15 lugares imprescindibles en un viaje a Sri Lanka

Sri Lanka, antaño conocida como Lankadvipa, Simoundou, Taprobane, Serendib, Selan, Ceilán, la isla de los monzones, la lágrima de la India… la isla de los mil nombres.

El verano pasado tuve la suerte de trabajar un mes en este país guiando un grupo para una agencia de viajes de aventuras española llamada Ambar Viajes. A diferencia de la gran mayoría de mis viajes, en esta ocasión no pude decidir el itinerario. Sin embargo, y por suerte, la ruta elegida por la agencia estaba excelentemente diseñada. Cubriendo los lugares y actividades imprescindibles de la isla. La experiencia como guía fue increíble, todos y todas quedaron muy satisfechos e igualmente yo disfruté del trabajo a lo grande. Por todo ello, este verano guiaré otros viajes en América Latina y Asia.

Fruto de este viaje, aunque con un poco de retraso, publico esta lista con los 15 lugares imprescindibles en una visita a Sri Lanka.

itinerario sri lanka

1. Anuradhapura, donde empezó todo

Anuradhapura, este lugar de tan difícil nombre, fue la primera gran ciudad de la isla. Fundada en el siglo IV antes de Cristo, se convirtió a lo largo de los siglos en la capital de una de las civilizaciones más tempranas e importantes de Asia. Prueba de ello son los innumerables vestigios arquitectónicos que hoy se pueden visitar en ella.

Llaman especialmente la atención sus numerosas estupas. Las hay casi de todo tipo: abandonadas, restauradas, gigantes, pequeñas, antiguas, modernas, encaladas, a ladrillo visto… Abhayagiri, la de foto a continuación, es quizá la que más me gustó.

stupa anuradhapura

A diferencia de la India, en Sri Lanka el budismo es la religión mayoritaria. Esta isla es nada menos que la cuna del budismo theravada, la vertiente budista predominante en el Sudeste Asiático. El Sri Maha Bodhi es uno de los lugares sagrados más importantes del budismo, y está en Anuradhapura. Se trata de un árbol bodhi (ficus religiosa) crecido de una rama del mismísimo árbol bajo el cual se iluminó Buda en el norte de la India. Lo trajo una princesa desde allí hace más de 2 milenios, es el árbol plantado por el ser humano (documentado históricamente) más antiguo del mundo. Desde entonces ha sido custodiado día y noche ininterrumpidamente por guardianes de la misma familia. La rama principal esta soportada por vigas de oro.

sri maha bodhi

2. La leyenda de Mihintale

Mihintale se encuentra a pocos kilómetros de Anuradhapura. Pese a ello, es injustamente obviado por muchos viajeros. Hablamos de un lugar nuevamente importante para el budismo en Sri Lanka. Aquí, el monje indio Mahinda introdujo la religión en la isla hace más de 22 siglos convirtiendo al rey Devanampiyatissa. En este promontorio no falta ni la estupa, ni el templo, ni la escultura gigante de Buda. Aunque lo que más me gusto fue esta roca gigante y sus maravillosas vistas sobre la planicie, llena de árboles, lagos y montañas rocosas.

mihintale

3. Polonnaruwa, el auge de una civilización

Sri Lanka también gozó de tiempos de gloria en la Edad Media. El reflejo de esta época de esplendor es Polonnaruwa, conocida como la segunda capital histórica del país. De nuevo, un impresionante sitio arqueológico repleto de edificios religiosos y civiles que dan a entender la importancia histórica de las civilizaciones que habitaron esta isla.

polonnaruwa

Entre todo este arte destacan los budas de Gal Vihara, unas sobrias esculturas del Buda en distintas posiciones talladas delicadamente sobre un gigantesco bloque de piedra. La paz que transmiten estas estatuas es alucinante.

budas polonnaruwa

4. Los elefantes de Minneriya

Minneriya es un parque nacional en el que durante todo el año, principalmente en la estación de sequía, viven centenares de elefantes. Este era uno de los colosales embalses de agua creados por las antiguas civilizaciones de la isla y que siglos después siguen prestando dicha función. Hay 4×4 que te llevan a ver las manadas de elefantes desde bastante cerca.

elefantes sri lanka

5. Sigiriya vista desde Pidurangala. Lo mejor de Sri Lanka

Sigiriya es una gran roca que se eleva abruptamente más de 300 metros sobre una planicie pantanosa y arbolada. En términos geológicos se trata de los restos de una erupción cuyo volcán desapareció por la erosión. Sobre ella, el rey Kasyapa construyó una fortaleza en la que vivió con un harén de decenas de mujeres. En ella aún se conservan muchos vestigios, pero sin duda lo mejor es el singular emplazamiento.

