Río de Janeiro, mi ciudad favorita en el mundo

Si me preguntaseis cuál es mi país preferido en el mundo, me costaría muchísimo contestar. Sin embargo, si me preguntáis por la ciudad, lo tengo claro. Mi ciudad favorita está en mi querida Brasil, la cual recorrí durante 3 meses en lo que fue el final de mi viaje alrededor del mundo, y se llama Río de Janeiro. Al menos es mi preferida de cuantas he tenido oportunidad de conocer en el mundo. No son pocas, calculo que más de mil.

Muchas antes habían conseguido cautivarme. Pequeñas y grandes ciudades que me llenaron por una u otra razón. San Francisco, Busán, Ciudad de México, Ámsterdam, Essaouira, Tucson, Cuzco, Benarés, Venecia, Kyoto, Buenos Aires, París, Split, Udaipur, Barcelona, Saint-Louis, Finisterre, La Habana o Hanói. Pero ninguna me hizo nunca tenerlo tan claro como lo tuve con Río. Con sus grandes defectos e innumerables virtudes. No sé si algún día volveré y al mirarla con otros ojos cambiaré de idea. Tampoco si visitaré otra ciudad del mundo que consiga arrebatarle este primer puesto. Quién sabe, aún me quedan por conocer ciudades tan prometedoras como Ciudad del Cabo, Lhasa, Sidney, Hong Kong, Montreal, Beirut, Quebec, Wellington, Helsinki, Perth, Dublín, Auckland, Praga, Vancouver, Melbourne, Moscú, Edimburgo, Honolulu o alguna otra que me dé una inesperada sorpresa.

corcovado

Tuve el lujo de explorarla y disfrutarla al máximo durante 5 semanas de los tres meses que viajé por Brasil. Fui solo para el carnaval y acabé quedándome mucho más de lo esperado. En este post os enseño algunos de mis rincones favoritos. Intentaré exponeros las razones por las que esta ciudad ha conseguido atraparme de esta manera.

Antes de entrar en materia, es preciso señalar que Río de Janeiro es una ciudad inmensa. La mayoría de atractivos se encuentran bastante localizados a lo largo de la extensa costa. Pero la ciudad se extiende mucho más allá de estas zonas tan populares. Os iré mostrando estos lugares comenzando por la zona norte del centro de la ciudad, con una incursión hacia el Maracaná, zigzageando hacia el sur hasta llegar a Ipanema y de ahí desplazándome por la costa hacia el oeste para terminar en la mítica Pedra da Gávea. El siguiente mapa os ayudará a haceros una visual del recorrido.

itinerario rio de janeiro

El origen de Río de Janeiro

La bahía de Guanabara, sobre la cual se asienta Río de Janeiro, fue descubierta por occidente un 1 de enero (janeiro en portugués) de 1502 por Gaspar de Lemos. Sí, el explorador portugués creyó que la bahía era la desembocadura de un río
Al oeste de la bahía se encuentra la ciudad de Río de Janeiro, que no fue fundada hasta 1565 por un tinerfeño que la llamó San Sebastián del Río de Enero, de ahí el origen del nombre. Durante siglos la ciudad se conoció por el nombre de San Sebastián. Al otro lado se encuentra la ciudad de Niterói, con excelentes vistas a Río, como podéis ver en la siguiente foto. Ambas ciudades están unidas desde los años setenta por un puente de 13 kilómetros y 72 metros de altura.

vistas-rio-de-janeiro

En el centro histórico de la ciudad se conservan algunos edificios señoriales, iglesias e infraestructuras de los siglos en los que Río de Janeiro fue un importante emporio del imperialismo portugués en el Atlántico. Sin embargo, el centro tiene una vida más comercial, pese a que haya lugares dedicados intencionadamente a la cultura y el arte. Predominan los edificios modernos de cemento. Un claro ejemplo es esta particular catedral cónica construida en los años sesenta.

catedral-rio

Lapa

Un poco más al sur entramos en Lapa, un barrio del centro en el que encontramos lo que esperaríamos del centro histórico de una ciudad como Río de Janeiro.  Sus calles tienen mucha vida cultural y están llenas de lugares emblemáticos. Los Arcos da Lapa, un acueducto de la época colonial, es el edificio más emblemático del Río antiguo. Frente a él, un grafitti que alude a las Olimpiadas. Uno de los pocos elementos que vi en la ciudad que recordaran su celebración inminente.

