Los principales volcanes de Indonesia por mi cuenta

A continuación os contaré al detalle como visitar por vuestra cuenta y ahorrándoos intermediarios los 4 volcanes principales de Indonesia: el Bromo y el Kawah Ijen en la isla de Java, el Rinjani en Lombok y, por último, el Kelimutu en Flores. Este post es una ampliación del post “Qué ver en un primer viaje a Indonesia” en el que cuento el itinerario que realicé por el país durante mi viaje alrededor del mundo, del cual recomiendo su lectura.

¡Vayamos al grano!

Bromo

Al Bromo subí desde Malang, una pequeña ciudad a los pies de la cara oeste del volcán. Os recomiendo subir al Bromo (o bajarlo, si se viene desde el este) por aquí para después bajarlo (o subirlo) por el este en dirección a la ciudad de Probolinggo, el punto de entrada/salida clásico. Desde Malang hay colectivos que suben hasta la mitad del camino al borde del cráter, donde además hay una cascada bastante alta que recomiendo visitar. La otra mitad puede hacerse en ojek (moto-taxi) o en autostop. Una vez llegados al borde del volcán, hay que cruzar a pie el cráter en una impresionantemente escénica caminata de unas 3 horas. Llegados a Cemoro Lawang, en el lado noroeste del borde del cráter, encontraréis varias opciones básicas de alojamiento y ya solo tendréis que preocuparos por cenar algo e irse a dormir temprano.

monte bromo

Si se quiere visitar el Bromo en todo su esplendor, toca despertarse a las 3 de la mañana. Habréis hecho bien en alquilar una chaqueta en el pueblo si no lleváis ropa de abrigo, ya que hace frío. La subida a la parte alta del borde del volcán desde donde veréis el amanecer, es bastante sencilla y no dura más de una hora y media si se va tranquilo. Cualquier local os indicará fácilmente el camino si le preguntáis el día anterior (en la mañana no encontraréis a nadie), no hay pérdida. Lo ideal es estar en el mirador más alto sobre las 5 de la mañana, que es cuando empiezan a salir las primeras luces. Todo un espectáculo.

amanecer bromo

Una vez que el sol ya ha salido, toca bajar al cráter, unos 45 minutos a pie, para asomarse a la caldera y sacar unas cuantas fotos. Veréis decenas de turistas en 4×4… creedme, se puede hacer tranquilamente a pie sin necesidad de hacer semejante gasto innecesario. Además, a quienes acceden al volcán en vehículos motorizados, se les suele cobrar entrado, a mí que lo hice a pie, no me pidieron nada en ningún momento de la visitas.

crater bromo

Para proseguir rumbo al este, solo tenéis que coger uno de los colectivos que bajan a Probolinggo y desde ahí proseguir con algún bus local. Yo alterné autostop con transporte público.

Kawah Ijen

En el extremo oriental de la isla de Java se encuentra el Kawah Ijen, un activísimo volcán cuya bajada al cráter, si no anda muy furioso el día que lo visitéis (a veces deniegan el acceso por seguridad), será sin duda una de las experiencias más extremas de visita a un volcán que podáis tener en vuestra vida. La subida comienza por la noche (lo cuento con más detalles más adelante) para bajar al cráter antes del amanecer y poder ver los blue fires, unos fuegos azules que emanan del cráter del volcán y que solo pueden verse en ausencia de luz diurna.

fuego azul

Ya llegado el día disfrutaréis viendo el lago turquesa, con un nivel de acidez tóxica, los castigados mineros que extraen bloques de azufre con un esfuerzo inhumano y unas vistas del cráter que te parecerán propias de otro planeta.

crater ijen

Como siempre, esta visita puede hacerse con un tour que te cueste un riñón o complicarse un poquito más la vida para hacerlo por tu cuenta y, además de ahorrarte un buen dinero, vivirlo de una manera diferente y más aventurera. Os cuento como lo hice por mi cuenta.

Desde Banyuwangi está a tan solo 40 kilómetros, pero no hay transporte público en la totalidad del trayecto. Solo en los primeros kilómetros, hasta las afueras de la ciudad, a partir de ahí solo queda tomar un ojek, el cual os acabaría costando casi como el tour, o haciendo autostop, como hice yo. Son muchos los coches de familias locales que en la tarde suben para hacer la visita del volcán, no será tarea difícil. A mitad de camino hay un par de pueblos entre los que se mueven vehículos a lo largo de la carretera: Glagah y Licin.

volcan azufre

Una vez llegados a la entrada del parque natural, un tranquilo lugar con puestos de comida abiertos las 24 horas y mucho terreno para acampar, solo deberéis hacer tiempo hasta la medianoche arrimado a alguna de las candelas que encienden los locales, hasta que abran la puertas del camino que sube al volcán a medianoche. La entrada vale 150.000 rupias (10 euros al cambio). Este fue el único de los 4 volcanes en el que tuve que pagar irremediablemente para poder acceder. A cambio también me permitieron dejar la mochila en la taquilla. La subida es fácil pero bastante pronunciada, se hace en una hora y media hasta el borde del volcán, y otra media hora de bajada al interior del cráter, donde pueden verse los fuegos azules y los mineros extrayendo el azufre. Os aconsejo comenzar la subida a las 2 de la noche, para llegar al cráter media hora antes del amanecer. Yo llegué bastante temprano y la espera hasta el amanecer, con el frío que hace cuando no están en movimiento, se hizo dura. Para regresar el camino es el mismo pero en descenso por la carretera que va hasta Banyuwangi. Desde allí, algunos kilómetros al norte de la ciudad, en Ketapang, salen los ferries hasta Bali.

