valle sagrado

Recorrido por el Perú al completo

Once años después, volví al Perú para recorrerla al completo. ¡Quién me lo iba a decir! Regresar al país en el que me inicié en esto de mochilear con tan solo 19 años… Sobra decir que a partir de ahí ya no hubo fin… ¡Y así hasta hoy! Como siempre, gastándome los pocos ahorros que hice durante el año trabajando de camarero a la vez que estudiaba. ¡Jamás he vuelto a un lugar después de tanto tiempo! En cierta manera fue como reencontrarme con mi yo de 11 años antes a través de lugares conocidos. Sin duda, uno de los momentos más esperados de todo el viaje que me sirvió para reafirmar no solo que Perú es mi país favorito de toda Sudamérica, sino probablemente también el más diverso y con mayor potencial. Intentaré demostrarlo en este largo post.

¡Así transcurrieron lo 42 días en los que recorrí Perú de norte a sur! Podéis clickear en la foto para verlo en detalle.

itinerario peru

El desértico norte de Perú

El norte de Perú esconde muchos rincones que valen mucho la pena y que son muy poco conocidos por el visitante medio del país, el cual se suele quedar en el sur. Más allá de ciudades importantes como Piura o Chiclayo, donde cuento con buenos amigos, existen vestigios arqueológicos preincaicos de primer nivel. El más notorio es el Museo de las Tumbas Reales de Sipán en Lambayeque, del cual no os puedo mostrar fotos ya que está prohibido entrar con cámaras.

El norte también es conocido a nivel nacional por su clima cálido y playas pacíficas. La más famosa es Máncora, la cual no me gustó nada. Por otro lado, también está la playa de Huanchaco, la cual muestro a continuación. Sí, quizá no sea la playa más bonita del mundo, pero para mi tiene un significados especial. Fue la primera vez que vi el mar más allá de las costas de Andalucía.

caballitos totora huanchaco

Trujillo y las Huacas

Trujillo, la ciudad más importante del litoral norte, fue donde estuve de intercambio durante mes y medio en 2004. A dicha experiencia le dediqué ya un post en este blog. 11 años después me encontré nuevamente de frente a la Huaca de la Luna, en el mismo corte donde excavé haciendo prácticas de arqueología. Uno de los templos ceremoniales más importantes de los mochicas, cultura pre-inca que habitó esta región dejando un legado asombroso. Durante esta visita no solo me reencontré con buenos amigos, sino también pude ver lo mucho que se ha descubierto en el yacimiento durante todos estos años.

huaca de la lunamural moche

Sierra cajamarquina

Tras los días en Trujillo, volví a subir a la sierra andina. Regresé a Cajamarca, una bella ciudad colonial repleta de iglesias barrocas donde también había estado de visita la vez anterior.

cajamarca

Conocida por ser el lugar en el que Francisco Pizarro comenzó la conquista del antiguo imperio Inca. Abajo en la foto os muestro el llamado Cuarto de rescate, en el que fue secuestrado el emperador inca Atahualpa. Para su liberación se pidió un rescate de toneladas de oro y plata con el que poder llenar esa habitación hasta arriba. ¡Hay quien dice que es el mayor rescate que se ha pagado en la historia! Pese a que después de meses de rapto consiguieron reunir la cantidad de oro y plata, Atahualpa fue igualmente ejecutado. Fue el comienzo del fin del imperio Inca.

cuarto rescate cajamarca

Kuelap, el gran descubrimiento

Camino al oriente del país, tras atravesar la cordillera andina y justo antes de comenzar el descenso hacia el Amazonas, hice una parada para subir a Kuelap. Se trata de una fortaleza en lo alto de una montaña de 3.000 metros de altura perteneciente a la cultura preincaica chachapoyas. Hubo que caminar 9 kilómetros con un desnivel de 1.200 metros… Trek duro, ¡pero que mereció la pena! Otra de las maravillas arqueológicas y paisajísticas de este país.

kuelap

La Amazonía

No crucé la cordillera andina de oeste a este en vano, me dirigía a una de mis grandes asignaturas pendientes en Perú y América: el Amazonas. Pero semejante experiencia merece un post exclusivo. Podréis leerlo la semana que viene aquí.

arbol amazonas

El techo de Perú: Ancash

Llegar a esta remota región de la cordillera central fue toda una odisea de kilómetros. A los 3 días en barca para regresar de la amazonía se sumaron otros dos para llegar a Huánuco y ascender a Catac y Huaraz, puntos desde los que exploré esta región montañosa de Ancash. Los paisajes fueron cambiando de manera tan brutal como espectacular, al igual que los habitantes que poblaban las localidades a nuestro paso.

