alberobello

Puglia, el otro sur de Italia

Puglia, conocida también como Apulia en español, era una de mis regiones pendientes en Italia. En 2014, tras vivir dos años en la capital del país transalpino, me marqué un viaje por el sur. Tenía pocos días y los dediqué plenamente a Sicilia, una isla que acabó siendo mi región favorita de las muchas que conozco en Italia. El lugar en el que la gran mayoría de personas piensan cuando hablamos del sur de Italia.

higo chumbo

Sin embargo, siempre me quedé con el pendiente de visitar Puglia, otro de los muchos sures del país. Quizá porque durante mi estadía en Roma fueron muchas las buenas personas que conocí de esta región. Así que, aprovechando que volvía de un viaje en Asia y la invitación de mi amiga Roberta, que fue una anfitriona de lujo, me decidí a pasar unos días recorriendo el “tacón de la bota”. Una tierra auténtica, rica en arte y rodeada por el Mediterráneo.

Bari

La llegada fue a Bari, la capital y ciudad más importante de Puglia. Una ciudad portuaria de fama nacional por su gastronomía, en la que destaca la focaccia, el marisco y un tipo de pasta llamada orecchiette.

bari

Pero su principal atracción es la basílica de San Nicolás, que alberga desde el siglo XI la reliquia del santo que inspiró la figura de Papá Noel. San Nicolás fue obispo en el siglo IV de la ciudad de Myra, en la actual Turquía. Su cuerpo fue robado y traído a Bari por un grupo de cristianos tras la ocupación musulmana de Anatolia. Es patrón de Rusia y Grecia, los países más ortodoxos del mundo. En definitiva, un santo muy venerado por el cristianismo ortodoxo en “territorio católico”. Siglos después sus restos siguen aquí y son visitados por miles de cristianos del este y el oeste.

san nicola bari

Los trulli de la Puglia. Alberobello

En el valle de Itria hay varios pueblos repletos de estas particulares construcciones tan típicas de la Puglia. Uno de los mejores pueblos para visitarlos es Alberobello. Los trulli, como se le conocen, son casas de forma cónica construidas con piedras apiladas, sin mortero que las una. La historia dice que los habitantes de esta zona rural intentaban dar una apariencia inacabada a sus casas para evitar pagar impuestos al rey.

trulli

Mar Jónico

Sin duda, el mar Mediterráneo no tiene nada que envidiarle a ningún mar del mundo. Solo para recordar este hecho, ya mereció la pena el viaje. La Puglia es un región mediterránea donde las haya. Desde los campos de olivos del rural interior, hasta el agua turquesa de sus playas.

Hay playas maravillosas en esta región. El sur de Puglia esta bañado por el mar Jónico. Cuenta con fabulosas playas de arena en las que por desgracia predominan los stabilimenti balneari, tan frecuentes en las playas italianas. Esa mafia legal que se benefició de la privatización de buena parte del litoral italiano y que hoy día siguen cobrando por acceder al mar. Por suerte, esta región no es una de las más afectadas. Son muchas las playas de libre acceso. Mi favorita fue Porto Selvaggio, una reserva natural con varias playas vírgenes. También merecen la pena Punta Prosciutto, así como otras más urbanas como Porto Cesareo y Santa Maria Al Bagno.

porto selvaggio

Mar Adriático

Al norte del “tacón” tenemos la costa adriática, con playas abruptas en las que predominan las “scogliere”, que son calas rocosas resguardadas por farallones de muy diversas dimensiones. En la punta del tacón, encarando a Albania que se encuentra a menos de 100 km de distancia, hay dos playas increíbles: Santa Cesarea Terme y Torre Sant’Andrea. Es una gozada poder nadar en estas aguas cristalinas de tonos turquesas. Se puede ver perfectamente el fondo de rocas a varios metros de profundidad.

santa cesarea terme

sant andrea

La primera playa que conocí, cerca de Bari y siempre en la costa Adriática, fue la del precioso pueblo de Polignano a Mare. Justo coincidí con una competición internacional de clavadistas que saltaban a más de 29 metros de altura, por lo que el pueblo estaba llenísimo de gente. No pude ni acercarme a la playa, aunque fue interesante quedarse un rato a ver el espectáculo.

polignano

Otranto

Entre playa y playa, al recorrer el litoral adriático también nos topamos con ciudades históricas. La más importante es Otranto, un must en este itinerario. Cuenta con un impresionante castillo medieval de torres redondas, claro ejemplo de los varios siglos de ocupación aragonesa y española del sur de Italia.

castillo otranto

Lecce, corazón del Salento

Lecce es la capital cultural de Puglia y el capoluogo del Salento, para entendernos, la punta del tacón. Tenía especial interés en conocerla porque en ella estuve a punto de estudiar un curso de carrera hace 10 años. Una joya arquitectónica con edificios barrocos de reluciente mármol blanco como la basílica de Santa Croce.

lecce puglia

Matera, Basilicata

Como colofón a esta maravillosa escapada al sur de Italia, y con el permiso de Puglia, me escapé a la región de la Basilicata para visitar una ciudad que se encuentra a tan solo una veintena de kilómetros de Ginosa, la ciudad pugliese en la que me alojé durante estos días. Se trata de Matera, una de las ciudades más particulares de toda Italia.

Su casco histórico, que se encuentra sobre un cañón, está conformado por casas excavadas sobre la piedra. Se le conoce como los sassi, las piedras. Un lugar idílico para perderse por sus calles empedradas o cruzar la Gravina para disfrutar del atardecer con estas espectaculares vistas de la ciudad.

matera

Espero volver pronto a Italia para seguir conociendo más de su sur.