Los mejores 12 lugares en mi paso por Asia

Muchos sois ya los que me habéis preguntado cuál fue mi país o lugar favorito en mi viaje por el mundo. Es una pregunta recurrente y bastante lógica, pero muy difícil de responder. Sobre todo decantarte por un país, ya que cada uno de ellos te ofrece muchas cosas y, todas, muy diferentes. Sin embargo, sí se me hace un poco más fácil (dentro de la dificultad) hacer una selección con los lugares/experiencias que más me han llegado. Así que, ahí va mi intento. A continuación, ¡un ranking del 12 al 1 con lo mejor de casi un año viajando por una veintena de países en Asia!

12. Cueva y coloso de Shapur, Irán

Gran experiencia la de subir a esta enorme cueva en una montaña en medio de la nada que, un buen día hace ya 18 siglos, fue elegida por el rey persa Shapur pare realizar una escultura colosal de sí mismo tallada en una estalagmita. Uno de esos lugares únicos que solo se repiten muy de vez en cuando. Esta se la debo a mi amigo y, entonces, compañero de viaje Lorenzo, gran conocedor de la arqueología de Oriente Medio.

cueva coloso rey shapur

11. Benarés, India

Recorrer las callejuelas paralelas al Ganges para acceder a los numerosos ghats con sus asombrosas vistas al río. Era época de lluvia y además, aquellos días, se celebraba una festividad hindú. Ese caos, unidos a la incesante circulación de cadáveres camino del río sagrado y el persistente olor a carne quemada proveniente de los crematorios, hizo que pasear por esos callejones fuese como caminar por otro mundo.

benares monzon lluvias

10. Kurdistán iraquí, Irak

Fue una visita relámpago de apenas un par de días al norte de Irak. Visité varios lugares, pero ninguno de ellos me marcó particularmente. Fue más fuerte la emoción de pisar la vieja Mesopotamia de las primeras grandes civilizaciones del mundo. Un país que hacía pocos años estaba en plena guerra y que, pocas semanas después cayó en manos del Estado Islámico.

kurdistan iraqui erbil

9. Yacimientos en el Creciente fértil: Çatalhöyük y Göbekli Tepe, Turquía

La experiencia histórica de Irak solo podía ser superada por las visitas a los dos yacimientos arqueológicos del neolítico más importantes del mundo. Çatalhöyük y Göbekli Tepe, nada menos que la primera ciudad y el primer templo de la historia de la Humanidad y del mundo. Se dice pronto…

yacimiento catalhoyukyacimiento gobekli tepe

8. Beng Mealea, Camboya

La historia de “cómo llegué al templo de Beng Mealea” será probablemente una que contaré hasta que tenga uso de razón. Pobres de mis nietos, si tengo algún día. 120 kilómetros en bicicleta para ir y venir a unas espectaculares ruinas en medio de la selva de Camboya. Me metí por unos caminos rurales en los que hasta los locales se asombraban de verme. Mereció la pena cada pedalada.

bici por camboyaruinas beng mealea

7. Volcán Kawah Ijen, Indonesia

Entrar en las fauces de un señor volcán como el Kawah Ijen en Java. Bajando en plena madrugada para verlo emanar lava azul, quedarme al amanecer para ver como los mineros extraían azufre líquido y subir en la mañana para ver el cráter en perspectiva y apreciar la belleza de su lago interior. Fue lo más parecido a bajar con Julio Verne al centro de la Tierra.

fuego azul

crater kawah ijen

6. Convivencia con familias japonesas, Japón

Lo mejor de viajar a Japón no fue ni el sushi, ni las chicas cosplay de Tokio, ni el tren bala, ni sus castillos sacados de una película de Kurosawa, ni su nivel de frikismo, ni ver geishas, ni sus templos perfectos, ni triunfar haciendo autostop, ni tan siquiera haber ido en pleno sakura. Lo mejor fue poder vivir algunos días como un auténtico japonés en casa de las familias que me acogieron en el camino.

