Itinerario por Turquía, de Estambul al este de Anatolia

Turquía es uno de los países más completos y diversos del mundo, gracias en gran parte por su posición geográfica, entre dos mares y dos continentes, así como por su considerable extensión territorial. Es un destino turístico en alza que no solo es pionero en historia y cultura, sus puntos fuertes, sino también naturaleza y playas.

Un país mediterráneo que he tenido al alcance durante mucho tiempo, pero que he ido reservando hasta contar con el tiempo suficiente para conocerlo de cabo a rabo. En esta vuelta al mundo por fin se dio la oportunidad de conocerlo al completo, casi un mes para recorrerlo por tierra desde Estambul hasta la frontera con Georgia. ¡Comencemos desde el principio!

Estambul

Estambul es la ciudad turca por antonomasia. Llena de historia como pocas ciudades en el mundo y nexo entre el mundo occidental de la vieja Europa y Oriente. Esta fue mi primera parada en Turquía, pero por su importancia y por no quitar importancia a Anatolia, decidí dedicar todo un post a esta ciudad.

hagia sofia

Costa jónica

Se trata del litoral occidental de la península de Anatolia, una región en la que uno se siente más en Grecia que en la propia Turquía. Repleta de yacimientos griegos de gran importancia histórica e incluso más imponentes, en algunos casos, que los del país heleno.

Allí también se encuentra la segunda ciudad más importante de Turquía, Izmir. Cosmopolita y abierta a occidente como ninguna en el resto de Anatolia. Con alguna que otra cosa que visitar (las antiguas ruinas griegas de la ciudad, un caravanserai o el paseo marítimo), pero, sinceramente, no tan merecedora de una parada si se cuenta con poco tiempo en Turquía.

izmir

Los dos yacimientos de mayor relevancia arqueológica y, por tanto, afluencia turística, son Pérgamo y Éfeso:

De Pérgamo me quedo con su emplazamiento, en lo alto de una colina en cuya ladera se construyó un impresionante teatro con vistas vertiginosas. El templo de mi paisano Trajano, de época romana, tampoco está nada mal. También puede verse el antiguo emplazamiento del Altar de Pérgamo, que desde hace décadas se exhibe en un museo ad hoc en Berlín.

teatro pergamo

Sin embargo, de Éfeso debo decir que fue una gran decepción. Posiblemente sea el yacimiento griego más completo que exista en todo el Mediterráneo, su valor arqueológico es inigualable, pero el lugar está tan masificado de turistas y tan mal gestionado para su altísimo precio, que ni la archiconocida imagen de la biblioteca acaba de inspirarte nada positivo. Llegué a esperar una hora para sacar la entrada con tan solo 10 personas por delante, pagando unos 12 euros al cambio para que ni siquiera te dieran un plano. Por no hablar de las horrorosas vallas carcelarias que delimitan ciertas zonas protegidas del teatro. En cualquier caso es un must en una visita a Turquía que no podemos perdernos. Quizá ayude visitarla a primera hora de la mañana. El yacimiento se encuentra a pocos kilómetros de Selçuk, una tranquila ciudad con algunas lugares que ver y que bien puede servir de centro de operaciones para visitar la zona, siendo mejor opción que Izmir.

efeso

Priene, Mileto y Dídima

Los otros grandes yacimientos de la costa, menos visitados pero de igual o mayor interés, son las ciudades de Priene y Mileto, y el templo de Dídima. Aunque están situados más al sur y sea algo más difícil alcanzarlos con transporte público, me atrevo a decir que merecen mucho más la pena que los dos anteriores.

