Lo mejor de Indochina está en Vietnam

Para empezar diré que Vietnam fue el país que más me gustó de toda Indochina (junto a Myanmar) y que, basándome en mi experiencia personal, los vietnamitas me parecieron muy hospitalarios y amables, a diferencia de lo que se suele decir. Lo recorrí durante 3 semanas de norte a sur y me encantaron del primero al último de los lugares que visité. Sí es cierto que el turismo de masas es creciente y, por ende, también los precios. Pero sigue siendo un país muy económico, aparte de la visa, que vale nada menos que unos 60 euros, diría que solo el transporte me pareció relativamente más caro que el alojamiento o la comida., aunque siempre precios parecidos a los de sus países vecinos.

rio hoi an

Trekking en Sapa

A Sapa, una pequeña localidad en las montañas que lindan con China al norte de Vietnam, llegué tras casi dos días de buses y espera desde Luan Prabang (Laos). Pasando entre otros lugares por la mítica ciudad de Dien Bien Phu, donde los vietnamitas derrotaron al ejército francés poniendo fin a décadas de colonialismo. El principal atractivo de Sapa está en sus alrededores, cientos de montañas aterrazadas y curvilíneas donde las plantaciones de arroz ofrecen un panorama espectacular. Por si fuera poco, esta región está poblada por numerosas etnias autóctonas como los H’mong o los Dao Do, cuyas mujeres no tardarán en acercarse gritando “shopping” o “trekking” para que le compres algún souvenir o servicio.

Hay varias rutas de trekking muy fáciles de seguir por cuenta propia. Las más comunes y cercanas van hacia el poblado de Cat Cat, unos 3 kilómetros al sur, y hacia Ta Phin, unos 10 kilómetros al nordeste. En ambas hay que pagar una entrada de casi un par de euros al cambio. Yo realicé las dos a pie en el mismo dia, la segunda ruta, con mejores vistas a las plantaciones, me gustó mucho más que la primera. La ciudad es bastante limpia y tranquila (para los estándares sudasiáticos), con un mercado animado y con muy buena comida y tiendas de equipamiento trekking “made in Vietnam”. Al igual que en Nepal, hay copias de mochilas y chaquetas muy bien hechas y a precios irrepetibles. Yo aproveché para comprar una mochila pequeña y me está dando buen resultado.

terrazas arroz sapa

Hanói, la capital

Hanói fue una capital a la que fui con muy pocas perspectivas y que, sin embargo, me gustó mucho. Mi llegada coincidió nada menos que con la celebración del 60 aniversario de la liberación de la ciudad del colonialismo francés. Mucha gente celebrando y todas las calles llenas de carteles conmemorativos y banderas rojas.

aniversario hanoi

Pese al tráfico, el normal en una capital, la ciudad es bastante caminable. Aunque las distancias entre los lugares más interesantes no son cortas, recomiendo caminar perdiéndose entre las calles menos turísticas, en ocasiones insólitas, en vez de arriesgar la crisma y tragar humo a toneladas en una taxi-moto.

El lago Hoan Kiem da nombre al distrito más céntrico de la ciudad. Paseándolo a primera hora de la mañana veréis a cientos de locales practicando todo tipo de deportes. En la orilla septentrional comienza el barrio antiguo, lleno de tiendas de souvenirs, restaurantes, cafeterías y hostales; una zona turístico-mochilera en toda regla. El fotogénico puente Huc conecta esta zona con una pequeña isla del lago donde se encuentra el templo Ngoc Son.

Si este os parece pequeño, hay mucho otros en la ciudad, como por ejemplo el Van Mieu, a tan solo 30 minutos caminando al oeste del centro. Y unos 45 minutos al noroeste, en el lago Ho Tay, esta la pagoda Tran Quoc, un must en la visita a la capital.

monumentos hanoi

Dejando atrás la religión, cara más ancestral de Vietnam, pasamos a la historia más reciente, donde no hay mejor lugar que Hanoi para entenderla. Hay dos sitios imprescindibles:

Uno es el complejo del Mausoleo de Ho Chi Minh, situado al sur del lago Ho Tay, a unos 25 minutos al oeste del centro. Una figura, la de este revolucionario, imprescindible para comprender la historia contemporánea de Vietnam. Aquí pueden visitarse el museo de Ho Chi Minh, la casa donde vivió siendo presidente y su mausoleo, donde yace su cuerpo embalsamado. Yo me quedé con las ganas de verlo porque justo coincidió con el mes en el que llevan su cuerpo a Rusia para tratarlo. Muy cerca, camino del centro y frente a una plaza con una gran estatua de Lenin, se encuentra la Torre Bandera.

