Qué ver en una visita forzada a Dubai

El pasado mes de julio, en pleno ramadán, estuve unos días de paso por Dubai. Y es que uno nunca puede decir “de este agua no beberé”. Siempre dije que nunca iría a Dubai, y… ¡miradme! Inesperadamente y nada menos que durante mi viaje alrededor del mundo. No puede haber un destino que desentone más con el tipo de lugares que había visitado hasta la fecha en este viaje. Pero ya que iba, tenía que sacar el máximo provecho a la visita, ¿no?

vistas burj khalifa

El motivo de mi paso por los Emiratos Árabes es bien sencillo y de un carácter principalmente económico: Era la manera más económica de ir desde Irán, donde me encontraba en el momento de decidir, a India, mi próximo destino. La posibilidad de cruzar Pakistán fue tristemente descartada, pese a mis ganas de conocer dicho país, por la peligrosidad de cruzar por tierra el sur del país. La segunda opción era subir por Turkmenistán y Uzbekistán para volar a India desde Tashkent, pero los visados y el propio vuelo encarecían muchísimo esa posibilidad, por no hablar de los interminables tiempos de espera y quebraderos de cabeza para obtener los visados. El paseo por Asia Central quedará para otra ocasión. Y volar directamente desde Irán suponía volver a la capital, Teherán, desde el este del país, además de hacer escala igualmente en alguna ciudad de Arabia. Dada esta tesitura, me decanté por una opción de última hora: cruzar el estrecho de Ormuz desde Irán hasta Emirato Árabes y coger algunos de las muchísimos vuelos low cost que conectan Dubai con India. De este modo, ya que ponía los pies en Arabia, decidí pasar un par de días en la ciudad para poder juzgarla a través de mi propia experiencia y me reservé otro cuantos días para visitar algo del país vecino, Omán.

Burj Khalifa

De las pocas cosas que decidí visitar, esta era que más ilusión me hacía. Pues no todos los días se sube al edificio más alto del mundo. Pese a que el mirador está en la planta 124, a 442 metros de altura, un poco más alto de la mitad de su altura total (828 metros), este sigue el mirador más alto del mundo.

burj khalifa

cima burj khalifa

mirador burj khalifa

Las vistas no dejan de ser las de Dubai, una ciudad de nueva construcción con muchas carreteras, edificios y áreas vacías sin construir. Se ven unos cuantos rascacielos a lo largo de la vía principal, paralela al litoral, que parecen enanos desde ahí arriba. Justo abajo, la fuente enorme donde hacen los espectáculos de luces y sonidos, junto al Dubai Mall.

dubai noche

vistas dubai

Esperaba una buena vista hacia el interior del desierto pero la calima no me dejó ver más allá de donde acababa la ciudad. En dirección al mar, donde se puso el sol, se veían las islas del archipiélago artificial con forma de mapa mundi, aún en construcción.

islas mundo dubai

Old Dubai

Todos sabemos que Dubai apenas era un puerto de pescadores antes del boom del petróleo en los Emiratos. De este puerto queda en la ciudad una zona conocida como el Old Dubai, concretamente la zona de la ría entre los barrios de Bur Dubai y Deira. Allí se puede visitar algún que otro zoco, dar un paseo en barca o explorar la zona de edificios de adobe que imitan los estilos arquitectónicos tradicionales de la zona, algunos de ellos son museos o centros culturales. Una de las pocas zonas en las que poder dar un paseo medianamente interesante al aire libre.

old dubai

Dubai Mall

Otro de los grandes atractivos turísticos para los visitantes, y de ocio para los locales, es el Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo. En cuanto a shopping se refiere, no creo que sea excesivamente relevante, ya que los artículos y marcas son los mismos que en cualquier parte del mundo. Incluso diría que los precios son más caros, aunque seguro hay excepciones. Yo no compré absolutamente nada, aunque reconozco que disfruté bastante del enorme supermercado de la planta baja, sobre todo con la comida. Compréndanme, después de 15 días en Irán…

dubai mall

La verdad es que el despilfarro desmesurado del lugar en todos los sentido, impresiona. Para bien o para mal. Pero lo más interesante de este mall, y la principal razón por la que creo que hay que visitarlo, es porque supone una fiel reflejo de la sociedad que habita Dubai. Una fotografía que muestra con precisión el modo en el que está organizada socialmente su población, así como el tipo de ocio mayoritario basado en el consumo y en la vida social en lugares públicos cerrados, con el aire acondicionado a todo dar.

centro comercial dubai

Marina de Dubai

Siguiendo el litoral en dirección suroeste se llega a la Marina de Dubai. Esta es una zona de rascacielos residenciales, la mayoría de muy mal gusto, aunque se salva alguno. También hay alguna playa artificial y, no muy lejos está la famosa isla palmera y el hotel Burj Al Arab, todavía emblema de la ciudad.

marina dubai

Moverse por Dubai es bastante sencillo con el metro, a precios muy razonables, e incluso en taxi, bastante baratos. Como puede deducirse, no es para nada una ciudad para ser caminada, en parte por las altas temperaturas y las largas distancias. También hay un sinfín de actividades dentro y fuera de la ciudad, desde parques de atracciones acuáticos, hasta visitas a las dunas del desierto arábicos; pero casi todas tienen precios muy turísticos.

Para concluir, os cuento que lo que más me impactó de Dubai fue la fuerte predominancia de lo árabe ante una sociedad mayoritariamente extranjera. Era curioso ver como todas las indicaciones en el metro se daban primero en árabe (luego en inglés) cuando no había ni un solo dubaití en sus vagones. Evidentemente estos van en coches de lujos comprados con petrodólares. O, por ejemplo, como todo ser viviente estaba obligado a seguir el ramadán en los lugares públicos, bajo amenaza de arresto y varias semanas de prisión, cuando la gran mayoría de personas en las calles no eran musulmanas. ¿Os imagináis no poder beber agua durante todo el día con las altas temperaturas del verano arábico? Para que después intenten vender internacionalmente a Dubai como una de los lugares más modernos del mundo…