familia idofamilia suzuki

5. Buceo en Komodo, Indonesia

Una de las cosas que me propuse aprender en este viaje fue la gran asignatura pendiente de bucear. El “open water” me lo saqué en Tailandia pero el culmen fue sacarme el “advanced” en uno de los mejores (y más peligrosos) lugares de buceos en el mundo: el parque nacional de Komodo. Tiburones, mantarrayas, decenas de tipos de peces tropicales en una cantidad asombrosa… Algún día volveré para sumergirme en los puntos de buceos que me quedaron por hacer.

buceo mawanmanta raya

4. Bagan, Myanmar

Los mejores amaneceres que he visto y, probablemente veré, en mi vida. No creo que exista un lugar tan perfecto com este para ver el sol en contacto con el horizonte. Para luego perderse en bici por este inmenso yacimiento arqueológico con miles de pagodas rojas. Uno de esos lugares mágicos del mundo que se pueden contar con los dedos de las manos.

amanecer en bagan

3. Larung Gar, China

No ha habido experiencia más sobrecogedora en este viaje que ir a esta pequeña localidad tibetana con una de las academias budistas más grandes del mundo. Dos días para llegar al valle donde se encuentra, a más de 4.000 metros de altura. Dos días sin agua corriente y sin parar de nevar. Calles repletas de monjes budistas y peregrinos. Mantras sonando por altavoces las 24 horas del día. Presenciar un entierro celestial en el que vi como descuartizaban cadáveres a pocos metros de mí para darlos de comer a los buitres… Me cuesta decir que esta fue una experiencia positiva, pero lo mucho que me impactó, aunque fuese de manera casi negativa, se hace totalmente merecedora de este tercer puesto. Ojalá nunca paré de encontrar lugares así. Si queréis saber más sobre este lugar, podéis leer el post “Larung Gar, en las entrañas del budismo tibetano“.

larung gar nevado

2. Islas Gigantes, Filipinas

Con islas Gigantes todo fue especial, desde el modo casual como las encontré a los agradecimientos de las personas a las que les aconsejé ir posteriormente. Un paraíso terrenal que, sorprendentemente, aún no ha caído en las garras del turismo de masas. Es como visitar la Formentera, Santorini o Ko Phi Phi de hace 50 años. Unas espectaculares islas de playas perfectas y gente hospitalaria que marcaron la diferencia en mi visita a Filipinas. Toda mi historia en estas islas la conté en el post: “Islas Gigantes, un paraíso en las Bisayas filipinas“.

cabugao

1. Circuito Annapurna, Nepal

El número uno de este ranking no podía ser otra que una experiencia tan completa, intensa, placentera, impresionante, retadora, extrema y de altura como fueron los 10 días de trekking en pleno Himalaya por el circuito alrededor del ochomil Annapurna. Una experiencia de montaña máxima, casi sin igual. No hay nada más impresionante y grandioso que estar a 5.000 metros y seguir viendo montañas de miles de metros de altura. O visitar el lago más alto del mundo, el Tilicho, a 4.919 metros de altura. Un auténtico espectáculo de la naturaleza como pocos en el mundo y que no me cansaré jamás de recomendar, y mucho menos ahora que los nepalíes andan tan necesitados. Doy todos los detalles, acompañados de muchas fotos, en el post “El circuito Annapurna en 10 días“.

Sin duda, mi número uno en este ranking y, probablemente, en lo que queda de vuelta al mundo. ¡Ojalá me equivoque y me queden por descubrir lugares aun más impresionantes!

valle de manang

lago tilicho

Aunque pienso en los muchos lugares impresionantes que no incluyo en esta lista, como la Gran Muralla China, las playas de Tailandia, las mezquitas iraníes, el desierto del Lut, los templos hindúes, las inmensas cuevas de Vietnam, las montañas del Cáucaso, el retiro de meditación de 10 días, mi paso por Arabia, las panorámicas vistas a las plantaciones de té… y concluyo pensando que ¡igual no fue tan fácil hacer este ranking!