De visita a Machu Picchu

Con este post comienzo toda un serie de entradas en las que os contaré y daré recomendaciones sobre el primer gran viaje que hice en mi vida: ¡Perú! Es la primera vez que hablo y subo fotos (perdonad la calidad) de este viaje, y aunque hayan pasado ya algunos años, ¡los recuerdos siguen frescos como si fuese ayer! Espero regresar dentro de poco para revivir emociones y sorprenderme de lo mucho que ha avanzado el país en estos años.

Machu Picchu

A Machu Picchu fui en una visita de un día desde Cuzco. ¡Y qué decir! Fue sin duda lo mejor de todo un viaje de casi 2 meses por Perú y tardé algún tiempo en volver a ver algo que me impresionase de igual manera. Llamémoslo “nueva maravilla del mundo moderno” si quieren, yo simplemente digo que es de las 3 cosas más impactantes que he visto nunca, algo que se debe visitar alguna vez en la vida. El yacimiento en sí es impresionante, pero lo que sin duda lo hace un lugar único es su particular emplazamiento. Situado en la cima de una de las verticales montañas de esa zona andina, las vistas son siempre vertiginosas. Desde las ruinas sientes siempre la sensación de estar elevado en el cielo, sobrevolando un valle rodeado de montañas frondosas y verdes que anuncian la cercanía de la selva amazónica.

Huayna Picchu

Como sabéis, se trata de un santuario inca del siglo XV cuyas ruinas fueron redescubiertas hace apenas 100 años. Machu Picchu significa en quechua “montaña vieja”. Efectivamente, el yacimiento esta situado sobre un macizo muy vertical en medio de un valle. Como extensión del macizo está Huayna Picchu (también Wayna Picchu), que significa montaña nueva en quechua. Otro macizo vertical aun más alto y puntiagudo, el que aparece siempre coronando el yacimiento en la clásica foto de Machu Picchu que todos tenemos en mente. Algo parecido a la imagen a continuación:

Machu Picchu

Una de las cosas que me arrepiento de no haber hecho en mi visita, la cual recomiendo hacer a todos los que me leen, es subir a la cima de Huayna Picchu, desde donde se tienen unas impresionantes vistas de Machu Picchu y parte de la cordillera de los Andes. El acceso no es apto para quienes sufren de vértigo, ya que hay tramos muy estrechos y empinados. Tiene sus peligros pero se puede realizar fácilmente si se toman todas las precauciones necesarias. Parece ser que desde 2012 el acceso es limitado y hay que reservar con antelación en la web oficial.

Yacimiento arqueológico

Por lo demás, en Machu Picchu se puede disfrutar paseando entre los numerosos edificios de piedra, en muy buen estado de conservación. Casas, observatorios astrológicos, templos y hasta un maqueta del santuario hecha por los propios incas. En la parta alta del yacimiento se pueden ver las llamas que pastan libre en la zona aterrazada, desde donde se consigue la foto más preciada de todas. También hay muchas zonas ajardinadas donde sentarse a contemplar el paisaje, meditar, comer o charlas con los compañeros de viaje.  Si se quiere hacer un trek más corto y seguro, puede caminarse en dirección contraria al Huayna Picchu para ver un antiguo puente inca que conectaba otra de las vías de acceso al santuario.

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Camino del Inca

A Machu Picchu se puede llegar en un simpático y antiguo tren que parte temprano desde Cuzco, regresando en la tarde del mismo día. Este te deja en la pequeña localidad de Aguas Calientes, a los pies del Machu Picchu, donde también se puede hacer noche y descansar del trek en unos baños termales. Sin embargo, si se dispone de tiempo, yo recomiendo hacer el Camino del Inca: un impresionante trek ancestral de varios días (de 2 a 4) que une el yacimiento con la antigua capital inca. He conocido muchas personas que lo han hecho y todas hablan muy bien. Sin duda, no dejaré escapar la oportunidad de realizarlo cuando regrese. ¡Espero que muy pronto!