Gambia, un pequeño país con el nombre de un gran río

Esta diminuta ex-colonia inglesa del oeste de África es el país más pequeño del continente (sin contar los archipiélagos). Y en efecto, toma su nombre, así como su forma serpenteante, del río Gambia; uno de los más largos de África con 1.130 kilómetros. Éste nace al norte de Guinea Conakry y se adentra en Senegal para transcurrir la segunda mitad de su curso en Gambia. El país tiene unos 500 kilómetros de longitud y tan solo 50 kilómetros en sus tramos de mayor anchura. Seguramente uno de los países del mundo con la forma más extraña, como podéis ver en el mapa a continuación.

mapa Gambia

De paso por Gambia

Mi paso por el país fue prácticamente fugaz. Venía subiendo desde Casamance, al sur de Senegal, de vuelta a Dakar; desde donde seguiría mi camino hacia España atravesando el Sahara. Así que, de Gambia, lo poco que conocí en los 4 días que estuve fue la zona costera de la ribera sur y la capital, probablemente la parte menos interesante del país. Me hubiese gustado mucho adentrarme en la selva río arriba y conocer alguna de las reservas naturales. Pero el tiempo que hubiese tenido que emplear y probablemente el dinero, ya que Gambia era algo más cara que Senegal, hizo que continuara dirección norte sin desviarme de la costa. Fue así como conocí parte del país, del cual me llevé sensaciones encontradas. Por un lado disfruté mucho poder comunicarme con la gente en inglés, un tipo de arquitectura de influencia victoriana que no había visto en Senegal o Bissau, así como las playas vírgenes del sur. Pero por lo demás, nada que no hubiese podido ver antes en Casamance, incluso con costes más asequibles. Lo que menos me gustó fue la fuerte presencia de turistas británicos, especialmente de mujeres maduras que van en busca de sexo joven y de “color”, y, fruto de este turismo vacacional en masa, la continua insistencia de algunos locales en que compres marihuana.

Kartong

Dicho esto, recomiendo mucho dos pequeñas localidades en la parte sur del litoral gambiano donde se puede disfrutar un poco más del mar, si bien el baño no es muy aconsejable debido a las fuertes corrientes. La primera, muy cerca de la frontera con Senegal, es Kartong, también conocida por el festival de música que se celebra cada año durante el mes de febrero.

playa kartong gambia

Gunjur

La segunda, unos kilómetros más al norte, es Gunjur. De tradición más pesquera, con la playa repleta de coloridas pirogues. Allí me hospedé en unas cabañas recién remodeladas por una familia de madre e hijas irlandesas muy simpáticas. Sin embargo, la imagen de la cabaña a continuación es de la cabaña de una simpatiquísima señora holandesa que vivía ahí durante el invierno con su novio gambiano; sin electricidad y cultivando sus propios alimentos. ¡Me invitaron a cenar pescado! Y del maravilloso atardecer, ¡mejor ni os hablo!

cabaña Gunjur Gambiaatardecer Gunjur Gambia

southern express Gambia

Serrekunda-Bakau-Banjul

Ya rumbo al norte, se llega a la zona de resorts repleta de turistas británicos que os comentaba anteriormente, por lo que os recomendaría pasar de largo en dirección a la pobladísima orilla sur de la desembocadura del río Gambia. Allí se encuentra Serrekunda, la ciudad más grande del país, con muy pocas cosas que ver más allá del popular santuario de los cocodrilos, el Kachikally, que se encuentra en Bakau, el extremo norte del área metropolitana. Unos kilómetros al este está Banjul, la capital administrativa. Una pequeña e histórica ciudad de la que solo destacaría su mercado y el aire victoriano de sus decadentes calles. Después de pasar una noche en un hostal del puerto, donde me acribillaron los mosquitos, cogí el primer ferry, que partía antes del amanecer. Con el que crucé el río hasta su orilla norte para dirigirme de vuelta a Senegal.