Qué ver en un día en Singapur

Singapur es uno de los hubs aeroportuarios de entrada al Sudeste Asiático. Muchos son los que paran un día e incluso hasta unas pocas horas para hacer una visita relámpago a la ciudad antes de proseguir el camino a otro país de la zona. Y es que realmente basta menos de un día para darse una y visitar el par de sitios interesantes de esta modernísima ciudad.

En mi caso, llegué a Singapur desde Malasia en autobús al mediodía y tuve que ir esa misma noche al aeropuerto de Changi, que, por cierto, es uno de los mejores en los que he estado. De modo que contaba con menos de un día para visitar la ciudad. Al menos partía con la ventaja de tener claro lo que quería ver: arquitectura contemporánea. Que, además, se concentra casi toda en la zona de Marina Bay. Como su propio nombre indica, se trata de una bahía. Además de ser puerto deportivo, allí tienen lugar eventos acuáticos. Pero sobre todo, es en el paseo que circunda la bahía, unido por un puente en su salida al mar, que tiene lugar buena parte de la vida social y al aire libre de los habitantes de la ciudad. Desde terrazas donde tomar un cocktail (que te costará un ojo de la cara), hasta una pista donde correr 10 kilómetros diarios; por no hablar de los omnipresentes centros comerciales.

fuente leon singapur

En la parte interior de Marina Bay, al noroeste, encontraréis el viejo Cavenagh bridge, la famosa fuente del león, símbolo de la ciudad, así como el primer rascacielo que se hizo en la ciudad y que abrió la veda a todas las grandes construcciones que vinieron después.

Pero la parte más moderna e interesante está en la parte exterior, al sudeste. Allí encontraréis el espectacular Marina Bay Sands, cuya imagen parece la de un barco suspendido en lo alto de tres grandes torres. El edificio es principalmente un caro hotel, pero por el módico precio de 23 dólares singapurenses (unos 16 euros al cambio), podréis subir a lo más alto. En las inmediaciones también encontraréis un museo con forma de flor de loto y el fabuloso puente en espiral que cierra la bahía, el Helix bridge.

bahia de noche

Sin embargo, lo que más me asombró de mi visita a Singapur iría a estar unos pasos fuera de Marina Bay. Concretamente justo a las espaldas del Marina Bay Sands. Se trata del recientemente abierto Gardens by the Bay, un vanguardista jardín botánico en el que se erigen unos árboles artificiales que, como si fuesen reales, se alimentan de energía solar.

garden by the bay

Verlos al atardecer, cuando se iluminan poco a poco a la vez que cae la luz del sol, es todo un espectáculo. Merece la pena verlos durante el día y también en la noche, son dos panoramas completamente diversos. El acceso es gratuito a los jardines pero hay que pagar entrada si se quiere subir a los árboles o entrar a alguno de los recintos cerrados.

arboles artificiales singapur

Y visto todo esto, se me pasó la tarde y me tocó ir a pasar la noche al fabuloso aeropuerto de Changi, bastante cómodo y lleno de facilidades como internet, baños limpísimos. Hasta las 11 de la noche se puede llegar sin problemas en metro por tan solo 3 dólares.

Por supuesto hay muchas otras cosas que ver en Singapur, pero humildemente creo que estos son los lugares más genuinos del país y que más merecen la pena ver teniendo tan poco tiempo. Aun así, ¡animo a los lectores que conozcan la ciudad a que dejen algún comentario con otras propuestas de lugares que se me hayan podido pasar en mi breve visita!