Georgia, un país europeo en Asia

Georgia se encuentra geográficamente en territorio asiático, al sur de la cordillera del Cáucaso, que marca la frontera física entre Europa y Asia, y al este de Anatolia en Turquía y el mar Negro. Sin embargo, en el ámbito cultural es un país con una base cristiano-ortodoxa muy sólida y un futuro que tiene como referente a Occidente. Lo cual hace que el visitante se sienta en todo momento en un país de Europa oriental. Sin embargo, pese a ser una pequeña nación fuertemente influida a lo largo de la historia por sus vecinos rusos, turcomanos y hasta persas, Georgia ha conseguido perpetuarse con una cultura muy diferente al resto; un hecho claramente visible en su lengua y su singular escritura.

pareja georgia

Aunque hoy día siga siendo un gran desconocido en el ámbito internacional, el país ha ido ganando notoriedad turística de manera casi exponencial en los últimos años. Georgia vale su peso en inigualables trekkings por las verdes montañas del Cáucaso, inquietantes monasterios ortodoxos y una generosa gastronomía con el vino como producto estrella. Por no hablar de sus muy accesibles precios… Diría que, junto a Armenia, Georgia es un combo perfecto para quienes tienen ganas de conocer un destino original y diferente sin alejarse mucho de Europa.

iglesia metekhi tblisi

Tuve la suerte de visitar este país al comienzo de mi viaje alrededor del mundo, a finales de la primavera de 2014. Mi paso por Georgia fue breve, de apenas una semana. Entré por Turquía en el confín con el mar Negro, muy cerca de Batumi. Pasé un día en Kutaisi, visitando la ciudad y un monasterio cercano, visité Tblisi, la capital, y pasé unos días explorando las montañas caucásicas que rodean Kazbegi.

Kutaisi y el monasterio de Motsameta

Kutaisi es la segunda ciudad del país y la más importante en cuanto a historia se refiere. Desde hace pocos años comparte también poder administrativo con la capital al albergar el parlamento nacional, un moderno edificio diseñado por arquitectos españoles. También son dignas de visita la catedral de Bagrati, el Museo de Historia de la ciudad y la emblemática fuente con animales dorados en la plaza central.

Aunque los principales atractivos de esta ciudad se encuentran en un radio de pocos kilómetros a su alrededor. El más significativo y el cual elegí para visitar antes de continuar adentrándome en el país fue el monasterio de Motsameta, el primero que visitaría en el Cáucaso. Está situado en lo alto de una montaña escarpada sobre el río Tskhaltsitela, que significa “agua roja”, llamado así tras una sangrienta batalla contra los árabes que se libró en el siglo VIII. Contiene una iglesia en el interior de sus murallas y es visitado por muchos locales.

Tblisi

Tblisi es una capital mediana y moderna. Llena de gente joven y con una oferta de cultura y ocio aceptablemente buena. También cuenta con importantes monumentos históricos, la mayoría situados entre la fortaleza de Narikala y el río Kurá (Mtkvari).

teleferico tblisi

rio tblisi

Es una gozada perderse por sus callejuelas y encontrarse por sorpresa con iglesias, casas antiguas y lugares al aire libre. Tblisi bien merecería un post específico para poder enumerar el sinfín de lugares de interés que merece la pena visitar. Por citar algunos, digamos los imprescindibles, podríamos comenzar con la iglesia de Metekhi, nuevamente en lo alto de un acantilado sobre el río, la catedral armenia de san Jorge, los baños turcos, alguna que otra mezquita, sinagoga o iglesia, como la catedral Sioni o la basílica de Anchiskhati, el jardín botánico, la estatua de Kartlis Deda (madre Georgia) y, por supuesto, la fortaleza de Narikala.

teatro marionetasmonumentos tbilisi Imprescindible es también el mercado de antigüedades repleto de joyas del período soviético y artilugios mucho más antiguos. Está situado junto al puente Mshrali Khidi.

mercado antiguedades tblisi

Trekking por el Cáucaso en Kazbegi

Son muchos los lugares donde se puede hacer trekking a lo largo de la cordillera caucásica que limita con Rusia. Yo escogí Kazbegi inspirado por la película que me trajo a este país “The loneliest Planet“, rodada allí. También por las buenas recomendaciones recibidas, por su accesibilidad (en transporte público solo desde Tblisi) y por estar a los pies del Kazbeg (5047 m), precisamente la montaña en la leyenda cuenta que estuvo cautivo el dios griego Prometeo.

georgia trek

Karbegi, también conocida como Stepansminda, es una pequeña localidad situada a pocos kilómetros de la frontera con Rusia. Desde allí se pueden realizar varios treks de un día e incluso ascender a la cima del Kazbeg. Yo opté por pasar 2 días y realizar dos treks.