Las impresionantes vistas al atardecer desde Pidurangala, una colina adyacente desde la cual se tienen las mejores vistas de Sigiriya, fue lo más espectacular de todo este viaje en Sri Lanka. Además de uno de los mejores lugares que he visitado en el mundo. El must número 1 de esta lista. ¡Imprescindible!

6. Las cuevas y pinturas de Dambulla

Las cuevas de Dambulla son el enésimo lugar sagrado del budismo en Sri Lanka, pero toda una obra de arte en un lugar mágico. En su interior alberga cientos de esculturas y pinturas que se han ido realizando a lo largo de siglos, desde el VII antes de Cristo hasta prácticamente la actualidad. Las pinturas son de una calidad impactante, sobrecogen. Unidas a que se encuentran en este lugar casi inimaginable, hacen que este sitio sea otro lugar que no te puedes perder en Sri Lanka.

pinturas dambulla

7. Trek por las Knuckles

Este paraje natural, pese a quedar en la transitada ruta entre Kandy y Sigiriya, es muy poco frecuentado por la masa de turistas. Por ahora… Sinceramente, no es ningún gran descubrimiento. Quienes estén acostumbrados a los paisajes tropicales de montaña copados de arrozales, probablemente no le sorprenderá. Para los que no, un verdadero must en cuanto a viajes por Asia se refiere.

knuckles sri lanka

Aun así, creo que las Knuckles merecen mucho la pena. Paseo por plantaciones aterrazadas de arroz, noche en el bungalow de una plantación de té que perteneció a un primer ministro srilankés de los años 50 y un manto en el que no falta ni una sola estrella. Un gran plan alternativo como complemento al circuito más clásico por la isla a tener muy en cuenta.

8. Kandy en Perahera

Visitar Kandy, la antigua capital del país, su ciudad sagrada, durante la gran fiesta anual de la Perahera, fue toda una fortuna.

Por la mañana, en la obligada visita al Sri Dalada Maligawa, el templo del diente de Buda, los más de cien elefantes sagrados se preparan para el gran desfile mientras que miles de fieles dejan sus ofrendas ante la reliquia más importante del país.

elefante kandyinterior templo diente kandy

Por la noche, durante varios días, el impresionante desfile de la Perahera. Tres horas con música, fuego y bailes que tuvo su momento álgido con el elefante más sagrado paseando la reliquia del diente de Buda por la ciudad de Kandy. ¡Es casi como viajar en el tiempo! Una celebración milenaria que se realiza para traer muchas lluvias a la isla en la época de cultivo.

perahera

Imperdible también es el Real Jardín Botánico de Peradeniya, situado en las afueras de la ciudad. Un gran lugar para descubrir la inabarcable flora de este pequeño país.

flor simbolo ltte

La gloriosa superba fue uno de los emblemas de los tigres tamiles, el bando que perdió la reciente guerra civil.

9. Rumbo a Nuwara Eliya en tren, capital del té

Contemplar el cambiante paisaje desde el tren durante las 4 horas de camino en las que, montaña arriba, supera unos mil metros de desnivel, es algo que uno no puede perderse en Sri Lanka. 90 rupias (60 céntimos de euro) costó mi pasaje en tercera clase… En países asiáticos como este, el tren sigue siendo un medio asequible para prácticamente todo el mundo.

mujeres plantacion te

Hacer Kandy-Nuwara Eliya en tren es adentrarse en las tierras altas de Sri Lanka a través de cultivos de té negro, el famoso té Ceilán. Probablemente uno de los recorridos en tren más bellos que pueda hacerse en el mundo. Una verdadera oportunidad de mezclarse con la gente local antes de llegar al oasis que es Nuwara Eliya. Una pequeña ciudad rodeada de cultivos de té y hortalizas, siempre envuelta por la niebla y la lluvia. De un aire fresco que contrasta con las tórridas temperaturas tropicales del resto de la isla.

