Bissau, capital de la antigua Guinea portuguesa

Bissau es la capital de Guinea-Bissau, Guinea-Bisáu en español, la antigua colonia portuguesa del África Occidental. Un país muy poco conocido que se encuentra situado entre Senegal y otra de las “guineas”; Guinea Conakry, la francesa. Guinea-Bissau se independizó de Portugal apenas en 1974. Desde entonces, su historia no se concibe sin la figura de João Bernardo Vieira, quien gobernó el país durante décadas tras dar un golpe de estado en 1980. Cierto es que lo hizo de manera intermitente y retomó varias veces el poder tras la celebración de elecciones. Curiosamente, Vieira fue asesinado por el ejército un 2 de marzo de 2009, tan solo un día antes de mi llegada al país.

Mapa Guinea Bissau

Golpe de estado durante mi visita

Ese mismo 2 de marzo en la mañana me encontraba, sin saber nada de lo ocurrido esa misma madrugada, en el consulado de Guinea-Bissau en Ziguinchor, localidad al sur de Senegal, sacando el visado de entrada al país. Cuando volví con el permiso estampado en mi pasaporte al hostal y se lo enseñé a uno de los empleados, éste me dijo exaltado que estaba loco si quería entrar en el país, que acababan de matar al presidente a tiros y que se estaba dando un golpe de estado. Yo no lo creía al principio, me parecía demasiada casualidad. Inmediatamente vi como daban la noticia en el telediario. Me negaba a tener que suspender el viaje, ¡me hacía mucha ilusión! Así que fui de nuevo al consulado y me dijeron que la cosa estaba tranquila. Incluso llamé a la Embajada de España en Bissau, recién inaugurada, donde me aconsejaron no ir si no era estrictamente necesario, pero sin desmentirme que la cosa no estuviese tranquila. Pero fue en la tarde, cuando aún andaba decidiendo qué hacer, que conocí a una pareja de eslovenos recién llegados de Bissau. Me confirmaron que la cosa estaba tranquila y que solo habían oído algunos disparos en la noche. Así que decidí coger el colectivo a la mañana siguiente y juzgar por mí mismo la situación en en el país.

carretera tierra Guinea Bissau

Llegada al país

Tras varias horas de camino por pistas de tierra rojiza, cual película de aventuras por el África tropical, llegué a Bissau. No sin haber aguantado bromas de todo tipo en los controles militares de carretera, ya que mi apellido era muy parecido al del presidente recién asesinado por el ejército. – No serás el primo lejano del ex-presidente – me decían. A lo que contestaba enseñando mi piel blanca y contestando: – ¿de verdad os parece?- Así, ya en la capital, fui a parar a un hostal muy recomendado por la pareja de eslovenos. La tarde antes me contaban bien sonrientes que por la noche había un bar con música bastante animado… ¡Resultó ser un prostíbulo! jaja, ahora me río, pero, ¡aún me sigo preguntando cómo pude haber dormido esa noche allí! Obviamente cambié de hostal al día siguiente para alojarme en una céntrica pensión regentada por una agradable pareja de mujer guineana y marido suizo llamada la Pensão Creola. También ahí me tocó pagar un desproporcionado precio por el alojamiento, algo muy común en todo el país.

¡Ay, como sonaba por todos lados el portugués y yo que no hablaba ni media palabra por aquel entonces! Aun así, dediqué un largo día a recorrer a pié toda la ciudad. Efectivamente estaba muy calma para lo que apenas acababa de acontecer el día anterior. La población, sumida en su mayoría en la pobreza, seguía con sus compra-ventas diarias. Con una exagerada antipatía y desinterés por lo que pudiera estar pasando en el mando del país. Alguien me dijo, que pasase lo que pasase, ellos iban a seguir siendo igual de pobres.

Bissau

De mi ruta por la ciudad, que pese a la decadencia tenía un bellísimo aire tropical, destaco el deshabitado palacio presidencial (aún en ruinas desde la guerra civil), el mercado Bandim, el activo Centro Cultural Francés y el Bissau Velho, el antiguo centro histórico de la colonia portuguesa. Como veis, nada en concreto, lo mejor sin duda es caminar por sus calles sin asfaltar empapándoos del calor tropical y portugués de sus gentes.

Palacio Presidencial Portugues BissauBissau Velhocalle Bissau

Así, abierto a cualquier pequeña sorpresa, fue como encontré en un carrito de venta de nescafés, un bote de Cola Cao. Algo sorprendente si os digo que es la única vez en el mundo en el que he visto comercializado este producto con el que tantos niños españoles hemos crecido.

cafe Bissau

Y hasta ahí mi breve aventura en Guinea-Bissau. Mi intención era visitar también las islas Bijagós, pero justo cuando estaba a punto de agotar todo el efectivo que traía encima, descubrí que no hay ninguna posibilidad de retirar dinero de un cajero automático en absolutamente todo el país. Esa misma tarde conté los pocos miles de francos que me quedaban, apenas suficientes para coger el colectivo de vuelta a Ziguinchor. Fue así como emprendí rumbo al norte en mi aventura de vuelta a casa (Sevilla) por tierra atravesando Senegal, Gambia, Mauritania, Sahara Occidental y Marruecos. ¡Un viaje inolvidable!