Visitar Irak: Cómo llegar al Kurdistán iraquí

Visitar Irak es mucho más factible de lo que puede parecer, al menos el norte del país. Pese a la reciente guerra contra EEUU, la región autónoma de Kurdistán iraquí no solo es visitable sino que el mismo gobierno está intentando atraer turistas y acondicionar los atractivos de la región.

¡Pero ojo! Muy diferente es la situación en el resto de Irak, donde el peligro sí existe. Por lo que es totalmente desaconsejable su visita.

ACTUALIZACIÓN: Mi visita a Irak se produjo algunas semanas antes del surgimiento del Estado Islámico. Evidentemente, desde este acontecimiento, la situación ha cambiado mucho y, hasta donde sé, no es aconsejable entrar al país.

Situación política del Kurdistán

El Kurdistán es una región histórica que va más allá de las fronteras iraquíes extendiéndose hasta Siria, Turquía e Irán. Tras décadas de lucha, ha sido solo en Irak donde el pueblo kurdo ha conseguido cierta autonomía política tras mucho tiempo de represión por parte del régimen de Sadam Hussein. No hace falta explicar que esta autonomía fue una concesión por parte de los EEUU en agradecimiento a su apoyo en la guerra del golfo.

Mi impresión al visitar esta región fue la de estar en un país completamente diferente a Irak. Con edificios ministeriales a todo lo largo y ancho de la capital y cientos de banderas kurdas. De hecho, sólo vi ondear la bandera iraquí en dos ocasiones: el paso fronterizo y la recepción de un hotel, pero siempre acompañada de la kurda.

Con el gran potencial petrolífero que poseen y la incipiente debilidad del gobierno central en Bagdad ante los ataques yihadistas, preveo una independencia total de esta región de manera inminente.

bandera kurdistan iraqui

Cómo llegar

Mi visita a esta región fue casi casual. En mi paso por el este de Turquía durante mi vuelta al mundo no me planteé visitarla hasta que varios viajeros que conocí en el camino me lo recomendaron insistentemente. No solo por los lugares interesantes que se pueden visitar, sino también por la relativa facilidad de acceso.

Si se está de viaje por el este de Turquía, lo más razonable es dedicar unos 3 días para escaparse por esta región después de haber visitado la ciudad de Mardín. Desde allí, tomará más de medio día para llegar a Habur, el paso fronterizo con Irak. Para llegar hay que pasar por varias localidades a lo largo de la frontera con Siria, por supuesto del lado turco. Yo lo hice en autostop, bastante popular y fácil en Turquía, pero también hay dolmuş (taxi-furgonetas compartidas) que cubren estas rutas. Kiziltepe es la primera, de ahí a Nusaybin para luego pasar a Cizre, a apenas unas decenas de kilómetros del paso fronterizo. Desde Cizre, o desde Silopi, aún más cercana, hay que coger un taxi colectivo para cruzar a Zakho, la primera ciudad en el lado iraquí. Suele costar unos 5 euros por persona al cambio. La espera en la frontera en mi caso fue de aproximadamente una hora en total. No hay que pagar nada por el visado, que es de 15 días. Desde Zakho hay taxis colectivos para llegar a la capital, Erbil, que cuestan unos 15 euros por persona.

A la vuelta la operación es la misma, solo que el taxi se coge desde Zakho. No se tarda mucho más en cruzar nuevamente al lado turco, pero veréis que los controles son algo más pesados y que la gente se desvive por pasar el mayor número de cajetillas de tabaco posibles. Incluso los conductores del mismo taxi.

A Erbil también se puede llegar en un autobús de línea desde Diyarbakir, aunque el precio, de unos 50 euros, es excesivo para los estándares turcos. También existe un paso fronterizo que une la región con Irán, pero desconozco el funcionamiento de los transportes a través de esta frontera.

Alojamiento

Suele ser difícil encontrar alojamiento asequible. Gran parte de los hoteles y hostales ofrecen solo habitaciones dobles, nada de dormitorios compartidos, a precios por encima de los 35 euros. Sin embargo, de las dos noches que pernocté, a base de mucho pelear, en una bajé el precio de una doble a 26 euros después de una dura negociación, y la segunda, tras preguntar precio en más de 5 hostales, encontré una doble muy espartana y de dudosa higiene a 18 euros por noche.

Qué ver

El principal reclamo del Kurdistán es su capital, Erbil. Se dice que es la ciudad todavía habitada más antigua del mundo, del 3.000 antes de Cristo. En ella puede visitarse su espectacular acrópolis, que en el centro de la ciudad se erige varias decenas de metros con una forma redondeada y uniforme. Cuando la visité estaba en pleno proceso de restauración, por lo que apenas pude dar un corto paseo por su interior. A sus pies y junto al moderno bazar, hay una plaza llena de fuentes donde los lugareños se reúnen a beber té, comer fruta y fumar chicha.

plaza erbilerbil irakciudadela erbil

En la región también pueden visitarse otros lugares de interés, pero en mi caso me conformé con la visita a Erbil y con pasar por Gaugamela, al este de Mosul, la llanura donde se libró la batalla en la que Alejandro Magno derrotó definitivamente a Dario, el rey persa, allá por el 329 antes de Cristo.

gaugamela

En definitiva y a mi parecer, mucho más que por los lugares visitables, nada desdeñables, merece la pena venir al Kurdistán iraquí por conocer uno de los rincones menos turísticos del mundo, unida a toda la emoción que puede dar visitar nada menos que Irak y siendo precisamente en la región del mundo donde el pueblo kurdo puede manifestar con mayor libertad sus particularidades.

iraq

Si tienen pensado visitar esta región pueden tener muy en cuenta mi experiencia propia, vivida entre el 30 de mayo y el 1 de junio de 2014, pero no está de más consultar cuál es la situación actual. Al ser una zona caliente, la situación política ha podido cambiar mucho desde entonces, aunque lo normal es que todavía se pueda seguir visitando sin problemas.

Si necesitáis información adicional podéis contactarme sin problemas. Y si el post le fue útil y ya están de vuelta, sobre todo si veis que algo cambió sustancialmente, agradeceré mucho si dejáis algún comentario al respecto.