una hora al norte de Quito hay un lugar llamado la Mitad del Mundo. Allí se encuentra el famoso monumento construido en el siglo XIX tomando como referencia una medida geodésica tomada un par de siglos antes.

monumento linea ecuador

Apenas 100 metros al norte puede visitarse el Museo de Sitio Intiñan, un lugar etnográfico dedicado al sol. Casualmente, según una expedición reciente en la que se usaron GPS de última generación, el ecuador pasa exactamente por aquí. Por ello, hay habilitado un espacio con una línea, la del ecuador, en la que se puede comprobar de manera empírica que, efectivamente, el ecuador pasa por ahí.

Es increíble el magnetismo que hay sobre esa línea, menos imaginaria de lo que se cree. Nos mostraron varios experimentos como poner un huevo de pie sobre un clavo, intentar caminar con los ojos cerrados sobre la línea (algo imposible), observar como se pesa un kilo menos sobre la línea, vaciar un lavabo a cada lado para observar el efecto coriolis (sí, el del capítulo de Los Simpson) o intentar oponer resistencia estando sobre la línea, algo asombroso ya que uno pierde casi toda la fuerza muscular debido a la fuerza magnética.

linea ecuador

Parece ser que el ecuador es una línea mucho más ancha y cambiante, pero a juzgar por esta experiencia, ¡ya no sé qué creer!

Quito, la capital

Fue llegar a Quito y encontrar manifestaciones por todas partes. Unos se manifestaban contra el gobierno actual y su presidente, Rafael Correa. Otros, lo de esta foto, lo apoyaban en la plaza grande, frente al palacio de gobernación.
Considerando que Correa es uno de los presidentes latinoamericanos que más he admirado en los últimos años, ¡adivinad a quienes me uní!

manifestacion ecuador correa

Lo que más me gusto de esta ciudad andina fueron las vistas que hay desde el Panecillo, un monte al suroeste del centro. Desde allí pueden admirarse la perfecta planta hipodámica de la ciudad antigua, la plaza de la Independencia, y la exagerada basílica del Voto Nacional, de estilo neogótico.

quito

Ruta de los Volcanes

Dejando atrás Quito, ya estrenando hemisferio, el sur, continué el camino por la denominada ruta de los volcanes. La joya de esta corona es el volcán Cotopaxi, pero como llevaba varios días en erupción, resultaba implanteable ascenderlo. Me quise acontentar haciendo noche en Latacunga para verlo al amanecer, pero ni el tiempo acompañó. Por cierto, en esta localidad me hospedé en el que fue el peor hostal de toda mi vuelta al mundo. El Residencial Jaqueline se llama, por si queréis aprovechar sus, eso sí, precios bajos. Y si no os queréis quedaros con la curiosidad, os remito a este post de facebook en el que lo enseñé.

Antes de continuar hacia el sur, me desvié unos kilómetros al oeste para visitar el Quilotoa. Se trata del cráter de un viejo volcán lleno de agua verde oscuro. Todo un espectáculo visual desde el borde, aunque también se puede descender hasta la orilla de la laguna. A este lugar se llega desde la ciudad de Zumbahua, famosa por su mercado indígena.

quilotoa

Baños

Siguiendo la senda rumbo al sur, hay un desvío, esta vez rumbo al este, donde se encuentra Baños. Una pequeña localidad turística, todo hay que decirlo, rodeada de mucha naturaleza. El lugar más conocido quizá sea el columpio del fin del mundo, aunque lo que más me impresionó fue la cascada del Pailón del Diablo. Sus aguas bajan por el río Pastaza nada menos que hasta el río Amazonas. Cruzando toda la selva para desembocar en el Atlántico. Nada como la Naturaleza para poner al ser humano en el lugar que le corresponde en este gran planeta. Impresionante, ¡¿verdad?!

pailon del diablo

Cuenca, entrando en el Tahuantinsuyo

Me despedí de Ecuador en la ciudad de CuencaEsta es su catedral, de estilo neo-románico. Sigue siendo ecléctico pero, por una vez, el neogótico me dio un respiro. En la segundas foto, las ruinas de Pumapungo, situadas dentro de la ciudad. Uno de los vestigios incas más septentrionales. Marca la frontera norte del antiguo imperio inca. Entonces sí, entré de lleno en el antiguo Tahuantinsuyo, padre de ese mundo andino del que hablábamos.

catedral neoromanica cuencapumapungo cuenca

 

Me fui con muy buenas impresiones de este país y, sobre todo, su gente. Pasaban un momento delicado por la bajada del precio del barril de petróleo. Aunque su gobierno lleva años haciendo un esfuerzo ingente por no ser tan dependientes del crudo y basar su economía en otras fuentes de energía, conocimiento, investigación y medio ambiente. ¡Ojalá lo sigan logrando!
Impactante ha sido también la cantidad de ecuatorianos retornados que he conocido. Miles y miles de personas que, tras pasar años trabajando en España, tuvieron que volverse a su país huyendo de nuestra crisis. Por no hablar de la creciente comunidad de españoles en Ecuador. Como diría aquel, “el mundo al revés”. ¡Increíble lo que pueden cambiar las cosas en tan poco tiempo!