El primero fue a la garganta de Trusso, situada unos kilómetros al sur. Para llegar a ella hay que bajar unos 18 kilómetros por la misma carretera que viene desde Tblisi, hasta una pequeña aldea sobre la carretera, pasado Sioni. A partir de ahí, caminar por el camino dirección al oeste a lo largo del río. Si buscas “Trusso Gorge” en Google Maps, la localiza sin problemas. Los primeros kilómetros, hasta llegar al inicio de la garganta, tienen poco de especial. Además, hay algunas fincas privadas con grandes perros bastante agresivos. Normalmente no suelen hacer nada mientras que no se invada su territorio, aunque yo casi sufriera el ataque de uno sin salirme del camino y habiendo pasado ya su parcela. Gracias a que mi amigo llevaba un palo pudimos disuadirlo hasta la llegada de su dueño, que lo paró a pedradas. ¡Menudo susto nos llevamos! Jamás olvidaré sus grandes fauces y su mirada totalmente decidida a atacar. Si no llega a ser por los golpes que dimos contra el suelo con el palo… no quiero ni pensar qué hubiese pasado. Así que, no olvidéis llevar uno, ¡siempre útiles en cualquier trek!

A continuación una foto de ese primer tramo de camino visto desde el otro lado, en el camino de vuelta, desde arriba (diferente al de ida). En el fondo se aprecia la carretera, el camino que se adentra a la garganta y la aldea que mencionaba.

valle kazbegi caucaso

Así, continuando por el camino se cruza un puente de madera que, dirección oeste, conduce por un sendero que se adentra en la garganta a lo largo del río. Varios kilómetros con espectaculares vistas, aunque muy pedregoso en algunos tramos. Continuando el sendero se topa con un puente metálico en muy malas condiciones, como en construcción, que cruza al otro lado del río. Pudiera parecer el punto de retorno, sin embargo, puede cruzarse con mucho cuidado. El camino conduce a un espectacular valle mucho más amplio. Desde allí se puede regresar desahaciendo el camino de ida o tomando el camino que sube por la ladera este y que conduce a un sendero que regresa al primer tramo del trek (el de los perros) paralelo al río, pero por el costado meridional.

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El segundo día realicé el trek clásico de la zona, el que asciende hasta a la antiquísima iglesia de la Trinidad de Gergeti. Este, que está mucho mejor señalizado y concurrido, se hace en pocas horas. La iglesia en sí es bastante bonita y tiene un gran valor histórico, aunque lo mejor son las vistas.

iglesia trinidad gergeti kazbegitrekking caucaso georgia

senderismo caucaso

Este fue mi recorrido por Georgia, aunque si se dispone de más tiempo del que tuve yo quizá encontréis interesante visitar también la histórica ciudad de Mtskheta, la más moderna y vacacional localidad de Batumi, a las orillas del mar Negro, Gori, la ciudad natal de Stalin, o alguno de los muchos parques naturales y monasterios espectaculares de la geografía georgiana.

Por lo demás, también decir que la gente es bastante hospitalaria, aunque no en exceso. Conservan esa carácter áspero y serio de los países con pasado soviético. Son mucho más amables en países vecinos como Turquía o Armenia. Los georgianos son excesivamente religiosos y poco abiertos de mente. Sorprende ver como se santiguan cada vez que pasan al lado de una iglesia, su actitud negativa ante la homosexualidad o incluso las muestras de afecto en público entre parejas. Me cuesta sacar conclusiones son haber visitado más el país, pero me atrevo a decir que el mejor activo de Georgia son sus espectaculares montañas, el verdor de su naturaleza y la peculiar viveza de su capital, mucho más que sus monasterios, los cuales encontré menos interesantes que los que luego iría a visitar en Armenia.