Panamá, a las puertas de Sudamérica

La última parada en Centroamérica durante este viaje fue en Panamá. De ahí di el salto a Sudamérica, pero no sin antes dedicar una semana larga a conocer los principales atractivos del país. Aunque, como siempre, lo que más me interesaba era conocer de primera mano la historia del lugar y sus idiosincrasias sociales y culturales. He de decir que culturalmente tienen mucho más que ver con Colombia que con Centroamérica, lo cual tiene una explicación histórica. Por ejemplo, basta cruzar la frontera entre Costa Rica y Panamá para percibir un cambio brutal en la forma de hablar de sus habitantes.

itinerario panama

Boquete

Tras cruzar la frontera y pasar por la ciudad de David, emprendí rumbo al norte cruzando la cordillera central de Panamá para hacer un alto en el camino en un pueblo cafetalero de nombre Boquete. Muchos viajeros me habían recomendado el lugar desde hacía semanas. Un paraje perfecto para escapar un poco de la humedad y el calor tropical de la costa. Las primeras sensaciones en el país fueron bastante buenas, aunque la sorpresa fue ver que los precios seguían siendo casi igual de caros que en el país vecino, a diferencia de lo que me habían dicho amigos que habían estado por aquí hace años. Supongo que el hecho de ser un país dolarizado, sin moneda propia, no ayude en este sentido.

boquete panama

Bocas del Toro

A Bocas del Toro se llega en lancha desde la pequeña localidad de Almirante, ya que son un conjunto de islas pegadas a la costa. En la isla principal hay un pequeño pueblo turístico en el que se puede encontrar de todo. Desde allí se pueden hacer infinidad de tours, principalmente en lancha hacia otras islas. Hay muchas playas, pero algunas de ellas están en mar abierto y el oleaje dificulta mucho el baño. Dados los altos precios del lugar opté por ir en una lancha colectiva a la isla de Bastimentos para conocer las playas Wizard y Red Frog. Hay que caminar para ir a ambas. El trayecto es corto, pero si ha llovido recientemente tocará caminar descalzo sobre lodo que a veces llega hasta las rodillas. También hay opción de pagar más para ir directamente en lancha a la segunda playa.

Pero estas playas no me gustaron tanto como la playa de las estrellas, que se encuentra al noroeste de la isla principal y se puede llegar en combi. Una playa de agua bastante transparente y turquesa con muchas estrellas de mar.

playa estrella bocas del toro

Y, mucha atención a no tocarlas ni mucho menos sacarlas del agua, ya que es letal para estos animales.

estrella de mar

Valle de Antón

Desde la orilla caribeña septentrional di un salto de 500 km hacia el este este. Todo un día de autostop en el que acabé en los vehículos de gente tan dispar como un joven surfista ecuatoriano que se dedicaba a la ganadería o un grupo de políticos que volvían de hacer campaña electoral en un pueblo. Todas buenas experiencias y con tan solo unos segundos de espera en cada caso. Una grata sorpresa después de lo duro que se me hizo el autostop en Costa Rica y lo que se me haría en Colombia. El único punto negativo fue quedarme a tan solo 25 kilómetros de mi destino final a medianoche, lo cual me obligó a esperar el amanecer en una solitaria gasolinera de la carretera Panamericana.

Muy temprano a la mañana siguiente llegué al Valle de Antón, otro pueblito serrano en el que caminar por la naturaleza y respirar algo de aire puro antes de llegar a la capital. Esta foto panorámica en la que aparezco dos veces fue tomada desde lo alto de la montaña conocida como la India dormida.

valle de anton

Camino a la cima no os perdáis esta enorme piedra con petroglifos precolombinos. El lugar se conoce como la Piedra Pintada.

pinturas anton

Ciudad de Panamá

Curiosamente, Ciudad de Panamá es la única capital centroamericana a la cual le daría un aprobado. Aún se conserva bastante de la ciudad colonial, la primera y la segunda, ya que cambió su emplazamiento a finales del XVII. Lo que hoy se conoce como Panamá Viejo y Casco Viejo, dos lugares completamente diferentes y distantes dentro de la ciudad. El skyline, el ambiente de esta capital y los dólares en circulación te harán pensar por algún momento que estás en Estados Unidos.

panama city skyline

“Balboa” se llama la moneda panameña (que se usa paralelamente al dolar para transacciones de poco valor), calles y avenidas principales de todas las ciudades del país y hasta la cerveza nacional. Y todo por culpa de un extremeño, Vasco Núñez de Balboa, el primer occidental que consiguió atravesar el continente y llegar al Pacífico americano, conocido entonces como el mar del sur. Pese a todas las atrocidades que cometió este conquistador, parece ser un personaje bastante respetado en Panamá. Un hecho que me ha sorprendido bastante, ya que normalmente los colonizadores suelen tener muy mala reputación por estas tierras.
Os confieso que, pese a los numerosísimos defectos propios de la época, como viajero no puedo dejar de admirar la valentía de estos exploradores que, sin miedo alguno, se adentraban en tierras desconocidas en busca de “nuevos mundos”.

balboa estatua

Portobelo

Cerca de Colón, ciudad conocida por una Zona Libre en la que sinceramente es difícil encontrar algo interesante, está Portobelo, una antigua ciudad portuaria con un impresionante fuerte en ruinas. Si nunca se ha visto un lugar como este antes, puede merecer mucho la pena visitarlo, en cambio, si ya se han visto fuertes españoles de la época colonial antes, quizá no merezca mucho la pena ir, ya que es un largo trayecto desde Ciudad de Panamá.

portobelo

Canal de Panamá

Dada la inmensidad de los océanos Atlántico y Pacífico, parecería fácil poder unirlos por el hilo de tierra firme de apenas 80 kilómetros que es el istmo de Panamá. Sin embargo, tras 4 siglos de intentos fallidos, la extracción de miles y miles de toneladas de tierra y muchas muertes, no fue hasta hace casi exactamente 102 años que se consiguió abrir este paso con una de las obras de ingeniería más importantes de la historia: el Canal de Panamá. A continuación, una de las varias esclusas, la del lado pacífico, que compensa el desnivel de 25 metros que hay entre los océanos y el canal.

panoramica canal panama

A continuación una foto desde la orilla occidental del lago Gatún, un lago artificial creado durante la construcción del canal. Sirve de paso a los barcos entre los dos océanos, siendo parte del canal, y sus aguas son esenciales en el funcionamiento de las esclusas, ya que estas se llenas de agua dulce para permitir el acceso de los barcos al interior. Cuando se creó, hace más de un siglo, fue el lago artificial más grande del mundo. Observad los restos de tronco de los árboles que quedaron anegados por sus aguas, que acabaron con miles de hectáreas de bosque.

arboles gatun

 

Sorprende ver que se haya conseguido conectar los dos océanos pero no así los subcontinentes americanos por el Darién. Tal cual, no existe una carretera que una Panamá y Colombia. Una evidente falta de voluntad política. Por ello no pude seguir mi camino por tierra hacia Sudamérica y me vi obligado a tomar un avión, una opción más barata que ir con lanchas bordeando la costa panameña.

Así, sobrevolando el Canal de Panamá y el tapón del Darién rumbo a Medellín me despedía de Centroamérica. Con buen sabor de boca de mi visita a Panamá. Si algún día vuelvo, sin duda, visitaré el paraíso tropical de Guna Yala y el parque nacional de la isla de Coiba. Dos lugares para los que hace falta un buen presupuesto, pero que estoy segurísimo que valen la pena.