Nicaragua, país más completo de Centroamérica

Nicaragua era el país de Centroamérica al que más ganas le tenía en este viaje. Sabía que no encontraría la cultura étnica de Guatemala, ni la naturaleza salvaje de Costa Rica; los dos países que ya conocía en la región. Pero intuía ya algo que acabé confirmando después: que se trata del país más completo y equilibrado de entre los siete que conforman la región centroamericana.

No fue casualidad que dedicase 22 días a Nicaragua, mucho más de lo que dediqué a ningún otro país en Centroamérica. Crucé el país de norte a sur siguiendo las principales ciudades, que se sitúan en la zona más próxima a la costa pacífica. La parte caribeña es selvática y de muy difícil acceso, así que ahí queda para una próxima visita.

itinerario nicaragua

Sierra cafetalera

A Nicaragua llegué desde Honduras atravesando el paso de Las Manos, en plena sierra norte. Una región repleta de cafetales, semillas de cacao secándose al sol, buena comida, iglesias coloniales, gente amable, tradición revolucionaria y, como el resto del país, más seguridad que el triángulo norte. Por ello no tardé en levantar el dedo en las carreteras y hacer autostop. Y no fue tanto por dinero, ya que en Nicaragua el transporte local seguía siendo muy barato, sino por la gente local que se conoce y lo mucho que se aprende del país conversando con ellas mientras te dan un “aventón” de un lugar a otros del país. De este modo pasé por Ciudad Segovia, Somoto, Jinotega y Matagalpa, antes de bajar al litoral.

paisaje norte nicaraguaiglesia somoto

León. cuna de Rubén Darío

León es la segunda ciudad más grande del país y fue durante muchos años capital, privilegio que compartía con su gran rival: Granada. Se dice que León era más progresista y Granada más conservadora, de ahí que la capital mudase de lugar según el gobierno de turno. Esta ciudad fue mi preferida aquí en Nicaragua, ya que es mucho más auténtica que las ciudades más turísticas y próximas a Managua. Los edificios históricos del centro de la ciudad rezuman una decadencia irresistiblemente agradable.

leon

En León tuve oportunidad de conocer los orígenes de uno de mis poetas favoritos, el “príncipe de las letras castellanas”: Rubén Darío. Padre del modernismo y máximo influyente en la poesía hispana del s.XX. Esta es su tumba, situada dentro de la catedral. También se puede visitar la casa donde vivió.

tumba ruben dario

A unos 40 kilómetros al este de la ciudad, a la orilla del lago Managua, pueden visitarse las ruinas de la primera capital del país: León Viejo. Una ciudad que fue abandonada y reemplazada por la actual León en 1610, ya que los terremotos y erupciones volcánicas eran muy recurrentes.

En la foto a continuación podéis ver el Momotombo en una foto tomada desde las ruinas. Este volcán, aún activo, fue el principal causante de la mudanza de la capital.

volcan momotombo

Managua, capital neutral y anodina

Como buena capital centroamericana, Managua no falló. Anodina y dispersa, además de ser uno de los únicos lugares poco seguros de todo el país. Managua fue declarada capital apenas en 1852 con el fin de apaciguar las eternas disputas de poder entre León y Granada. En el centro de la ciudad se conservan algunos edificios históricos, aunque muchos de ellos aún sufren las consecuencias del devastador terremoto del año 72. El ejemplo más significativo es la catedral, todavía en ruinas y abandonada desde entonces.

catedral managua

Más agradable es Masaya, a unos 30 kilómetros al sur de la capital. Una pequeña ciudad repleta de edificios con mucha historia y plazas por las que pasear. En ella pasé un día camino de Granada.

Granada la nicaragüense

En esta Granada no hay Alhambra, pero sí unos cuantos edificios coloniales bastante bonitos y buena comida tropical en la calle. Se trata de una ciudad pequeña y agradable, bañada por las aguas del lago Nicaragua y a los pies, como no, de un volcán, el Mombacho. Aquí me quedé más de una semana reponiendo fuerzas y poniendo al día el blog. ¡Por algo será!

vistas granada

Como ya os confesé en alguna ocasión (creo), hay ciertas cosas que se me hacen repetitivas en las ciudades coloniales de América Latina. Sin embargo, los mercados, ¡siempre me sorprenden! Es el lugar perfecto para interactuar con los locales, conocer los productos de su tierra, comer fresco y barato… Algunos, como este en Granada, además tienen un encanto particular; entre lo caótico y lo decadente. Si os contase la de cosas que he encontrado solo en los mercados de este país… Cacao en grano para hacer chocolate, café para tostar, frutas tropicales como las pitayas, y paro de contar. Lo dicho, siempre sorprenden. De visita obligada, ¡siempre! En cualquier lugar.

mercado granada

La comida nicaragüense es bajo mi punto de vista la mejor de toda Centroamérica, una región del mundo que desafortunadamente no se caracteriza por ser puntera en términos gastronómicos. De hecho, el vigorón, típico de Granada, fue uno de mis platos favoritos en todo el viaje.

gastronomia nicaraguense

Ometepe, una isla en el lago Nicaragua

Es curioso que en un país pequeño como Nicaragua, bañado además por dos océanos, se encuentre uno de los lagos más grandes del mundo y el segundo en Latinoamérica: el lago Cocibolca, también conocido como lago Nicaragua. Pero, esperad, ¡eso no es todo! Además, en su interior está la isla volcánica en agua dulce más grande del mundo: Ometepe. Una isla con dos volcanes en su interior (uno de ellos muy activo) y una vastísima flora y fauna tropical. Tal cual, un volcán dentro de una isla, dentro de un lago, dentro de una país rodeado en más del 50% por mar. Una auténtica maravilla natural con la que comencé a despedirme de Nicaragua.

ometepe

San Juan del Sur

La despedida se dio con estas vistas al Pacífico en San Juan del Sur, una turística localidad surfera muy cercana a la frontera con Costa Rica. Me tuve que colar en una propiedad privada para conseguir la siguiente foto.

San Juan del Sur

No puedo ocultar lo mucho que me gustó Nicaragua. Ese equilibrio entre naturaleza, cultura, hospitalidad, gastronomía e historia, la hace a mi parecer el destino más completo de Centroamérica. Solo iría antes a Guatemala o Costa Rica si estuviese muy interesado en arqueología y naturaleza respectivamente. Nicaragua es un país perfecto para iniciarse en este subcontinente. Por otro lado, la tradición política sandinista, que se respira en cada esquina, también crea una atmósfera muy particular y definitoria del país. En definitiva, muchos motivos para que una visita a este país sea inolvidable.