Otro lugar que no ha tardado en convertirse en un imprescindible del barrio y la ciudad es la Escadaria de Selarón. Tardó más de 20 años en ser concluida por un artista espontáneo. Esta hecha con azulejos llegados de todas partes del mundo.

lapa

Maracaná

Un poco apartado en el itinerario, pero cerca del centro esta el legendario estadio de Maracaná. Creo que fue la primera vez que visitaba un estadio sin ir a un partido. Pero, ¡¿cómo iba a pasar por Río sin entrar en el Maracaná?! He de reconocer que no parece tan grande desde dentro, aunque en el Maracanazo del año 50 entraron casi 200.0000 personas. Este año se convirtió en el único estadio del mundo que ha albergado dos finales de copas del mundo y unas olimpiadas. Hay pocos estadios en el mundo tan importantes como este.

maracana

Urca y el Pão de Açucar

Bajamos por Flamengo hasta la ensenada de Botafogo para llegar al Pão de Açucar y el barrio de Urca, donde tuve la suerte de ser acogido todo un mes en casa de Fabricio, un amable brasileño miembro, cómo no, de couchsurfing. Mi estancia en Río no hubiese sido lo mismo sin él y sin sus amistades. Eterno agradecimiento.

botafogo-urca

En este entrante de tierra en las aguas de la bahía y el Atlántico hay dos morros: el de Urca y el Pão de Açucar. Los morros, presentes en toda la ciudad, son peñascos convexos y frondosos que emergen de la superficie urbana. Hay un teleférico para subir a lo alto de ambos, aunque son bastante caros. Solo al morro de Urca, el más pequeño, se puede acceder a pie. Para hacerlo tan solo hay que seguir un sendero que sale de praia Vermelha y en media hora ya se está disfrutando del panorama. No es el más espectacular ni mucho menos, pero merece la pena subir y ver de cerca el Pão de Açúcar y las vistas sobre la ensenada hacia el norte y centro de la ciudad.

pao-de-acucar

También merecen la pena las vistas desde la mureta da Urca, donde se puede dar un paseo a los pies de los morros y a lo largo de la ensenada de Botafogo. Hay muy buen ambiente y es un barrio muy seguro. La gente se sienta en la mureta para disfrutar de las vistas a la bahía y al Corcovado bebiendo cerveza mientras que los aviones aterrizan en el aeropuerto Santos Dumont.

urcapuente-urca

Praia Vermelha

Del otro lado de los morros en dirección hacia el sur se encuentra la ya mencionada praia Vermelha. Una cala a los pies del Pão de Açucar y con vistas a los morros del otro lado de la bahía, en Niterói. Es una de las mejores playas de la ciudad, aunque a veces esté bastante sucia. No es extraño ver tortugas marinas nadando cerca de la orilla.

praia-vermelha

Antes de continuar el recorrido virtual hacia las playas de Copacabana e Ipanema, nos adentramos un poco hacia el interior de la ciudad para visitar un par de lugares diversamente interesantes.

Favela de Santa Marta

Río de Janeiro no es solo la ciudad bonita y estereotípica de los barrios del centro-sur. Hay cientos de miles de personas que viven en muy malas condiciones en construcciones informales en zonas periféricas. Nada que, por desgracia, no pase en casi cualquier país del mundo, incluida Europa.

Las conocidísimas (gracias al cine) favelas de Río, que tienen la particularidad urbanística de estar construidas en las empinadas laderas de algunos morros de la ciudad. Y solo eso, no ver escenarios de películas brasileñas o, ni mucho menos, ver pobreza, fue lo que me impulsó a entrar en alguna que otra favela jugándome el único cacharro que seguía sobreviviendo a este viaje: mi cámara. El laberinto de escalinatas y calles estrechas es casi de ciencia ficción. La más fácil de visitar es la pacificada favela de Santa Marta, que se encuentra a dos pasos de Botafogo, en dirección al Corcovado.

favela

Esta favela tampoco pasó desapercibida a alguien como Michael Jackson. Aquí grabó hace un par de décadas parte de su videoclip “They don’t care about us“. Hoy una plaza en lo más alto de la favela recuerda al rey del pop.

El Corcovado y el cristo Redentor

El omnipresente cristo Redentor es visible desde casi cualquier punto de Río de Janeiro. Se trata de todo un emblema a nivel mundial de la ciudad y hasta del país. Esta sencilla y bella escultura art-déco corona el morro del Corcovado desde hace 85 años. Aunque decir que es una de las nuevas 7 maravillas del mundo quizá sea exagerar un poco, la verdad.

corcovado-rio

Había que subir a verlo y, sobre todo, a disfrutar de las vistas de la ciudad desde uno de los morros más altos, con 710 metros, y céntricos. Hacerlo en bus o tranvía era bastante caro, así que opté por subir a pié. Es fácil, hay que seguir un sendero que parte desde el parque Lage. Dos horas de subida, a veces bastante pronunciada, a través del bosque que rodea al morro. Un trek muy llevadero, merece la pena.

