Yaxchilán, el yacimiento arqueológico más impresionante de México

La ciudad maya de Yaxchilán, gran desconocida en el imaginario turístico convencional, se encuentra en la orilla mexicana del río Usumacinta, justo en la frontera con Guatemala. Esta situada en el centro del terreno mesoamericano antiguamente habitado por la civilización maya, muy cerca de Palenque, al noroeste, y de Tikal, al noreste, con las cuales siempre rivalizó llegando incluso al uso de las armas.

arquitectura yaxchilan

altar yaxchilantemplo yaxchilan

El recinto arqueológico de Yaxchilán es bastante extenso, se necesitan al menos unas 3 horas para explorarlo al completo. Esta formado por numerosos edificios religiosos y residenciales. Muchos de ellos aún conservan esculturas y relieves, como los mensajes jeroglíficos que se pueden observar en algunos dinteles de piedra. Los edificios más interesantes son los que se encuentran en la parte alta del yacimiento, a la cual se accede por una impresionante escalinata presidida por una preciosa estela de piedra y coronada en su cota más alta por el denominado edificio 33. Contemplar esta imagen es sin duda la experiencia más impresionante de Yaxchilán, pero tampoco se pueden pasar por alto otras como explorar el edificio 42 rodeado de monos aulladores o pasear por la avenida principal perfectamente alineada con el sol durante el solsticio de invierno. escalinata yaxchilanventanas yaxchilan

templo

Llegar a Yaxchilán no es tarea fácil, al menos por cuenta propia. Sólo se puede acceder a las ruinas desde el río Usumacinta, por lo que es necesario el pasaje en barca. Lo más cómodo y barato es contratar un tour de uno o dos días desde la ciudad de Palenque. Los precios suelen ser bastante asequibles y el itinerario también cubren otras interesantísimas ruinas mayas como Bonampak, Toniná u Ocosingo, e incluso la posibilidad de hacer noche en un poblado de indígenas lacandones. Para acceder a Yaxchilán hay que llegar a la pequeña localidad de Frontera Corozal, desde donde se coge la embarcación que, navegando casi una hora río abajo por el Usumacinta, llega hasta los pies del yacimiento.

usumacinta

Aún lejos de seguir siendo el descubrimiento arqueológico que debió ser cuando la descubrieron a finales del XIX, Yaxchilán, que significa piedras verdes en maya, sigue conservando ese encanto ruinoso y decadente de lo que un día fue una gran ciudad y hoy son piedras que yacen sobre la absorbente selva Lacandona. Ojalá su aislamiento conserve este encanto por mucho tiempo y siga siendo libre de convertirse en un parque temático como otros muchos yacimientos de la zona y del mundo.

Y tú, ¿te animarías a ir a Yaxchilán después de lo que te he contado en este post? ¡Deja un comentario contándonos que te pareció!