Priene es mi favorito, unas auténticas ruinas helenísticas en el más estricto sentido de la palabra, con pedazos marmóreos de templo y demás edificios por todos lados. Un panorama de lo más bucólico en un emplazamiento totalmente mediterráneo. Podría decir que este es el yacimiento griego más evocador que he visitado en mi vida.

priene

Mileto fue también una de las colonias griegas más importantes de Jonia. Allí nació el matemático Tales e Hipódamo de Mileto, urbanista al que debemos las ciudades con calles cuadriculadas de todo el mundo. Las ruinas de la ciudad no son un gran qué, me quedo con el espectacular teatro, de los mejor conservados conozco.

teatro mileto

Dídima, el más meridional de los tres yacimientos, uno de los templos más grandes de la Antigüedad que, aunque en ruinas, aún conserva casi la totalidad de sus elementos arquitectónicos. Se puede caminar por su interior deleitándose con la altura de las columnas que todavía siguen en pie y la grandeza de su cella interior.

didima

Pamukkale

Pamukkale es uno de los lugares más turísticos de Turquía. Significa en turco “castillo de algodón” y hace referencia a una formación geológica que a través de sedimentos minerales han formado numerosas piscinas aterrazadas en la pendiente de una colina.

pammukale

Sus aguas termales han sido utilizadas desde tiempos griegos, de ahí la ciudad helenística de Hierápolis, situada justo al lado y con un espectacular teatro.

teatro pamukkale

Olimpos, en la costa Licia

La costa Licia, situada al sur de la península, bañada por el Mediterráneo, es la región más sorprendente de toda Turquía. No solo cuenta con notables yacimientos arqueológicos como Termessos, Faselis o Mira, sino que también tiene muchas de las mejores playas de todo el país.

olimpos

Solo tuve oportunidad de conocer uno de sus mejores rincones, ya que ni siquiera contaba inicialmente con pasar por aquí, pero la falta de buenas playas en la costa Jónica me hicieron replantear un poco el itinerario. ¡Y mereció la pena! Si alguna vez repito visita a Turquía, no tengo duda que será para conocer mejor esta zona del país.

Mis tres días en Olimpos, el lugar elegido, fueron muy representativos de todo lo que puede verse a lo largo del litoral: playas vírgenes, paisajes acantilados y ruinas todavía tupidas de vegetación, casi intactas. Olimpos reúne todos estos elementos de manera esplendida al tratarse de una zona protegida en la que todas las construcciones, incluidos los alojamientos, son de madera o materiales efímeros. Ya podréis imaginar el ambiente relajado y pacífico del lugar.

olimpos temploruinas olimpos

Konya – Çatalhöyük

Konya es una ciudad bastante representativa del interior del país. Plagada de nuevas construcciones fruto del boom inmobiliario en el que está sumido Turquía. Vale la pena pasar por aquí para ver los bailes sufíes de los famosos derviches y el mausoleo de Mevlana.

La mayor atracción de la zona se encuentra a unos 50 kilómetros al sudeste de Konya. El yacimiento de Çatalhöyük, siempre presente en cualquier libro de historia que se precie, es el asentamiento urbano más antiguo que se conoce hasta la fecha, habitado desde el séptimo milenio antes de Cristo.

catalhoyuk

Capadocia

Esta histórica región central, cuyos paisajes de montañas verticales y redondeadas es conocido en todo el mundo, es irremediablemente uno de los más turísticos de Turquía, quizá solo superado por Estambul.

capadocia surrealistarocas verticales

Con tan solo unos tres días, puede conocerse sobradamente lo más interesante de la región. Es imprescindible la visita de al menos una de las ciudades subterráneas, construidas hace siglos para resguardarse de las invasiones extranjeras. Las principales están situadas a una veintena de kilómetros al sur de Nevsehir. Yo visité Kaymakli, aunque también recomiendan mucho Derinkuyu.

ciudad subterranea

En Goreme, centro de operaciones perfecto para explorar Capadocia, se pueden realizar cortos treks durante el día en los que explorar los numerosos valles de la zona, repletos de las típicas formaciones rocosas de la región. También encontraréis varias iglesias bizantinas excavadas en la montaña, mucho más interesantes que las del denominado “museo al aire libre”, cuya entrada es de nuevo demasiado elevada.

trekking capadociaiglesia bizantina capadocia

De seguir dirección al este del país, puede merecer la pena realizar una parada en Kayseri, la antigua Cesarea. Es a partir de aquí cuando uno deja atrás la Turquía más turística para adentrarse en el interior oriental del país, mucho más auténtico y tradicional.