Carnaval en Copacabana

La playa de Copacabana es probablemente el lugar del que más había oído hablar antes de llegar a Río. También el que menos me acabó gustando. Tal cual. Como playa urbana no está nada mal, pero las hay mejores en la ciudad. Sin embargo, guardo buenos recuerdos de los blocos del carnaval de calle en Copacabana. Sí, tuve la suerte de llegar a Río de Janeiro en carnaval. El Sambódromo ni lo pisé, pero disfruté mucho del carnaval popular de calle. Como el que se formaba casi todos los días en Copacabana.

carnaval-calle-rio-de-janeiro

Playa de Ipanema

Si he de quedarme con una playa de Río, esa es Ipanema. Muy limpia para ser urbana, bastante tranquila, buen ambiente, aguas increíblemente cristalinas, con vistas a pequeñas islas en el horizonte y gigantescos morros a lo largo de la costa. El atardecer desde la Pedra do Arpoador, con el sol poniéndose tras el morro Dois Irmãos, é uma delícia que no os podéis perder.

ipanema-futbol

Morro Dois Irmãos

Se puede subir a la cima de este morro conocido como Dois Irmãos (dos hermanos). Está situado en el extremo oeste de la playa de Ipanema. La subida no demora ni una hora, ya que se comienza desde lo alto de la favela de Vidigal, un barrio pacificado y seguro. Hay combis que salen desde la entrada de la favela, en la panorámica avenida Niemeyer. Estas te llevan hasta las últimas casas, desde donde solo se camina un tramo hasta la cima. Un trayecto que no parará de regalarte vistas impresionantes a distintas zonas de Río. Desde lo más alto hay un vista excelente de toda la ciudad. Puede verse Ipanema, el Corcovado, la laguna Rodrigo de Freitas y hasta un poco de Copacabana y el Pão de Açucar.

vistas-dois-irmaos

Hacia el norte, una brutal vista cenital de la favela de Rocinha. La más grande de todo el país con una población de 70.000 habitantes. También una de las más peligrosas. No os recomiendo para nada entrar.

favela-rocinha

Hacia el oeste se ve la majestuosa Pedra da Gávea…

pedra-da-gavea

Pedra da Gávea

La Pedra da Gávea es un monolito gigante de más de 840 metros situado al oeste de la playa de São Conrado. Se encuentra dentro del Parque Nacional da Tijuca. Hay quien dice que es el el bloque de piedra a la vera del mar más grande del mundo. Apodada así por los marineros portugueses que la avistaron a principios del XVI por su similitud a la vela de un barco, gávea en portugués.

Hacía ya 8 años que quería subir a la Pedra da Gávea. todo por un post que colgó un amigo italiano cuando subió durante el año que vivió en la ciudad. Él lo hizo entonces y sus fotos me dejaron sin palabras. Me dije a mí mismo que si algún día visitaba la Río, también subiría. ¡Dicho y hecho! ¡Lo que no sabía es que ese trek de poco más de 2 horas y 800 metros de desnivel sería el más complicado y, si me apuras, peligroso de mi vida! Pura escalada y sin el equipamiento específico, por no hablar del calor y la humedad…

Para los que estéis interesados en hacerlo, el trek comienza cerca de la cachoeira de Sorimà. Se accede fácilmente en transporte público. La mayor parte del trek es bastante llevadero si estás mínimamente en forma. Lo peor viene en un tramo de casi 40 metros a 35 grados de inclinación de primer nivel conocido como la carrasqueira. Para ese tramo es aconsejable llevar equipo de escalada o, al menos, pedirlo prestado a algún guía que se encuentre subiendo en ese momento. Mucho ojo con este tramo, id con mucho cuidado. Reconozco que tuve que echarle bastante valor. Las piernas me temblaban al subir y, sobre todo, al bajar. Pero no sabéis cuanto mereció la pena. ¡Qué vistas de la ciudad!

rio-gavea

¿Por qué Río de Janeiro es mi ciudad favorita?

Río será siempre parte de mí, pues muy pocas veces una ciudad me ha llenado tanto los sentidos. No hay palabras para describir su belleza, la voluptuosidad de sus formas, su luz, su alegría… Me siento un privilegiado por haber llegado en pleno carnaval, para luego vivirla con tranquilidad durante el mes de marzo. Viéndola cumplir 451 años con sus aguas de março, como bien canta la canción de Tom Jobim y Elis Regina. Poniéndose aun más guapa, si cabe, para las olimpiadas, en la que iba a ser vista por el mundo entero. Diría que Río me dejó sin palabras, pero después de escribir tanto sobre ella, no tendría mucho sentido.

Es increíble como en una misma ciudad puede haber playas, montañas y selva en tan perfecta cohesión con una urbe llena de historia y modernidad… Es justo esa fusión entre lo urbano y lo exuberantemente natural, lo que me vuelve loco de Río de Janeiro. Si no fuese por los altos índices de desigualdad, corrupción y violencia, podría ser fácilmente la mejor ciudad del mundo. Nada que no se pueda arreglar con tiempo, civismo y voluntad política. Ojalá la sociedad carioca lo consiga muy pronto.

¿Y la tuya… cuál es tu ciudad favorita en el mundo y por qué? ¡Anímate a contarlo en los comentarios!