El segundo, a pocas calles al este del lago Hoan Kiem, el central, es el museo de la Revolución, también conocido como museo de Historia Contemporánea. Toda una reliquia museográfica que ayuda a entender el Vietnam de hoy.

Cómo llegar a Halong Bay y Cat Ba

El gran quebradero de cabeza de todo visitante de Vietnam. Cuando uno se dispone a ir a la famosa bahía desde Hanói, el punto más cercano, comienza la locura de elegir la mejor opción entre las muchas que te ofrecerán las agencias de viajes. Pero tranquilos que os lo aclaro a continuación.

halong bay

La opción más económica es coger un bus-barco-bus desde la estación de autobuses de Hanói con dirección a la isla de Cat Ba, que cuesta unos pocos euros, lo malo de esta es que el barco no cruza la bahía de Halong, sino que va directo a Cat Ba desde Haiphong, y no desde Halong City. Para cruzar la bahía desde Halong City hay irremediablemente que sumarse a un tour. El truco está en no cogerlo entero, sino acordar con la agencia que no quieres dormir en el barco, sino solo cruzar a Cat Ba con él. Preguntando en muchas agencias y regateando al máximo se puede conseguir por unos 20 euros, incluyendo el bus hasta Halong City, la entrada a la bahía, el barco hasta el norte de la isla Cat Ba con algunas paradas en Halong Bay y el bus que te lleve hasta la parte norte de Cat Ba. Algunas agencias os dirán directamente que no es posible u os pedirán mucho dinero, otras os intentarán cobrar unos 30 euros incluyéndote actividades tipo kayak, entradas y comida, pero si perseveráis un poco encontraréis alguna agencia que os de la opción barata, que es la mejor. Los tours completos suelen variar en precios dependiendo del tipo de barco, los servicios que ofrezcan y el número de noches, normalmente de 2 a 3. Si os decidís por esta opción os aconsejo no tomar la más barata, ya que los barcos suelen estar de pena y la tripulación suele ser bastante hostil. Tampoco faltan los casos de robo en las habitaciones, así que muchísimo ojo con vuestras pertenencias. Las opciones más caras suelen ser una apuesta más segura si decide optar por el crucero completo.

Yo opté por ir con el barco turístico hasta Cat Ba, donde hay comida y alojamiento muy barato, a pesar de las mentiras que suelen contar las agencia de Hanoi para que cojas el crucero con todo incluido. Desde allí alquilé un kayak en el puerto de Ben Beo por apenas 100.000 dongs y dediqué todo un día a perderme entre los impresionantes islotes cársticos y las calitas escondidas que quedan al norte del puerto. Sin duda, la mejor forma de disfrutar de Halong Bay. La isla además cuenta con un parque natural donde hacer trekking. Desde Cat Ba cogí un bus-barco-bus para volver a la parte continental con dirección a Ninh Binh.

Ninh Binh, hacia el interior

También conocida como la Halong Bay del interior, por la similitud del relieve. La ciudad en sí es un espanto, pero a pocos kilómetros al suroeste está Tam Coc, una zona natural llena de montañas cársticas y plantaciones de arroz por las que fluye un arroyo que puede navegarse en barca. El paseo sale algo caro, siendo la única manera de recorrer la zona, pero merece la pena.

rio ninh binh

No os perdáis tampoco la pagoda Bich Dong y las plantaciones y montañas de sus alrededores, casi tan impresionante o más que la zona más turística. Tras la pagoda puede escalarse una pequeña montaña desde donde se tienen unas vistas excepcionales. El tramo final es un poco peligroso, pero merece la pena subir igual hasta donde se pueda.

ninh binh escalada

Las cuevas de Phong Nha

Muchos son los viajeros que cometen el gran error de saltarse toda la parte central de Vietnam al ir directamente hasta Hue. ¡No saben lo que se pierden!