Rinjani

La gran atracción en Lombok es la subida del volcán Rinjani. Pero, por culpa de la temporada de lluvias, acabó siendo el gran chasco de mi visita a Indonesia. Vamos por partes. Para subir a la cima del volcán Rinjani o, solo al gran lago que se encuentra en el cráter, hay rutas guiadas con portadores de 2, 3 y hasta 4 días. Pero sale carísimo, en torno a los 60-80 euros al cambio, si mal no recuerdo. Se puede intentar hacerlo por libre, pero hay que cargar con buen equipo de acampada y toda el agua y comida que se vaya a consumir durante esos días, lo cual hace que se complique la historia. Sin embargo, para los que se quieran conformar con ver el fabuloso panorama del volcán sin dejarse una pasta o la espalda, hay una buena alternativa. Se trata de un trek de un día en el que se va desde Senaru (entrada al parque natural por el lado norte del volcán) hasta el borde del cráter. Puede llegar a ser algo duro, sobre todo en la segunda mitad de la subida, pero se hace sin ningún problema. Eso sí, hay que salir cuanto antes en la madrugada para llegar a la cima poco después de que amanezca, antes de que lleguen las nubes y cubran el cráter. Calculad que se tarda una 6-7 horas en subir, mínimo 5 si se va muy rápido, y poco más de 4 horas en bajar. Por cierto, a esas horas de la madrugada todos dormían en el puesto de control y nadie me hizo pagar el ticket. Y sí, volví al hostal reventadísimo y las agujetas me duraron días, pero eso no fue lo peor… el chasco que os mencionaba fue que no vi absolutamente nada al llegar al borde, solo niebla.

rinjani

Era temporada de lluvia (fin de diciembre) y las nubes no tardaron nada en hacer acto de presencia nada más salir el sol. Toda un decepción después de semejante paliza. Me tuve que conformar con las vistas desde el alojamiento en Senaru.

senaru

No siempre se gana y, mucho menos, a la Naturaleza.

Kelimutu

El volcán Kelimutu es una de las joyas de Flores. Sus espectaculares lagos de colores son todo un emblema en la isla. Estos tres lagos formados por el agua de lluvia depositada en sus tres cráteres principales, cambian de color cada año fruto a la erupción de minerales desde el interior del volcán. Cuando yo estuve, los dos lagos principales tenían un color verde oscuro, tendiendo uno de ellos mínimamente a una tonalidad más turquesa. El tercero, al otro lado del mirador, era de color marrón oscuro.

El lugar perfecto para visitar el volcán es la pequeña localidad de Moni, situada en la carretera principal de la isla entre Ende y Maumere. Allí encontraréis varios hostales en los que os querrán ofrecer desde el principio un costoso taxi para subir al volcán. Si sois un grupo grande quizá pueda merecer la pena, pero yo os recomiendo subir en mitad de la noche para llegar puntuales a los lagos al amanecer. Así hice yo, os cuento cómo:

La subida puede durar entre unas 4-5 horas, dependiendo del ritmo, por lo que se debe comenzar la marcha alrededor de la 1 de la madrugada. Todo el camino es asfaltado y la pendiente no es excesivamente marcada, por lo que se hace bastante bien. Imprescindibles una buena linterna para la oscuridad total del camino y ropa de abrigo para unas temperaturas que rondan los 5 grados en la cima, al mes en enero que es cuando estuve.

Aproximadamente a mitad de camino encontraréis el puesto de control donde se compra la entrada, nuevamente de 150.000 rupias, pero cuando pasé por allí todo el mundo dormía y un cartel decía que solo se podía acceder a partir de las 5, poco antes del amanecer. Así que, claro, no les iba a hacer el feo de despertarlos y ponerme a discutir con ellos para que me dejaran entrar antes… por tanto, accedí sigilosamente, sin más.

Ya casi al final se llega a la zona del parking, donde acaba la carretera asfaltada y se accede a los cráteres por sendero de menos de un kilómetro. Una vez llegados a la cima, veréis claramente el mirador principal y, en cuanto comience a salir el sol, si las nubes y la niebla lo permiten, disfrutaréis de unas vistas únicas a estos asombrosos lagos.

kelimutu

La bajada puede realizarse nuevamente a pie, aunque si tenéis un poco de suerte, como tuve yo, algunos de los coches que vayan de vuelta os ofrecerá generosamente un pasaje hasta Moni.

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Por supuesto, estos no son los únicos volcanes que pueden visitarse en toda Indonesia, en el que hay alrededor de cien en actividad, más que en ningún otro país del mundo. Pero sí son los más espectaculares, así como los más visitados. Con estos consejos podréis ahorraros un buen dinero y explorarlos a vuestro propio ritmo, tal y como lo hice yo. Espero que os hayan sido de ayuda. Agradeceré muchísimo si dejáis un comentario en el post si lo dicho anteriormente os fue de ayuda en vuestra visita o, si lo estimáis, añadiendo cualquier información que pueda ampliar/mejorar mis indicaciones.