playa corcovado

Información sobre mi visita al Corcovado

La visita al parque nacional del Corcovado, en la península de Osa, sin ser una de los destinos más turísticos de Costa Rica, es con diferencia lo más impresionante que se puede hacer en el país. Su relativamente difícil acceso y lejanía, así como los altos costes, dificulta su visita. Yo tuve que esperar a mi segunda visita a Costa Rica para que se reunieran las condiciones para poder visitarlo. ¡Mereció muchísimo la pena!

Datos prácticos

Después de darle vueltas a las distintas posibilidades de treks que se pueden realizar en el Corcovado, decidimos hacer uno de dos días pernoctando la noche intermedia. Fue todo un acierto. Si se quiere ver un número de animales suficiente como para que merezca la pena la visita hay que dedicarle dos días. Lo que se puede cubrir del parque con un solo día no es suficiente para adentrarse en sus profundidades, que es donde está la chicha. Inicialmente queríamos entrar por Los Patos hasta la Serena por el interior de la península, para luego ir desde la Sirena a la Leona por la playa, para que el total del recorrido fuese siempre diferente. Sin embargo, al ser época de lluvia nos recomendaron no hacer el tramo desde Los Patos, ya que es muy largo y con mucho barro. Según nos decían existían muchas posibilidades de tener que dar media vuelta a mitad del camino y no nos quisimos arriesgar. Además, el transporte desde Puerto Jiménez a Los Patos en esos meses salía mucho más caro, ya que no funciona el transporte colectivo. Por ello, tuvimos que entrar desde La Leona, hacer noche en la Sirena y salir del parque nuevamente por la Leona. También podríamos haber accedido o salido por el norte (San Pedrillo/Drake), pero suponía tomar un barco y también subía mucho el costo. Ese fue nuestro caso, pero si van en época seca, fuera del verano, os recomendaría la opción: Los Patos-Sirena-La Leona.

itinerario corcovado

Para visitar el parque nacional del Corcovado es preciso reservar y pagar con antelación. Las fuentes oficiales recomiendan hacerlo con al menos un mes de antelación, aunque la verdad es que yo lo hice sin problemas 10 días antes y en pleno agosto. Pero es mejor no confiarse y hacerlo con tiempo. El contacto se hace directamente con los responsables del parque a través de e-mail. Cuando yo lo hice en 2015 el e-mail era pncorcovado@gmail.com y fueron muy rápidos y disponibles. Te mandan un formulario en el que hay que elegir los días exactos que se estará en el parque, en que estaciones se pernoctará, el tipo de alojamiento, si se quiere algún menú en el comedor de las estaciones, los cuales son bastante caros: 20-25 dólares por comida. Eso, ¡hablemos de precios! El alojamiento cuesta 8 dólares la noche en dormitorio compartido y 4 si se acampa. La entrada al parque se paga según el tiempo que se vaya a estar, concretamente 15 dólares por persona y día. Una vez se remite este formulario compilado los oficiales elaboran un documento con los distintos importes a pagar. Todo en dólares excepto la comida, cuando se solicite, que se paga en colones. Si se está en Costa Rica es solo cuestión de ir a un Banco Nacional, presentes en casi cualquier localidad del país, hacer el pago y enviarles una copia digital del recibo. El problema viene cuando no se está físicamente en Costa Rica, ya que no se aceptan ningún tipo de pago o transferencia internacional. En ese caso solo queda hacer la reserva a través del guía, el cual es obligatorio, como explicaré más adelante. Esta intermediación seguramente eleve un poco los costes, aunque todo es negociable.

reserva corcovado

El personal del parque también envía una larga lista con los guías oficiales que trabajan en Corcovado. Me atrevería a decir que son todos de mínima confianza, ya que están acreditados por la autoridad pertinente y son conocidos en el parque. Como adelantaba, desde hace pocos años la visita al parque nacional del Corcovado debe realizarse obligatoriamente acompañado de un guía. Alegan que es por la peligrosidad del parque y algo de razón tienen atendiendo a que se han dado bastantes muertes desde que se abrió al turismo. Es fácil perderse o quedarse atrapado por las repentinas subidas de las mareas. Además, como este trek va sobre todo de observar animales, los cuales son muy difíciles de ver, el guía es bastante necesario. Lo digo yo que soy un gran defensor de los viajes por libre. El único problema es que son bastante caros.

Yo escribí e-mails a prácticamente todos los guías del listado y, sin tener un criterio para elegir uno u otro, me quedé con el que mejor precio nos dio. Aun así, fue una suma considerable: 120 dólares por día dividido entre tres personas (iba con dos amigas). Ojo, el precio no varía proporcionalmente con grupos más numerosos. Debe haber un acuerdo entre todos los guía y siempre cobran por persona y día, sea un grupo de 8 o un solo turista. Mi contacto fue el guía Wilberth Méndez (wilmendez83@hotmail.com / 8762 93 12), aunque quien nos acompañó fue Randall Ruiz (randall2573@yahoo.com  / 8882 34 59 ó 8581 32 00), un familiar que también es guía en su empresa. Podéis ver su web aquí. No podemos comparar su servicio con el de otros guías, pero sí puedo decir que quedamos satisfechos. Ese precio incluía el transporte, alojamiento y comida del guía. El guía proporcionaba cubertería para las comidas y una cocinilla a gas, que no usamos por no comprar una bombona de gas para una sola noche. Randall fue muy hábil para encontrar y mostrarnos muchos animales. Iba equipado con un catalejos que fue utilísimo para verlos en detalle. Por otra parte, nuestra comida la cargamos durante los dos días. Compramos comida lista para consumir en el supermercado de Puerto Jiménez.

