Travesía por las islas griegas

10 días de viaje por Grecia. Pocos para un pequeño-gran país rebosante de belleza natural e interés cultural y con tantos rincones por conocer como islas tiene. Para llevarme una impresión lo más amplia y diversa posible en tan limitado tiempo pero sin sufrir los estragos de la prisa, decidí recorrer algunas de las islas para terminar mi viaje en Atenas. A continuación realizo un itinerario descriptivo de esta parte del viaje. Eventualmente escribiré un post por cada una de las islas con información más detallada.

oia iglesia barcoiglesia oia mar

Santorini

Llegada a la isla más meridional del grupo de las Cícladas: Santorini, también conocida como Thera o Thira. Diría que los 3 días que pasé allí fueron los mejores de todo el viaje o, al menos, de los correspondientes a las islas. Es una isla impresionante, con paisajes volcánicos imposibles y concentraciones arquitectónicas impolutas, de un blanco y azul de estampa. Se dice que a la isla solo le faltan playas, pero al menos a mí todas las del sur me parecieron óptimas. El alojamiento lo tomé en Perissa, al sur, mucho más barato que en el resto de la isla (8 euros la noche en habitación compartida) y muy cerca de las mejores playas. Una vez allí puedes alquilar un quad o moto por poco dinero y moverte libremente por toda la isla visitando estas playas de color blanco, negro e incluso rojo.

playa roja santorini

Imperdonable es también no ir a ver atardecer en Oia, visitar las cercanas islas de Kameni y Thirassa (donde poder entender la reciente creación geológica y volcánica de la isla), el poco turístico pueblo de Pyrgos y el punto más alto de la isla, la degustación de vinos locales en la cooperativa vinícola de Santos, con asombrosas vistas al Mediterráneo, y el yacimiento arqueológico minoico de Akrotiri.

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Mykonos

Mi intención era dirigirme a la bella, pequeña y desconocida isla de Folegandros, la que podría haber sido el gran descubrimiento de todo el viaje, pero los altos precios del alojamiento para una sola persona y las inconvenientes combinaciones de ferries me obligaron a descartarla. Así que decidí darle una oportunidad a Mykonos, sobre todo para visitar desde allí la emblemática isla de Delos. Como era de esperar, Mykonos me decepcionó, aunque reconozco que no la pude explorar lo suficiente para encontrar sus rincones más alternativos y aún vírgenes. La isla es una mala versión de Ibiza, con fiesta pachanguera, adolescentes, precios caros y playas sucias. Solo recomendable para ir de fiesta con los amigos sin importarte nada más, aunque para eso se me ocurren muchos otros lugares mejores en el mundo.

mikonos

Delos

En cambio, la visita a Delos fue placentera e interesante, aunque no tan espectacular como esperaba. Recomendable si se tiene interés en la historia y la arqueología. Quizás los vientos Metelmi, que comenzaron a soplar fuerte desde ese mismo día, no me dejaron disfrutarlo todo lo que quise.

deloscasa romana delos

Tinos

De ahí salté a la isla de Tinos, en busca de un ambiente más local. Dos días en la isla me bastaron para conocer sus modestas playas, el ambiente religioso de la ciudad, debido a que allí se encuentra una de las vírgenes más adoradas del mundo ortodoxo, y un pequeño templo griego dedicado a Poseidón.

tinos

Lo que vino después, el fin del viaje en Atenas, os lo cuento en el siguiente post.