Marrakech en un fin de semana

Si bien Marrakech es la ciudad a la que más fácilmente se puede llegar desde toda Europa, con numerosos vuelos low cost, mi llegada a la ciudad fue por tierra. Atravesando Marruecos de norte a sur, en mi vuelta a casa en transporte público desde Senegal, llegué a Marrakech en un bus desde Essaouira. Allí estuve un total de 2 días en los que me dio tiempo a visitar los highlights de una ciudad con un carisma y encanto excepcionales. Por ello os animo a no dejarla escapar si tenéis oportunidad de escaparos al menos un fin de semana. ¡Os cuento cómo!

Plaza Jemaa-el-Fna

Su atracción principal es sin duda la plaza Jemaa-el-Fna, un inmenso espacio público en torno al cual gira la vida de la ciudad. Es sin duda interesante, no es casualidad que haya sido declarado patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO. En ella puedes tomarte un delicioso zumo de naranja por la mañana, ver encantadores de serpientes por la tarde y cenar carne carne asada por la noche. Aunque no quisieseis, en una visita a Marrakech acabaréis pasando varias veces por esta maravillosa plaza.

Mezquita Koutoubia

Adjacente a la plaza se encuentra la mezquita principal de Marrakech, conocida como la Koutoubia. A un sevillano como yo, su minarete no deja indiferente, ya que fue usada como modelo para la construcción de la Giralda. ¡Las similitudes son innegables! Por un momento es como viajar en el tiempo y ver la mezquita de Sevilla antes de que fuese reconquistada por los cristianos.

Koutoubia Marrakech

Zoco

Otro de los pasatiempos de los que visitan esta ciudad es ir de compras y regatear precios al zoco. Allí se puede encontrar sobre todo artesanias turísticas a precios inflados, pero si se busca bien y se es hábil negociando se pueden adquirir auténticos tesoros. Sobre todo especias, manufacturas en cuero, ropa y decoración de todo tipo para la casa.

zoco souk Marrakech

Madraza de Ben Youssef y el Museo de Marrakech

Por lo demás, la ciudad tiene numerosos vestigios musulmanes de interés histórico y cultural, por lo que no es difícil encontrar lugares que visitar durante una estancia de fin de semana. Los dos que más me gustaron y recomiendo fueron la Madraza de Ben Youssef, la escuela teológica para niños más grande del país, y el aledaño Museo de Marrakech, ubicado en una precioso palacio del siglo XIX.

Ben Youssef Madrassareflejo Ben Youssef MadrassaDar Si Saïd Museum

También merece mucho la pena darse un paseo por el Mellah (el barrio judío), por jardines como la Ménara o el palmeral y la zona de Gueliz, si se quiere conocer la cara más moderna de Marruecos. De disponer de algo más que un fin de semana, también pueden realizarse excursiones a las montañas del Atlas, a las puertas del desierto del Sáhara o a las cascadas de Ouzoud. Y si se planea un circuito más largo por todo el país, las ciudades más próximas son Rabat, Fez y Essaouira, todas de merecidísima visita.