Estocolmo en invierno

¡Nada como viajar en temporada baja! Principalmente para poder escapar del bullicio turístico de otras fechas, pero también por los buenos precios que se puede llegar a conseguir, como por ejemplo, a principios de invierno. Este vuelo RomaEstocolmo (de 3 horas) a principios de febrero y comprado con un mes de antelación me salió por menos de 50 euros ida y vuelta. ¡Tal y como leen! También ayudó mucho la compañía y el alojamiento que amablemente me ofreció mi colega de ex-beca María, con quien disfrute de la ciudad al máximo de la mano de una “casi” local. A lo único que le podía temer, viajando a Suecia en pleno invierno, era al frío y la nieve. ¡Pero ni eso! por suerte lució el sol durante todo el fin de semana y las temperaturas no bajaron de los -5º (tampoco subieron de 0º), lo cual es casi primaveral allí.

canal helado estocolmo

Tres intensos días para pasear mucho, brincar de isla en isla a bordo de barcos rompe-hielo, fisgonear en tiendas hipster y probar los mejores cafés de Södermalm, comer carne de reno, caminar sobre el hielo o pasear por Skogskyrkogården, un cementerio en un bosque declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y donde hay enterradas personalidades como Greta Garbo. También ver arte contemporáneo en el Moderna Museet, flipar con los precios escandinavos y continuar paseando por la preciosa isla de Djurgarden… En definitiva, empaparme al máximo de un entorno bastante novedoso y diferente para mí, ya que era la primera vez que visitaba un país escandinavo.

canal estocolmotorre estocolmo

Los pocos extranjeros que conozco viviendo en Suecia coinciden en resaltar su orden y organización civil, pero sin obviar lo muy asocial que puede llegar a ser su gente. Por lo poco que puede apreciar, creo que coincido con ellos.

atardecer estocolmo