paisaje andinolaguna turquesa andes

mujer andina

En Perú no solo vivieron los incas, 2.000 Años antes ya había civilizaciones como la chavín. La primera parada fue en la ciudad santa de Chavín de Huantar, uno de los yacimientos más enigmáticos del país. En este templo lleno de pasadizos subterráneos drogaban con sustancias alucinógenas a los futuros sacerdotes como ritual iniciático. Todavía hoy puedes perderte entre estos pasadizos y encontrarte de frente con el lanzón monolítico. Es impresionante.

cabeza chavin huantarlanzon chavin huantar

En Huaraz, una ciudad completamente rodeada de cumbres de alta montaña, siendo la más alta el Huascarán con 6.768 metros. En esta ciudad me alojé en uno de los hostales más peculiares de todo el viaje: El Tambo. ¡Ojo que atrapa!

Desde allí hice algunas de las excursiones principales para explorar un poco la cordillera. Celebré año y medio de viaje en Laguna 69, una espectacular laguna de agua turquesa a más de 4.500 metros de altura. ¡Mucho frío!

laguna 69 huaraz

Otra de las salidas fue al glaciar Pastoruri, un lugar en el que, viendo el retroceso que ha tenido el hielo en los últimos años, se puede constatar triste y claramente la realidad que es el calentamiento global. Este fue un ascenso a 5.000 metros de altura, con poco oxígeno y bastante frío.

glaciar pastoruri

Caral

caral

Probablemente su fotografía no os llamen especialmente la atención; pese al notable cambio, nuevamente, del paisaje. De nuevo el desierto de la costa, que junto a la sierra andina y la selva amazónica, marcan claramente las tres franjas geográficas predominantes en Perú. Se trata del yacimiento arqueológico de Caral, ¡nada menos que la ciudad más antigua de todo el continente americano! Con aproximadamente 5.000 años de antigüedad y descubierta hace tan solo un par de décadas. En esta ciudad sagrada se observan gigantescas construcciones piramidales hechas en piedra y se cultivaban todo tipo de producto, cuando en Europa y en gran parte del mundo aun se cazaba en taparrabos y se habitaban cuevas.

La capital: Lima

¡Me encantó volver a Lima! Quién me lo iba a decir… La recordaba toda caótica, gris y contaminada. En cambio, me he encontrado con una ciudad joven y viva, muchísimo más moderna que 11 años antes. Aunque, ¡igual soy yo que encuentro encanto en este tipo de ciudades-monstruo!
Podría ilustrar este apartado con alguna foto de su vistosa plaza de Armas, del fuerte del Callao o de algún callejón de barrios del sur como Miraflores o Barranco, pero cuando pensaba/pienso en Lima, siempre me viene a la mente la ciudad bajo el eterno cielo nublado y sus sucesivos barrancos que dan al Pacífico. Así como en esta foto. Para gustos, colores.

lima barranco

Litoral sur

Rumbo al sur y pasada la ciudad de Pisco, están las islas Ballestas, antaño conocidas como las islas guaneras de Chincha. Son “emblema” de una era en la que Perú desarrollo una potente industria basada en la extracción de guano, heces de aves acumuladas en la superficie de las islas. Un super-fertilizante natural muy preciado desde el siglo XIX. También hay que decir que, durante años, fueron esclavizados aquí muchos habitantes de la isla de Pascua, contribuyendo a la desaparición de la cultura rapanui.

Todavía hoy se continúa explotando este recurso, sin embargo, las islas están protegidas y son hábitat de especies más propias de latitudes más frías. Pingüinos, lobos marinos, piqueros, todas ellas especies que viven aquí gracias a las frías corrientes de Humboldt que vienen desde el Antártico. ¡La diversidad de Perú no tiene límites!

paracas

En esta zona de la costa ya empezamos a encontrarnos con las primeras líneas. Todas ellas un misterio para la humanidad. Frente a las islas está el famoso candelabro de Paracas, un enigma del cual se desconoce su función y fecha de creación. Se baraja incluso la teoría de que pudiese haber sido creado por el libertador San Martín hace un par de siglos.

