Escapada idiomática a Lisboa

La primera parada del #UniversalTrip, este viaje sin fecha de regreso que me lleva alrededor del mundo, fue la capital portuguesa, ¡Lisboa! Una ciudad en la que ya había estado en 2005 pero que llevaba tiempo queriendo revisitar. El motivo principal no es otro que haber estado estudiando portugués durante los últimos 2 años que viví en Roma. En todo ese tiempo, con la ilusión de quien aprende una nueva lengua, me moría de ganas por volver a un país lusófono para hablar con la gente y empaparme de su cultura. Con ese fin, no había destino más conveniente que Lisboa, por su cercanía a mi ciudad natal, Sevilla, así como por el gran interés que tiene la ciudad en sí.

portugues

Pasé tres maravillosos días en Lisboa revisitando sitios que ya conocía, descubriendo nuevos lugares de mano de algunos amigos locales, leyendo con curiosidad todas las palabras que veía en portugués por la calle e intentando hablar hasta con las piedras.

Lisboa es una capital mediana, a la medida del país, situada en la orilla del ancho estuario que forma el río Tajo en su desembocadura, a pocos kilómetros del mar. El relieve de su emplazamiento es bastante accidentado, con numerosísimas colinas atravesadas por calles serpenteantes y en las que se asientan los barrios de la ciudad. Así, el omnipresente puente del 25 de Abril, de hierro rojo, las vistas del ancho río desde lo alto de las calles y los viejos tranvías traen a la mente imágenes de la más popular ciudad de San Francisco. Pero evitemos comparaciones y permitidme que os intentaré contar qué no os debéis perder si decidís escaparos un fin de semana a esta maravillosa ciudad.

tranvia lisboapuente 25 abril lisboaMiradores

Como primer contacto con la ciudad, nada mejor que subir a algunos de los muchos miradores que se encuentran en los punto más altos de la ciudad. Suelen ser plazas o terrazas públicas gratuitas desde las cuales se tienen panorámicas inigualables de la ciudad al completo. Los mejores miradores gratuitos son el miradouro da Graça, el de San Pedro de Alcantara y el Da Senhora do Monte.

vistas lisboaatardecer lisboa

Bairro Baixo-Centro

Se puede continuar explorando el centro de la ciudad, conocido como la Baixa Pombalina, o Bairro Baixo, al estar en la zona baja de la ciudad, próxima al río. Cortado por su calle principal, la Rua Augusta, que nace en un extremo en las céntricas plazas de Dom Pedro y Dos Restauradores, que unen el centro con el vivo Bairro Alto, para desembocar en la histórica Praça do Comercio. A lo largo de la misma hay muchos restaurantes y tiendas turísticas de poco interés y algunas atracciones como el elevador de Santa Justa, realizado por uno de los discípulos de Gustave Eiffel.

elevador santa justa eiffelcalle principal lisboa

praca do comerciopuerto antiguo lisboaTambién en el centro, cerca de la plaza de Dom Pedro, se encuentra la iglesia de santo Domingo, que tras haber sufrido terremotos e incendios se decidió no restaurarla. La leyenda también cuenta que dejó de repararse tras una gran masacre de judíos que se realizó en su interior allá por los inicios del siglo XVI. Su aspecto decadente sobrecoge hasta a los menos creyentes.

iglesia santo domingo lisboa

Catedral-Alfama

Desde el Bairro Baixo en dirección al este, nos adentramos en uno de los barrios más populares de Lisboa: Alfama. Conocido por sus tabernas y, sobre todo, por el fado, que se puede escuchar por las noches en mucho de los locales de esta zona de la ciudad.

edificio lisboapatio portugues

Camino de Alfama encontramos la catedral, conocida como Sé de Lisboa, de estilo románico tardío.

catedral

Camino a Belem

El tranvía número 15 circula hacia el oeste paralelo al Tajo en dirección a la “zona” de Belém. Recomiendo tomaros toda una mañana o tarde para recorrer bien esta zona. Podéis bajaros a la altura del majestuoso puente del 25 de abril, para continuar a pie a las orillas del Tajo en dirección a la famosa Torre de Belém, emblema del colonialismo portugués. En el camino, se encuentra el monumento a los Descubrimientos y el histórico monasterio de los Jerónimos, además de algunos museos como son el Marítimo y el de Oriente. Como fin a este considerable paseo y antes de coger el tranvía de vuelta al centro, recomiendo hacer una parada en la mítica pastelería Pasteis de Belem, para probar precisamente los auténticos y deliciosos dulces de Belém.

belemtorre de belem lisboa

40º Aniversario de la Revolución de los Claveles

Por si fuera poco, la guinda a esta visita a Lisboa fue que coincidiera el 25 de abril con la celebración del 40º aniversario de la Revolución de los Claveles, que en 1974 puso fin a la dictadura en Portugal. Fue emocionante mezclarse con los miles de portugueses y portuguesas que se manifestaron por las calles de Lisboa celebrando el día y pidiendo más justicia socia ante la situación que vivimos con la crisis actual.

revolucion claveles

En resumen, una paso por esta encantadora ciudad a modo de primera parada en este largo viaje que posiblemente me llevará rumbo al este y con el que posiblemente acabe dando la vuelta al mundo. Para los que estáis en España o vivís/viajáis por Europa, os recomiendo plenamente venir a esta capital que, junto a la cercana ciudad de Sintra, forman un plan perfecto para un puente o una escapada de varios días.