selva corcovado

El transporte de Puerto Jiménez a Carate, que está junto a La Leona, donde iniciamos el trek, a dos horas de distancia (unos 45 kilómetros), nos lo ofreció inicialmente el guía en un taxi por 15 dólares por persona cada trayecto, pero conseguimos rebajarlo a 10. También existe un camión colectivo que cubre la ruta un poco más tarde por el mismo precio, 10 dólares. Tenedlo en cuenta en caso de que suban los precios de los taxis.

En cuanto a qué llevar, yo diría que lo básico para un trek de jungla. Esenciales el repelente de mosquitos, protección solar, buen calzado, impermeables si es época de lluvia, ropa ligera, una linterna y una cámara de fotos con un buen zoom. Si algo no os va a hacer falta es un bañador, ya que no se puede nadar en la playa por las fuertes corrientes y la presencia de tiburones.

isla corcovado

El precio total de que pagamos por persona por los dos días (una noche) que pasamos en el parque nacional del Corcovado fue de 138 dólares sin contar la comida y las dos noches de estancia en Puerto Jiménez, una previa y otra posterior al tour. No es un lugar barato para dormir, pero después de mucho caminar y preguntar dimos con un lugar baratísimo cerca de la estación de bus: la pensión Quintero.

La visita al Corcovado

Fueron dos días increíbles en la selva del Corcovado. Hoy en día (y llevo ya unos cuantos treks a mis espaldas), es muy difícil encontrar un parque natural con tantísimos animales libres y autóctonos. Caminando por el litoral de esta península de Osa, accidente geográfico gracias al cual se han conservado tantas especies aquí, pensé que quizá una vez, antes de que la codicia del ser humano modificase tanto nuestro entorno, las costas del mundo entero eran así, ¡vírgenes y rebosantes de vida!
trek corcovado
La estación donde dormimos la única noche que pasamos en el parque, se llama la Sirena. Es un lugar muy básico pero bastante agradable. Ideal para compartir experiencias con otros viajeros y descansar en una hamaca a la sombra de la veranda de madera. Escuchando y viendo pájaros al atardecer. En la noche la luz se apaga y duermes en un arrullo de estrellas y sonidos selváticos.

refugio sirena corcovado

Tras despertar a las 4 de la mañana por el ruido de los monos aulladores, nos pusimos en marcha el segundo día en busca de más animales. Esta es la desembocadura del río Sirena, en lo más profundo del Corcovado, rodeados de densa jungla, sin ni una sola casa o carretera a varias decenas de kilómetros a la redonda.

rio sirena tronco

La primera gran prueba de la mañana, ya emprendiendo el regreso, fue cruzar uno de estos ríos con la mochila en la cabeza, el agua por encima de la cintura y algún que otro cocodrilo nadando a tan solo 20 metros de distancia. ¡Literal! No exagero. Según el guía son tímidos y no atacan a personas. Tuvo razón, salimos enteros. Junto a caminar en la arena de la playa, estos cruces son lo más duro que puede tener el trek. Es prácticamente siempre en plano, excepto alguna pequeña subida y bajada, y se va alternando la playa con la jungla.

cruzando rio corcovado

En estos dos días encontramos todo tipo de animales: guacamayos, tucanes, águilas, ranas venenosas, búhos, monos de cuatro tipos (araña, titís, capuchinos y aulladores), cocodrilos, garzas, jabalíes, venados, ardillas, coatíes, iguanas, murciélagos, mariposas, pavos y gallinas salvajes, osos hormigueros… y otros que no llegamos a ver como los pumas, jaguares, armadillos, serpiente, perezosos, tapires o tiburones toro. El encuentro con animales era casi continuo. Lástima que el objetivo de mi cámara, un 15-85mm, y lo rápido que eran los encuentros con estos animales, no proporcionaban las condiciones más adecuadas para capturarlos a golpe de diafragma. A continuación un mix de fotos hechas por mí y mis acompañantes.

fauna corcovadoanimales corcovado

 

Lo dicho, como trek de jungla y de observación de animales, lo mejor que he hecho en mi vida, ¡por ahora! Ni siquiera el trek de tres días que hice meses después en el Amazonas lo superó. Es una gran oportunidad que recomiendo no dejéis pasar. Hay pocos lugares como este en el mundo. La pena es que sea tan caro, lo que dificulta hacer más rutas durante más días. Pero así es Costa Rica, un país de una naturaleza maravillosa pero en el que hace falta dinero para disfrutarla. Pero, si ya os habéis decido a ir, no dejéis pasar el Corcovado, pese a lo caro y lo lejano, es con diferencia lo que más merece la pena de todo el país.