En las afueras de la ciudad de Ica encontramos otro de los nuevos emblemas turísticos de Perú. Se trata de un oasis rodeado de dunas gigantes de arenas llamado la Huacachina. Para quienes conocen desiertos de dunas como los del Sáhara, quizá no llame tanto la atención, aunque este turístico lugar no deja de ser curioso e inesperado.

huacachina

Líneas de Nazca

¡Las míticas líneas de Nazca! Yo creyendo que me iba a quedar sin verlas porque solo podían ser vistas desde una carísimo vuelo en avioneta. Pero no, ¡encontré el modo de verlas sin acabar en la ruina! Acabó siendo tan sencillo como verlas desde los numerosos miradores que hay a lo largo de la carretera Panamericana, antes de llegar a la ciudad de Nazca.

lineas nazca

Estos geoglifos, de unos 2.000 años de antigüedad y descubiertos apenas en los años 20, siguen siendo un enigma. Incluso hay quien dice que son obras de extraterrestres… Todo apunta a que se trataba de ofrendas a los dioses para que trajeran lluvia a esta zona tan árida. Otra joya arqueológica más del Perú, por si todavía os parecía poco. Y sin haber pisado aún el corazón del antiguo imperio Inca.

nazca

Cuzco, la ciudad colonial más bonita del mundo

Me atrevo a decir que Cuzco es la ciudad colonial más bella y significativa de toda América y el mundo. Vale, es un juicio subjetivo, pero me baso en las cientos de ciudades coloniales que conozco.

plaza armas cuzco

Su nombre viene del quechua cosqo, que significa ombligo. Los incas consideraban su capital como el centro del mundo, el Tahuantinsuyo. No hay palabras para describir la emoción de pasear por esas calles y edificios de piedra con tanta historia. Su belleza te devuelve el oxígeno que te quita la altura.

calles empedradas cuzco

Las maravillas patrimoniales de la ciudad, unidas a los yacimientos incas del Valle Sagrado y Machu Picchu, son la joya de la corona del Perú. Como tal, también la zona más turística. Los precios para ingresar a todos estos lugares están exageradamente inflados. Me alegré de haberlos visitado 11 años antes, cuando la fiebre turística todavía no había estallado y las entradas aún eran asequibles. Pero, tranquil@s, no os voy a dejar sin saber sobre Machu Picchu, de mi visita en 2004 hablé hace ya algunos años en este post.

El otro Valle Sagrado

Como decía, algo parecido me pasó con los yacimientos arqueológicos del Valle Sagrado. Pisac, Sacsayhuamán, Ollantaytambo… son todos antiguos asentamientos incas que tuve oportunidad de conocer en mi primera visita y a los cuales resultaba muy caro volver. De este modo, decidí conocer otros rincones del valle. Me impresionaron gratamente las salineras de Maras, así como los paisajes de montaña típicamente andinos que iba cruzando en los desplazamientos.

salinas maras

valle sagrado

Ya camino de Bolivia, siguiente país en este viaje, me saltaré un par de lugares importantes del sur del Perú en los que, adivinad, ya estuve en 2004. Uno es Arequipa, ciudad colonial segunda en tamaño después de Lima y conocida por el valle del Colca. El otro es Puno, ciudad a las orillas del lago Titicaca frente a la cual se encuentran las islas de los Uros, unas islas flotantes artificiales hechas de un junco autóctono llamado totora. Sobre ellas también hablé ya en el blog y podéis consultarlo aquí.

La comida peruana

Anticuchos, ceviche, papas rellenas, a la huancaína, causa, tamales, ají de gallina, chicha… la comida peruana es un festival de sabores que no podía obviar en este post. Maca, quinua, kiwicha (amaranto), qañiwa, chia, hoja de coca, chuño, frijoles, cacao, avena, soja, sorgo… muchas de ellos ingredientes originarios de los Andes y usados ya en tiempos preincaicos. Sin duda, de las mejores gastronomías de todo el continente americano y el mundo. Así de buena la recordaba y así de bien la disfruté en mi vuelta. De veras, si no tenéis planeado ningún viaje próximamente a Perú, localizad un restaurante peruano en vuestra ciudad (seguro hay, se han puesto -merecidamente- muy de moda últimamente) y probad alguno de estos platos. ¡Os harán viajar en el espacio tanto como me hicieron a mí viajar en el tiempo!

comida-peruana

Y, bueno, con esto acabo el relato de mi travesía por Perú. Nada menos que el segundo país al que más tiempo he dedicado en todo el viaje. Yo creo que no hace falta decir que disfruté sobremanera de regresar a este maravilloso país. Siendo objetivo, creo que pocos países ofrecen tanto en América como Perú. Un must que nunca me cansaré de recomendar. Apuesta segura. Alucinante.