La primera de las razones por que visitar la parte central son las numerosas e impresionantes cuevas del parque natural de Phong Nha, todo un paraíso para los espeleólogos del mundo. Aquí se encuentra la cueva de Son Doong, ¡Nada menos que la más grande del mundo! Fue descubierta y explorada apenas en 2009 y aún no está abierta al público. Pero hay muchas otras que sí pueden visitarse.

cueva paradise

La que más me gusto fue la cueva de Thien Duong, más conocida como Paradise Cave, también descubierta recientemente, en 2005. Tiene 36 km de profundidad, de los que pueden visitarse solo el par inicial. La pequeña entrada da paso a una impresionante nave de 100 metros de alto por 150 de ancho. ¡algo irreal! Por no hablar de las increíbles y variadas formaciones de estalactitas y estalagmitas que se pueden ver en sus paredes.

paradise estalagmitas

Otra de las cuevas, la más popular, se llama Phong Nha, dando nombre al parque. Es mucho menos impresionante que la Paradise, pero la peculiaridad de visitarla es que se recorre en barca.

Al parque puede llegarse perfectamente en transporte público desde Dong Hoi, evitando las cifras bárbaras que llegan a pedir las agencias y hostales. Os recomiendo pasar la noche en el parque y dedicar todo un día a ver cuevas. Las distancias son largas, por lo que se recorren mejor en una moto de alquiler.

DMZ zone, la antigua frontera

La segunda joya, esta vez histórica, del centro de Vietnam antes de llegar a Hue es la denominada zona desmilitarizada, la antigua frontera entre el Vietnam del Norte y del Sur, marcada por el río Ben Hai, muy cerca de la ciudad de Dong Ha (no confundir con Dong Hoi). Como imaginareis, esta fue la zona donde más confrontaron ambos ejércitos durante la guerra de Vietnam, siendo escenario de algunas de las batallas más sangrientas. A lo largo de la antigua frontera pueden visitarse cementerios y monumentos conmemorativos, bases militares y demás hitos bélicos. La gran mayoría son muy difíciles de encontrar, ya que suelen estar escondidos entre la vegetación, no existe ningún tipo de señal y conseguir indicaciones de los locales es tarea casi imposible. Hay muchos motoristas, los famosos easy raiders, algunos incluso veteranos de guerra, que ofrecen tours en moto por unos 500.000 dongs (20 euros). Recomiendo mucho esta opción, yo intenté hacerlo en moto por mi cuenta y me quedé sin ver la mitad de los lugares pese a perseverar mucho en la búsqueda.

Pude ver los túneles de Vinh Moc, donde hubo gente que vivió sin ver la luz durante años. Tiene varios kilómetros de pasadizos en los que perderse.

tunel vinh moc

También el cementerio nacional de Truong Son, con miles de tumbas de caídos en el bando ganador, el del Vietnam del Norte.

Así como numerosos monumentos conmemorativos de batallas con un estilo artístico muy comunista. Las bases militares de Con Thien y Doc Mieu no fui capaz de encontrarlas pese a dar vueltas en moto durante horas. Hitos como Camp Carroll, la Rockpile o la colina Hamburger quedan muy al interior y hace falta un segundo día para visitarlas.

antigua frontera vietnamHue, la ciudad imperial

Hue es una ciudad imperial repleta de edificios históricos. Llama la atención su enorme ciudadela, aunque no entré haciendo caso a otros viajeros que me la desaconsejaron para el precio. Es un lugar bastante turístico y muy enfocado al visitante de alto poder adquisitivo, nada más lejos de lo que ando buscando. Las afueras de Hue están repletas de tumbas imperiales, algunas más bonitas que otras. Elegí visitar solo una, la de Khai Dinh. Es la más reciente de todas. Suele gustar mucho pero a mí, la verdad, me decepcionó un poco. Quizá no pude superar el shock de ver que un edificio que intenta ser fino esté construido completamente con cemento.

tumba khai dinh

Hoi An, la ciudad más bonita del Sudeste Asiático

Pocos kilómetros más al sur está Hoi An, la antigua capital de Vietnam. Una auténtica joya urbanística y arquitectónica colonial. El turismo masivo no ha tenido piedad con el lugar, pero aun así desprende mucha magia. Inolvidables las estrechas calles, el río repleto de embarcaciones, preciosos puentes como el japonés, emblema de la ciudad, las coloridas luces de las lámparas de papel, y un largo etcétera. No dejéis de comer un buen Cao Lao en el mercado y, si pos queda espacio en la mochila, haceros ropa a medida por muy buen precio.

arco iris hoi an

El cañón y las dunas de Mui Ne

Con la visa que me caducaba ya en pocos días, le di un gran bocado al mapa yendo hasta el extremo sur de la península. Priorizando, me salté ciudades como la hiperturística ciudad costera de Nha Trang o la de montaña Dalat, ya que no aportaban nada nuevo a mi viaje. Bajé hasta Mui Ne, una pequeña localidad pesquera (con pescado y marisco a muy buen precio) de playas sucias pero con un par de lugares interesantes a pocos kilómetros.