Nemrut Dag

Nemrut Dag es uno de los lugares que más me sorprendieron en Turquía. No tanto por el yacimiento en sí (un mausoleo del s.I antes de Cristo con restos de estatuas colosales), sino por su emplazamiento en el punto más alto de una cadena montañosa por la que transcurre el río Éufrates.

nemrut dag esculturasnemrut dag

Sanliurfa – Harran – Gobeklitepe

Sanliurfa, sin duda la mejor ciudad de todo el este. En esta antigua ciudad todavía se pueden visitar restos arqueológicos romanos, uno de los bazares más auténticos del país y el famoso estanque de Abraham, en cuyos alrededores son muy frecuentados por los lugareños.

sanliurfa

En sus afueras, nuevamente dos de los lugares con más historia de toda la Humanidad:

Harrán, a apenas una decena de kilómetros de la frontera con Siria, cuenta con la mezquita más antigua de toda Anatolia. Además es una ciudad bíblica, en la que se dice que vivió el mismísimo Abraham. En el momento de mi visita, encontré muchos campamentos de refugiados de guerra sirios, con los que fue interesante conversar.

harran

Gobekli Tepe es un yacimiento de importancia mundial. Descubierto hace apenas unos años, es un complejo de templos neolíticos con multitud de relieves que datan del 9.000 a.C., por ende, nada menos que el templo más antiguo del planeta. ¡Todo un privilegio haber estado allí!

gobekli teperelieves animales gobeklitepe

Mardin

Más al este, nos encontramos con esta modesta ciudad emplazada en lo alto de una montaña en las que el Cáucaso pone fin a Mesopotamia. Pese a que hay varias mezquitas, una cuidada madraza y una fortaleza que aparentemente no puede visitarse, lo mejor de Mardin es sin duda las vistas desde sus miradores y terrazas. Es todo un espectáculo observar como las interminables y fértiles llanuras de Mesopotamia se adentran en Siria, oteadas por los minaretes de la ciudad.

mezquita mardinmesopotamia mardinvistas mardin

Desde Mardin aproveché para hacer una escapada de un par de días al Kurdistán iraquí, del cual hablo con detenimiento en un post específico.

Lago Van

Mi parada en el lago Van, concretamente en la ciudad de Tatvan, en la orilla oeste, fue más técnica que turística. Un par de días para reponer fuerzas y ponerme al día con el blog. Bastante tranquila y con poco que ver, parece ser que es Van, en la orilla opuesta, la más interesante de todas, con una impresionante fortaleza de época urartiana. Desde Tatvan se puede visitar el volcán también conocido como Nemrut Dag (no confundir con el yacimiento anterior), pero las conexiones en transporte público son inexistentes, por lo que se hace caro alcanzarlo.

Trabzon

Trabzon, también conocida como Trebisonda, fue mi última parada en este largo caminar de 25 días por Turquía. Cuenta con una iglesia bizantina, Hagia Sofia, muy representativa de este estilo, ya que fue este el último reino bizantino que resistió a las hordas turcas. El aire de la ciudad es bastante más liberal que en mitad oriental del país, pero lo mejor son las vistas al mar Negro. Eso sí, mejor olvidad eso de darse un baño en él… No hay playas cercanas, solo un gran puerto y una autopista que conecta las localidades del litoral, haciendo imposible si acceso.

hagia sofia trabzon

Aunque yo no lo hice, dado que me quedaban muchos monasterios que visitar en Armenia y Georgia, puede merecer mucho la pena ir al monasterio de Sumela, situado a unas decenas de kilómetros al sur en un enclave montañoso único.

 

En definitiva, como no podía ser menos, Turquía no defraudó. Siempre he pensado que no podía seguir permitiéndome no conocer este país tan importante en la cultura mediterránea, y si bien sigo pensándolo, también puedo decir que Turquía me dejó con pocas ganas de conocer más. Pese a que pocos países me han sorprendido tanto con su patrimonio arqueológico o su hospitalidad, mi visita a Turquía también supuso alguna que otra decepción, sobre todo en terrenos tan dispares como son la gastronomía (pese a los muchos intentos, no conseguí comerme el kebab de mi vida) o la política (sobre todo la exterior, beligerante, y la religiosa, inusitadamente arcaica). Pero, con todo y con ello, un país ha visitar con gente maravillosa y muchísimas cosas que ofrecer.