Fez, el Marruecos más auténtico

Si os contaba que Essaouira fue la ciudad que más me gustó y sorprendió en Marruecos, Fez fue la que más satisfizo mis expectativas iniciales con el país. Sobre en cuanto a las históricas, que sentaron las bases culturales de su sociedad durante la Edad Media, período en el que fue la capital. Quizá no tenga el carisma de Marrakech, pero, bajo mi punto de vista, es auténtica como ninguna. No tanto en el sentido de genuinidad, que también, sino porque reúne todos aquellos rasgos definitorios de un país tan singular como es Marruecos. Además, en un modo sorprendentemente natural para un país con un turismo incesante y agresivo.

Medina

Perderme (literalmente) por su laberíntica medina fue una experiencia difícil de igualar. Mis ojos quedaban atrapados en uno y otro artículo a cada paso que daba por el zoco. Artesanías y numerosos objetos de uso diario verdaderamente interesantes y a precios impensables al otro lado del Estrecho. Por no hablar de los continuos aromas a comida recién hecha, especias, perfumes o inciensos. Todo ello esquivando personas que van y vienen continuamente y hasta burros que cargan con las mercancías de un lado para otro. También en la medina se pueden encontrar los clásicos hammanes, baños públicos muy habituales en el mundo árabe. En ellos se puede disfrutar de vapores y aguas a distintas temperaturas envuelto en una atmósfera onírica de decoración muy medieval, en ocasiones con siglos de historia. Mi consejo es que no dejéis pasar la ocasión de ir a uno y que, si vais, no creáis lo que dicen algunas guías y vayáis con vuestro bañador bien puesto. Aunque los baños son unisex, está prohibido ir desnudo. Yo me lo creí y me llevé una buena bronca por parte del mismo tipo que después te baña como si fueses un perro.

Barrio Andalusí

Una se las zonas más especiales de Fez es el barrio andalusí, creados por los musulmanes de la península ibérica que a partir del siglo IX comenzaron a refugiarse en esta ciudad huyendo de las invasiones cristianas. En esta reducida parte de la ciudad podemos encontrar numerosos edificios, especialmente mezquitas, que mantienen un estilo arquitectónico propio de la antigua Al-Andalus. El más conocido quizá sea el minarete verde y blanco de la mezquita principal.

Tanerías

Pero la joya de Fez, cuya imagen apuesto que todo el mundo ha visto alguna vez en su vida, son las vistas a las tanerías medievales, tenturiers en francés. La sucesión de fosas de distintos colores con tintes naturales donde los trabajadores sumergen y curten pieles animales del mismo modo que lo hacían sus ancestros. Reconozco que es difícil dar con el lugar,  pero llegados a la zona no se tarda en dar con espontáneos guías, a veces niños, que por la voluntad te llevan a la tienda o tetería con mejores vistas de este espectáculo visual.

Tenturiers Fez

Fez es sin duda una ciudad imperdible en una ruta por Marruecos a la que al menos recomiendo dedicarles un mínimo de 2 días completos. Una parada perfecta si se va o se viene de Tánger o Chefchaouen a Marrakech. Además, no muy lejos de la ciudad también puede hacerse una visita uno de los yacimientos romanos más importantes del magreb: Meknès.

A continuación más imágenes de las tanerías. Ahora que las ves, ¡¿no es cierto que las habíais visto ya antes en alguna postal o libro?!

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