El que más me gustó fue Suoi Tien, un pequeño cañón atravesado por un arroyo que se puede recorrer a pie. Sus paredes son de formas curvas y cambiantes ofreciendo distintas tonalidades de rojo y amarillo. Me gustó.

mui ne

Mui Ne también es famosa por sus dunas. Las más cercanas son las rojas (aunque son más bien naranjas). Apenas un par de dunas rodeadas de bosque y una carretera, para nada especiales. Las blancas, situadas junto a una laguna a 30 kilómetros al norte, son más grandes y extensas. La lastima es que alquilan quads que destrozan su superficie, que debería estar suavemente moldeada por el viento. Por no hablar del molesto ruido que hacen y el regalo a nuestros pulmones y la atmósfera en forma de dióxido de carbono.

Saigón (Ho Chi Minh City)

Tras unas pocas horas de bus llegué a Saigón, la ciudad más grande y moderna de Vietnam. La antigua capital de Vietnam del Sur, que tras la unificación recibió el nombre de Ho Chi Minh en honor al expresidente. La ciudad en sí no tiene casi ningún atractivo. Es grande y muy traficada, sorprende ver la enorme cantidad de motos en circulación. De mi visita a la ciudad me quedo con la catedral de Notre Dame, una construcción de estilo francés que representa muy bien la importancia del cristianismo en Vietnam, siendo el segundo país por importancia de esta religión en Asia después de Filipinas.

catedral saigon

El segundo día que pasé en Saigón lo dediqué a visitar el principal templo Cao Dai en el mundo. El Cao Dai es una particular religión originaria de Vietnam con millones de fieles en todo el mundo. Surgió hace menos de 100 años inspirándose en las principales religiones monoteístas del mundo. Entre sus excentricidades, dicen recibir revelaciones de espíritus de personas como Juana de Arco, Victor Hugo o Lenin. El templo principal se encuentra en la localidad de Tay Ninh, unos 100 kilómetros al norte de HCMC, y conviene llegar al mediodía para no perderse la ceremonia principal, en la que participan decenas de personas.

templo cao dai

Una de las cosas a las que tuve que renunciar, no contando con más días en mi visa, fue a navegar un poco por el delta del Mekong, el cual ya vi en varias ocasiones en Laos. Por supuesto, tampoco pude ir a la isla de Phu Quoc, que cuenta con las mejores playas del país. Hubiese sido sin duda la mejor guinda a mi completa y variada visita a Vietnam.

La gastronomía y su gente

Aparte de todos estos maravillosos lugares que visité, de Vietnam me quedo con muchas otras cosas. La comida es una de las principales, probablemente la mejor de toda Indochina, con el permiso de Tailandia. Platos maravillosos como los Pho Bo y Pho Ga (sopas de noodles de arroz con carne), el Cao Lao, los rollitos de papel de arroz, y muchos otros.

gastronomia vietnamita

Como decía al principio, también me llamó la atención la amabilidad de su gente. Fui invitado a beber y a comer por la calle y restaurantes continuamente, me llevaron en moto sin querer cobrar, sonrisas y saludos por todos lados. La mala fama que tienen de ser desagradables con los turistas creo que no es justamente merecida, aunque sí reconozco que suelen ser más maleducados con las viajeras, todas no pueden coincidir por casualidad, y que el personal que trabaja con turistas, especialmente los conductores de buses y guías en Halong Bay, son de lo peor que he encontrado en meses de viaje.

gente vietnam

Y no quiero acabar este post sin decir que pude conocer el “comunismo a la vietnamita”, aun más que en Laos, un comunismo en la forma pero no en el fondo. Hoces y martillos hasta en la sopa pero prestaciones sociales y otros derechos los mínimos. Si levantase la cabeza Ho Chi Minh…