tren sri lanka

10. Ritual hinduista en Kataragama

En el templo hinduísta de Kataragama, al sur del país, se reúnen cada día al atardecer cientos de personas de distintas religiones procedentes de todo el país. Esta es la deidad, entre otras cosas, de los proyectos futuros. Los asistentes entregan ofrendas frutales y cogen un coco, al cual prenden fuego, y lo estrellan contra una roca en el suelo pensando intensamente en sus proyectos. Dependiendo de como se rompa el coco y como queden los trozos la suerte será buena o mala. Todo un espectáculo antropológico.

ceremonia hinduista coco sri lanka

11. Safari por Yala

El parque nacional de Yala es uno de los lugares en el mundo donde más fácil es ver leopardos. Por la densidad de población y porque es el máximo depredador en la pirámide del lugar. Sin embargo, mi mala suerte con los grandes felinos se prolongó una vez más… Aun así el lugar es interesante a nivel paisajístico y se ven muchísimos otros animales en plena libertad.

yala safari

12. Matara. Templos fortalezas y mercados.

En Sri Lanka hay templos budistas para todos los gustos. Un ejemplo particular es el Paravi Duwa en Matara, en Matara, que me llamó bastante la atención por su particular emplazamiento en una pequeña isla cercana a la orilla. No sé bien por qué, pero siempre asocio al budismo con la montaña, más que con el mar. Me pregunto si el sonido de las olas ayudará a los monjes arhat en sus largas sesiones de meditación hacia el nirvana.

templo isla matara

Matara es una antigua ciudad colonial en la que aún se mantienen en pié algunos edificios de defensa holandeses. Cerca de la estación de buses hay un mercado de comida que bien merece una visita. Por todo ello y por estar de paso si te mueves por el sur de la isla, recomiendo hacer una parada en esta ciudad.

13. Mirissa beach

Una de las muchas playas del sur del país, quizá la más turística, pero no por ello menos paradisíaca. La carretera pasa lo suficientemente lejos como para no oír los coches y aún no han proliferado las grandes construcciones a pie de playa. Mirissa es un buen lugar para relajarse y escapar del estrés de las ciudades.

playa mirissa

14. Galle y el colonialismo holandés en la isla

La isla de Ceilán siempre fue una punto de muchísima importancia geoestratégica como nexo marítimo entre Oriente Medio y el Sudeste Asiático. Por ello, fue codiciada por todas las potencias coloniales de los últimos cinco siglos. La isla fue controlado primero por los portugueses, luego por los holandeses y, por último, hasta su independencia en 1948, por los británicos. Este fuerte es uno de los muchos vestigios arquitectónicos que aún pueden verse en Galle, la ciudad desde la que el imperio holandés saqueó durante años la isla.

galle sri lanka

15. Colombo, reflejo de un país en evolución

Nada como un paseo por la capital para tomarle el pulso a un país. Por eso, más que por ser bonita, es imprescindible visitar Colombo. Aunque, para ser exactos, la capital es Sri Jayawardenapura (Kotte), un barrio periférico de la antigua ciudad donde se concentran los poderes políticos y económicos de esta pequeña nación. La imagen a continuación, tomada en el paseo marítimo refleja un poco la situación de crecimiento económico y modernización que vive Sri Lanka en estos momentos.

edificios colombo

El multicultural mercado de Pettah, donde saqué esta foto con el grupo de españoles que guié durante 17 días, es probablemente mi lugar favorito en la ciudad.

mercado colombo

Sri Lanka es un país especial. Conserva la esencia de ese subcontinente indio que un día vio nacer y se entregó al budismo. Quizá eché de menos la intensidad y explosión sensorial que supone viajar por la India… Pero, aunque es difícil evitarlo, quizá hago mal en comparar ambos países. Sin duda, un país perfecto para iniciarse en un continente inmenso y diverso como es Asia. Como habéis visto, Sri Lanka cuenta con lugares increíbles que casi por sí solos ya merecen la pena una visita. La recomiendo plenamente. ¡Yo ya estoy deseando volver!