Sintra en un día

Sintra es el complemento perfecto de una visita a Lisboa. A pocos kilómetros de la capital, hacer una escapada de un día es casi obligatorio. No solo por su cercanía, sino por ser uno de los lugares más bellos de todo Portugal, merecidamente declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Castelo dos Mouros

En sí, Sintra es una pequeña localidad de 30.000 habitantes al noroeste de Lisboa situada a los pies de una montaña y pocos kilómetros de la costa atlántica, dando también nombre al municipio donde se encuentra. Si bien el pueblo es histórico y con encanto, la belleza del lugar reside en lo alto de esta colina. Conforme se va ascendiendo, se realizará una primera parada en el Castelo dos Mouros, un castillo medieval que fue testigo privilegiado de las disputas entre moros y cristianos durante el siglo XII. Disfrutaréis recorriendo sus largos muros, subiendo y bajando sus escaleras y, sobre todo, admirando sus vistas al Atlántico.

castillo dos mouros sintra

Palácio da Pena

Prosiguiendo la sinuosa carretera hasta la cima de la montaña, se llega al Palácio da Pena. Una obra del siglo XIX que fue por mucho tiempo una de las residencias de la familia real portuguesa. ¡Un auténtico castillo de cuento! El complejo de edificios palaciegos reúne distintos estilos arquitectónicos inspirados en el exotismo ecléctico de otras épocas, como buena obra del Romanticismo. El resultado es un espectáculo de colores y formas excelentemente combinados. La verticalidad de la peña donde yace el palacio le da un valor agregado a este lugar, desde donde las vistas son nuevamente únicas. Merece la pena recorrer todos sus rincones internos y externos antes de retomar el descenso. Es una visita que difícilmente se pueda olvidar durante el resto de la vida.

Palacio da Pena Sintra

Cabo da Roca y Boca do Inferno

Y para finalizar el día, de regreso a Lisboa, recomiendo realizar unas paradas breves en dos lugares con un encanto especial. Uno de ellos, a pocos kilómetros de Sintra, es el Cabo da Roca, el punto más occidental de todo el continente Europeo. Una zona acantilada con vistas al Atlántico y un fotogénico faro. El segundo lugar es la Boca do Inferno y esta situado en las cercanías de Cascais, a pocos kilómetros de la capital. Nuevamente una zona de acantilados, esta vez de formas onduladas y con numerosas perforaciones donde el mar golpea con fuerza, de ahí el nombre.
Boca do Inferno