Essaouira, la perla atlántica del Magreb

Son muchas las cosas que me vienen a la mente cuando pienso en esta ciudad: sonidos, sabores, olores, sensaciones… Essaouira, o Esauira en español, tiene todo lo que se puede esperar de una ciudad en Marruecos. En cambio, no tiene nada que ver con las grandes ciudades del país magrebí. Completamente abierta al Atlántico, Essaouira, antiguamente conocida como Mogador, es una pequeña ciudad amurallada con una medina que bien merece ser Patrimonio de la Humanidad. Aunque es su alegre aire surfero y hippie lo que realmente me sorprendió, sobre todo llegando desde regiones tan castas como Mauritania o Sáhara Occidental. Recuerdo que en mi visita a la ciudad me dio la sensación de estar en una ciudad mezcla de Tarifa e Ibiza en una versión árabe. Evidentemente, no puede compararse con la magnificencia de Marrakech o Fez, pero he de decir que Essaouira fue la ciudad que mejor sensación me dejó de todo Marruecos.

essaouira

Llegué una noche, casi madrugada, después de haber cruzado medio Sáhara haciendo autostop a lo largo de casi 900 kilómetros. Apenas tuve tiempo de encontrar un hostal, pero al día siguiente pude explorar en profundidad toda su encantadora medina. Degusté maravillosos dulces con mucho hojaldre, miel y frutos secos en algunas de sus pastelerías, clásicos tés a la menta y los menús económicos del zoco en los que se compra la carne/verdura en una tienda y te la preparan por pocos dirhams en otra. Si tenéis planeado ir en junio, posiblemente coincidáis con una de las citas mundiales más importantes de World Music: el festival Gnaua. El surf es practicable en todas sus modalidades casi todos los días del año. Como decía, el ambiente surfero está muy presente en la ciudad y es muy normal el continuo vaivén de surfistas de la medina a la playa.

zoco

Pero hay otros dos motivos que hacen más enigmática a Essaouira. Uno es la mítica visita de Jimi Hendrix en 1969, un año antes de su muerte, en la que pasó más de una semana quizás buscando algo de inspiración. No faltan los restaurantes y hoteles que hagan referencia al guitarrista o que incluso proclamen el famoso “Jimi was here” comiendo, bebiendo o durmiendo. El segundo gran icono norteamericano de la ciudad es Orson Welles, quién rodó varias secuencias de la película “Otello” en la muralla de la medina a finales de los años 40. Las referencias al artista cineasta también son recurrentes.

Para dejaros con la curiosidad de conocer esta maravillosa ciudad, os mostraré tan solo un par de fotos nocturnas de la muralla y del zoco. Lo demás, ¡os animo a que lo descubráis con vuestros propios ojos!!