Itinerario ideal por la costa e islas de Croacia

Este itinerario por el litoral y algunas de las muchas islas de Croacia es fruto de mis dos visitas al país en los últimos años. La primera fue en otoño de 2012 como inicio de una ruta que me llevo hacia Bosnia y Herzegovina y Hungría, y la segunda en primavera de 2014 cuando me dirigía rumbo a Asia en mi viaje alrededor del mundo. En esta segunda ocasión tuve oportunidad de descubrir lugares nuevos y revisitar algunos ya conocidos. La costa norte, con ciudades tan interesantes como Pula y Zadar, los parques nacionales del interior y la capital, quedan para una próxima ocasión.

Como sabéis, Croacia es, junto a Eslovenia, una de los países ex-yugoslavos recién adheridos a la Unión Europea. Curiosamente, son también los dos países con más atractivo y flujo turístico de todos los que conformaban la antigua Yugoslavia. A Eslovenia, con más montañas, lagos y naturaleza, no he tenido aún la oportunidad de ir; aunque todos hablan maravillas. Sin embargo, Croacia, y especialmente el litoral y sus islas, es una región en la que abunda las playas paradisíacas, la naturaleza y pequeñas ciudades con un rico pasado romano y medieval.

Algo que siempre me ha llamado la atención en Croacia, pese a que tengo muy buenos amigos croatas, es la frialdad de la gente, pese a ser mediterráneos, y aun siendo eslavos, es mucho más difícil arrancar una sonrisa o una conversación alegre a un croata que cualquier otro eslavo de países del interior, aún habiendo sido más castigados por el clima y la historia, como por ejemplo Bosnia y Herzegovina. Y no lo digo solo yo, sino también personas que llevan viviendo mucho tiempo en los Balcanes, así como los propios balcánicos.

Split

Split es sin duda mi ciudad favorita en Croacia. Pese a sus atractivos turísticos la ciudad sigue siendo auténtica, cosmopolita a la vez que provinciana, moderna a la vez que antigua, pero auténtica. Las dos veces que llegué a Croacia fue siempre en el barco que cruza el Adriático por la noche desde Ancona, en Italia, a las 7 de la mañana mientras amanece y la ciudad, con sus mercados y tiendas, empieza a despertar. ¡Algo mágico!

llegada a split

La ciudad tiene la peculiaridad de haber sido palacio imperial antes que ciudad. Del palacio del emperador Diocleciano, quien decidió retirarse aquí cuando aún era una playa deshabitada, surgió la ciudad de Split. Hoy día el centro queda emplazado dentro de los muros del antiguo palacio y la catedral se construyó sobre el mismísimo mausoleo del emperador. Toda una ofensa contra su figura si recordamos que fue un gran detractor del cristianismo durante toda su vida. Por cierto, muy recomendable subir a la torre y ver las fabulosas vistas de la ciudad, las montañas, el mar y las islas desde lo alto. Y que decir también que perderse por sus calles de aire medieval con plazas de aire veneciano, es también otro aliciente más.

mausoleo diocleciano split

vistas splitplaza central splitreloj piazza splitpalacio dioclecianoestatua split
Si aún no tenéis hotel os recomiendo el Old Town Hostel, en el que no solo he estado sino que es gestionado por una muy buena amiga mía, Dora.

Brac y la playa de Bol

Desde Split aconsejo tomar un ferry, que suelen ser bastante baratos en todo el país, y pasar el día en la isla de Brac, justo al frente de la ciudad. Concretamente en la alucinante playa de Bol, que seguro habréis visto alguna vez en la vida. Una playa de arena blanca en forma de lengua triangular que se adentra en las aguas turquesas del Adriático.

playa de bol

Korcula

Korcula es conocida por ser la ciudad natal de Marco Polo, sí, el veneciano, y es que esta pequeña ciudad fue colonia veneciana durante muchos siglos. Se puede visitar la supuesta casa donde vivió, y digo supuesta porque, aunque hay estudios que acreditan que Marco Polo es originario de Korcula, también hay muchos estudiosos que rebaten esas afirmaciones. En cualquier caso, su aire medieval y acogedor bien merece una visita yendo rumbo al sur.

muralla korcula
casa marco polo

Mljet

Mljet es mi isla favorita, siendo parque natural en casi toda la mitad oeste de su territorio, poco habitada y plena de naturaleza, cuenta con un conjunto de lagos salados en los que se puede nadar y que se pueden recorrer en bicicleta. Además, cuenta con numerosos mitos, como por ejemplo que san Pablo naufragó en ella o que es la isla donde Odiseo se enamoró de Calipso. Un paraíso de paz y tranquilidad en medio del Adriático.

isla Mljet

Dubrovnik

Por último, en el extremo sur y muy cerca de la frontera con la maravillosa Montenegro, se encuentra la archiconocida y visitada Dubrovnik, a la que se puede llegar en ferry desde Mljet y en bus desde Korcula. Pese a su relevancia histórica y arquitectónica y los esfuerzos realizados para reconstruirla tras los bombardeos de la guerra de los Balcanes, su visita no es, a mi parecer, una gran experiencia. El primero de los motivos es porque parece un escenario cinematográfico de cartón-piedra, la dejaron tan reluciente que no parece que sea real. El segundo motivo es por estar atestada de turistas, con todo lo que ello significa. No solo aglomeraciones de gente en una ciudad amurallada y pequeña, sino restaurantes y tiendas que venden cualquier cosa, lejos de ser autóctona, para conseguir vaciar los bolsillos a los turistas de crucero que allí se concentran. Por no hablar del alto precio de las entradas a monumentos y museos varios.

Sí, es un must a visitar en Croacia, pero no esperéis nada del otro mundo. Si tenéis que elegir, mucho mejor Split.

fuente entrada dubrovnik
Dubrovnik

Bueno, este es mi propuesta de itinerario ideal por Croacia. Si tenéis en mente desde hace tiempo visitar el país y conocer su cara más auténtica, no dejéis pasar mucho más tiempo ya que el turismo está creciendo a pasos agigantados. Yo mismo pude verlo tan solo 2 años después. Los precios siguen siendo más baratos que en el resto de Europa, aunque más caros que en el resto de los Balcanes. A tener en cuanta también que el transporte en ferry es mucho más económico que en bus, donde curiosamente te cobran hasta por la mochilas que metas en el maletero.

¡Ah, y no olvidéis probar los deliciosos bureks! Una empanada salada de origen otomano y muy típica de los Balcanes.

Si habéis estado y se os ocurre algún destino más no dudéis en compartirlo en los comentarios. Y si os ha servido de ayuda, ¡podéis seguir este viaje alrededor del mundo en las redes sociales de este blog!